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El Paladar
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Esta Periodista de raza y bregada en la televisión y la radio habla sin tapujos de la tiranía de la imagen para las mujeres, la corrupción, la relación con la política, el peso de la fama, la audiencia y sus sueños.

Àngels Barceló emitió recientemente su programa ‘Hora 25’ desde Ibiza y concedió esta entrevista exclusiva a Diario de Ibiza.

¿En qué se basa para hacer el editorial con el que abre su programa de radio ‘Hora 25’ en la Ser?
En mí misma. En las reuniones debatimos los temas más importantes y por dónde queremos ir, sé por dónde va la radio y la emisora, ya que la escucho todo el día. En el editorial vuelco lo que siento que muchas veces es lo que siente la gente, que luego me dicen: ‘es eso lo que yo quería decir’. Hay que estar enfadados o alegres cuando debemos. Apelo mucho las emociones de la gente.

¿Puede decir lo que piensa?
Digo lo que pienso antes y después, lo manifiesto de todo corazón, si no me callaría esta respuesta. Tengo libertad y es un editorial sentido. Muchas veces los políticos y periodistas no pensamos lo mismo que la gente de la calle y del día a día, vivimos en una burbuja. Twitter es un buen ejemplo, en esta red social hay más que nada políticos, periodistas y cuatro frikis. Hay que opinar y contar para la gente que no está en la burbuja.

¿La corrupción tiene solución o está en el ADN de la política?
Me preocupa la corrupción sobre todo porque el partido que más casos de corrupción ha tenido en la historia ha ganado las últimas elecciones y que la gente siga votando a los partidos corruptos. Y que el PP y el gobierno no hagan nada para acabar con la corrupción, no tienen ni que dar explicaciones ni soluciones. La solución está más cerca de los ciudadanos que los políticos si dejaran de votarlos. Lo mismo pasa con los programas basura, si tienen tanta audiencia es porque alguien los mira y si los políticos salen elegidos es porque alguien les vota.

¿Sufre o ha sufrido presiones políticas de un lado o de otro?
No, cada uno sabemos en cada momento dónde trabajamos. He trabajado con la televisión pública catalana gobernando Convergència i Unió, en la Telecinco de Berlusconi en plena Guerra de Irak y el Prestige y ahora en la Cadena Ser. La gente piensa que el señor Cebrián me llama cada mañana para saber lo que tengo que decir y no es así. Cada cadena privada tiene derecho a tener su editorial y tú formas parte de esa línea y engranaje. Veo muchos periodistas que se significan mucho con posturas políticas y critican a los medios tradicionales porque dependen del poder económico.¿Y quién no depende del poder político?

¿Existe una tiranía de la imagen con la mujer en televisión?
Por supuesto, tanto es así que mujeres de mi edad y con mis kilos no tienen lugar en la televisión. Soy muy crítica con el papel de la mujer en los informativos, en la época en la que yo estuve en televisión con otras compañeras como Olga Viza y María Escario era distinto, teníamos una edad y una trayectoria, eso ya no se ve. Ahora hay que tener una imagen y un look determinado o no existes, cosa que no pasa con los hombres. Cuando sales de ese bucle te libera una barbaridad, soy así y ya está, a quien le guste bien y a quien no, también. Me da pena ver hacia donde van las comunicadoras de estos tiempos.

«Políticos y periodistas vivimos en una burbuja. No pensamos lo mismo que la gente de la calle»

¿Ha tenido algún obstáculo en su carrera profesional por el hecho de ser mujer?
Sí, los hombres se entienden mejor entre ellos y como son los que habitualmente mandan se entienden. Generalmente, cuando tienen que dar tareas de responsabilidad se las dan a los hombres, no a las mujeres. En la Cadena Ser hay muchos programas dirigidos por mujeres, es todo un ejemplo, pero para llegar donde he llegado… Cuando me ofrecieron ‘Hora 25’ la gente me preguntaba: ¿Cómo te sientes siendo la primera mujer en presentar un programa de informativos de noche en la radio? Íntimamente lo celebraba pero no tanto, esto es lo que tiene que ser, tiene que ser normal, no es algo extraordinario, da igual que sea un hombre o mujer. Tiene que ser la persona que sirva para hacerlo.

¿Ha cambiado la percepción?
Es que no toca otra, en porcentaje somos más mujeres en esta profesión que en muchas otras. Es normal que seamos cada vez más.

¿Le da rabia cuando el fútbol le resta tiempo a su espacio?
Era muy futbolera pero me lo ha quitado el hooliganismo y el radicalismo, ya no lo soy. El fútbol no te permite organizar, pensar si el martes haremos esto, el miércoles lo otro. Hay mucho fútbol en todas partes, lo impregna todo, no solo en la radio. Sobre todo ese modelo de fútbol y de ver el deporte.

¿Pesa mucho que le sigan un millón y medio de personas?
No, eso nunca lo pienso. Cuando trabajaba en Telecinco había una regidor que siempre me decía antes del informativo ‘Venga que hay dos millones y medio de telespectadores esperándote’ y yo le decía: ‘No me lo digas’. Pesa porque quieres ser la mejor. Como soy muy perfeccionista y ambiciosa profesionalmente siempre quiero hacer el mejor programa del mundo independientemente del número de oyentes que tenga.

¿Con qué sueña Àngels?
Con retirarme, no lo digo en broma. He contado y visto tantas cosas y he viajado tanto… Aunque sigo emocionándome con lo que hago y cabreándome cuando las cosas no salen como quiero. A veces pienso: ¿y si quito el pie del acelerador?

¿Le queda algo por hacer?
No, crecí queriendo ser periodista y si dejo de serlo será para ver crecer la hierba, pienso que no sería capaz de dedicarme a otra cosa. Tengo mis hobbies y mis cosas pero no fuera de lo que hago.

Le iba a preguntar por sus nuevos proyectos.
Tengo ilusión con seguir con ‘Hora 25’ y hacerlo bien cada día, aunque me dé pereza trabajar los lunes.

¿Tiene en mente escribir un libro?
No, soy súper competitiva en lo que hago. Quiero que Hora 25 sea el mejor programa del mundo. Ese es mi objetivo cada mañana.