Mandala es un oasis de relajación. En cuanto llego me tomo la infusión drenante que me prepara Victoria. Me encanta el sabor y es una manera de prepararme para el tratamiento, como si me fuera concienciando.

Empezamos por el tratamiento de endermologia para ayudar a moldear mi cuerpo. La sensación es muy agradable, como si fuese un masaje, y enseguida noto los efectos, la verdad es que cada vez los siento antes. Cuando Victoria pasa la máquina sobre mi cuerpo noto –o eso creo- como se rompen los nódulos de grasa. No duele nada, solo un pequeño cosquilleo.

Tras el relax, me despejo un poco y paso a la plataforma vibratoria. Las vibraciones se transmiten por todo el cuerpo en forma de energía. Este estímulo mecánico, produce un reflejo de estiramiento y contracción que tienen como objetivo aumentar mi tono muscular y la cantidad de oxígeno.

Es una manera estupenda de combatir la celulitis, y según me explica Victoria, ayuda a tonificar y aporta beneficios al sistema circulatorio, a la estructura ósea, al riego sanguíneo… en fin, que si pudiera, me subiría a la plataforma un ratito cada día.

En la plataforma siento unos pequeños picores por la vibración, y se me ponen las piernas un poco rojas, señal de que se la circulación empieza a funcionar. ¡Genial!

Ahora me voy al cine con unas amigas, que de vez, en cuando hay que salir un poco de la rutina. Y prometo no probar las palomitas ni las chuches.

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