D.I.

Agota entradas allá donde va y Ibiza no iba a ser una excepción. David Guapo fue el invitado sorpresa y broche de oro con el que el Teatro Pereyra ha querido despedir la séptima temporada de Cocktail de Risas.

Hay buenas costumbres que  adquieren con gusto la categoría de tradición, como la visita anual de David Guapo al Teatro Pereyra. [quote_box_center]«Apostaron por mí en mis comienzos, cuando no era muy conocido, así que es justo y necesario que acuda a su llamada». Lo hizo anoche, «encantado de volver a subirme a un escenario único como éste», remarca.[/quote_box_center]

—Actúa en auditorios y teatros de toda España, además de triunfar en su residencia en el Club Capitol de Barcelona, pero siempre hace un hueco en su agenda para venir al Pereyra. ¿Qué tiene el local?
—Creo que su visión del humor es muy valiente. Apuesta por gente nueva y no tan conocida pero siempre de máxima calidad, arriesgando a no llenar el local. Cuida a su público, que es fundamental. Mantener una programación como la de Cocktail de Risas significa hacer mucho por el humor en España, así que venir aquí está por encima de cualquier caché.

—Recorre España con dos espectáculos, #quenonosfrunjalafiesta y que #nonosfrunjalafiesta2. En Pereyra, sin embargo, hace una especie de ‘live’, dejando paso a la improvisación.
—Sí, en el Pereyra siempre es diferente. Al no tratarse de un espectáculo de teatro al uso hay más espacio para la mezcla, hay más libertad.

—Algo que solo es posible con muchas tablas y aptitudes para el género. ¿Qué ha de reunir un show para ganarse la atención del público?
—Lo básico y principal es ser un buen monologuista, en quien se centra el espectáculo. Hay que tener gracia al contar las cosas, ser gracioso durante una hora y media, y mantener el ritmo.

—¿Diría que hay un buen nivel de comedia en España?
—Diría que hay un buen nivel de comedia pero pocas ganas de trabajar. Creo que se ha perdido la necesidad de demostrar antes de exigir y falta también cierta pasión del público por descubrir.

—¿Cree que la TV, donde ha hecho nombre un buen número de compañeros, ha influido negativamente?
—No puedo decir que la TV no ayuda, porque a mí me ha ayudado, pero también perjudica. Cuando yo empecé trabajaba gratis para hacerme un nombre y ahora pocos quieren hacerlo.