Neutralidad y más formatos

    Las tendencias cerámicas para 2017-2018 se rinden a la atemporalidad, al uso de materiales neutros y de piezas de grandes a muy pequeñas dimensiones. >Metales puros, terrazo y acabados ‘stracciatella’ adquieren importancia

    Atemporalidad, uso de materiales neutros, formatos que abarcan desde las grandes a muy pequeñas dimensiones y juegos de texturas son las principales tendencias en el uso de las cerámicas de cara a este año. Así lo ha detectado el Observatorio de Tendencias del Hábitat, integrado por el Instituto Tecnológico Metalmecánico, Mueble, Madera, Embalaje y Afines, el Instituto Tecnológico Textil y el Instituto de Tecnología Cerámica, que en esta ocasión ha trabajado estrechamente con el Observatorio Cerámico del ITC.

    Un grupo de expertos que aúna colectivos del mundo del arte, diseño, arquitectura e interiorismo, entre otras disciplinas, han participado en el estudio a fin de obtener una perspectiva certera en lo que se refiere a las vías emergentes y de futuro de las tendencias cerámicas para los próximos años.

    En líneas generales, del estudio se desprende que, aunque en los últimos años han sido las tecnologías de fabricación las que han marcado las tendencias en el sector de baldosas cerámicas, la industria se ha encontrado con obstáculos como la dificultad de colocación de los nuevos formatos.

    Existe, dice el informe, una clara tendencia orientada hacia materiales neutros y hacia la atemporalidad: piedras, mármoles, maderas y cementos seguirán teniendo una especial relevancia y a ellos se unirán materiales nobles como los metales puros y los aceros, el terrazo y los acabados stracciatella, o ‘sal y pimienta’ reivindicados por arquitectos y diseñadores de renombre como David Chipperfield, Edward Barber y Jay Osgerby e, incluso, John Pawson, quien los ha utilizado para el nuevo edificio del recién estrenado Museo del Diseño de Londres.

    El pequeño formato adquiere cada vez más relevancia y es buscado por aquellos proyectistas que miran hacia los diseños sencillos y tradicionales para actualizarlos con una visión renovada de la cerámica. Ya se había ido viendo en años anteriores, pero ahora mismo se encuentra en estado de gracia y se encuentra en el mercado español productos que responden a estas características.

    1. Metallic Look con materiales históricos

    Oro envejecido y rosa, latón y cobre, son los acabados que despuntan en las últimas ferias dedicadas al diseño. Desde hace algunos años, empresas y diseñadores se están fijando en el pasado para reclamar aquellos útiles y materiales que han dado buen resultado históricamente. En la cerámica se vuelve a usos más clásicos de los metalizados con decoraciones completas en PVD o plasma en las que las combinaciones de texturas, la mezcla de brillo y mate y los juegos sutiles con volúmenes se convierten en los aliados del diseño de estas colecciones. Efectos espejados, incrustaciones sutiles de brillos y tonos metalizados e iridiscencias componen este tipo de propuestas cerámicas. También  se actualizan algunas colocaciones con vocación claramente decorativa, como el uso de perfiles metálicos que se combinan con reproducciones de otros materiales nobles como la piedra.

    2. Straciatella Passion, tendencia en Europa

    Mientras que en el resto de Europa el terrazo y la stracciatella constituyen una tendencia emergente que ha ido creciendo poco a poco en los últimos años, España es un tanto reticente a este material por su pasado constructivo. El terrazo se asocia a la construcción de baja calidad o ‘pasada de moda’, ya que se utilizó profusamente durante el boom inmobiliario de los 60 y 70. En otros países el terrazo nunca perdió su estatus de material de lujo. Existen dos componentes a nivel de diseño con los que se trabaja dentro de estos materiales: el color, el tamaño y origen de los fragmentos utilizados. Aunque las aplicaciones fundamentales de esta tendencia se encuentran en suelos, es cada vez más usual ver estos elementos aplicados en otros volúmenes, gracias a la facilidad de modelado del material. Así, cobran importancia los avances de las tecnologías de fabricación.

    3. Back to the Origin con cerámicas neutras

    Tanto en el interiorismo público como en el de viviendas, los últimos años han estado marcados por una cerámica neutra, en la que los estilos minimalista e industrial han sido los predominantes. Esto, unido al gran formato y a la casi desaparición de las juntas, ha supuesto un cambio de rumbo que se alejaba de la tradición cerámica para explorar campos donde las superficies se han vuelto más sofisticadas. Materiales que, a pesar de moverse en paletas cromáticas neutras, marcan la personalidad del espacio. Pero toda tendencia tiene su contra-tendencia, y en los últimos años arquitectos e interioristas están explorando las posibilidades de la cerámica artesana y de pequeño formato como una vía para dar personalidad única a los espacios. El barro cocido, los motivos artesanos revisados y los clásicos cerámicos son referencias recuperadas. Una tendencia en la que el formato pequeño es el rey.

    4. Diseños coloridos que beben de los 80 con New Memphis

    La crisis de la modernidad condujo, en los años 80, a la filosofía posmoderna y con ella llegó una nueva generación de vanguardias artísticas de diversa índole. Una de ellas fue el Grupo de Memphis, formada por diseñadores de Italia, España, Japón y Estados Unidos que reclamaban una nueva forma de entender el diseño. Una generación joven que, oponiéndose a la corriente del Good Design proveniente de Alemania, propuso diseños llenos de color y de una gran espectacularidad formal que en ocasiones dejaba un tanto de lado la funcionalidad. Aunque el movimiento tuvo un gran impacto en la feria de Milán cuando se presentó en 1980, ocho años después el grupo se disolvió. Sin embargo, su legado filosófico y sobre todo formal y en lo relativo al color, ha quedado grabado en la historia del diseño.

    5. Materia, textura y volumen cobran valor con la línea Tactile Surface

    A través de esta tendencia se descubre la voluptuosidad de las superficies: la cerámica genera cuerpo y volumen junto a efectos tridimensionales, gracias a los avances tecnológicos implantados en el sector. La atención se orienta hacia la percepción del usuario. La tactilidad toma presencia tanto de manera visual como físicamente en la búsqueda de recubrimientos con un carácter marcado, que evidencia el avance hacia una cerámica con mayor importancia decorativa, aunque con menos decorados tradicionales. Cobra importancia al valor intrínseco de la materia y la textura, a pesar de que la reproducción de materiales sigue presente en esta tendencia. Los recursos básicos serán las geometrías, los micro-relieves, los volúmenes y las texturas superficiales. Esta tendencia viene de la mano de las últimas innovaciones productivas que permiten recrear con mayor precisión los relieves gracias a la impresión de tintas y esmaltes, acompañados de la mejora de los procesos productivos clásicos. Textiles con volúmenes, planchas metálicas y, sencillamente, decoraciones volumétricas del material cerámico, son algunas de las reproducciones más habituales. Su punto en común es el uso de una paleta de colores neutros y acabados mates o semi-satinados.
    A través de esta tendencia se generan contrastes entre superficies pulidas con acabados rugosos, con esmaltes brillos y mates e incluso con formas planas y volumétricas.
    Destacan también los diseños de mosaicos vítreos opacos, pero también de otros materiales como los aglomerados de mármol. Se trata de materiales que poseen una textura especial y un acabado mate, con una alta combinabilidad de formatos y colores que manifiestan un gran dinamismo a través de las posibilidades de colocación, pero también a través del juego con las juntas.

    6. Little Big y la vuelta a los formatos pequeños

    A pesar de que las innovaciones productivas del sector cerámico apuestan por formatos de grandes dimensiones, la vuelta de los pequeños formatos en el hogar es imparable. A su vez, los grandes formatos están encontrando nuevos escenarios donde juegan un papel distinto al que se le tenía reservado a la cerámica. Dentro de esta tendencia encontramos dos cuestiones aparentemente contrapuestas, pero que están convergiendo en un camino común: desde el XXL al XXS. Algunas técnicas conocidas en el sector como el precorte adquieren mayor importancia a la hora de generar diseños capaces de aportar algo nuevo a la cerámica, sobre todo en lo relativo a la reproducción de materiales. Esta clara tendencia hará que tecnologías como el precorte, el corte por agua o incluso el CNC tomen mayor relevancia para dotar al sector de las herramientas necesarias para atender las demandas del mercado.