Su apellido Gràcia le viene al dedo de forma innata a este magnífico actor convertido en cómico de lujo y director de espectáculos. Su sentido del humor está presente en cada frase, lo mismo que su inventiva, creatividad y forma de improvisar. Es Joan Gràcia, nuevo director artístico y de espectáculos del Grupo Pachá.

¿Cómo lleva su nuevo cargo al frente de la dirección artística y espectáculos del Grupo Pachá?
El mundo del espectáculo no es nuevo para mí, llevo 37 años trabajando como actor y director y junto a Carles Sans y Paco Mir en la compañía Tricicle y aparte hace muchos años que trabajo en otros proyectos relacionados con el mundo del espectáculo. He dirigido musicales y eventos siempre con la idea de divertir, distraer al público y llevar un toque de humor a la vida. Hace siete temporadas aterricé en Ibiza, concretamente en Lío, por un encargo de Ricardo Urgell, al que me une una gran amistad.

¿Va a plantear nueva líneas de trabajo?
Pretendo que el cliente que viene a cenar o a descansar en Destino no salga indiferente del buen trato, la calidad, la gastronomía y las instalaciones que le ofrecemos, sino que además se vaya con un plus de algo distinto que le haya ocurrido que no lo haya encontrado en otra parte. En Lío, que es donde tengo más experiencia, está comprobadísimo que el porcentaje de satisfacción del público es altísimo, tanto es así que muchísimos clientes repiten a lo largo de la temporada y a lo largo de los años.

«Pretendo que el cliente que venga a cenar o a descansar no sea indiferente al buen trato»

Ha empezado también a experimentar con espectáculos diferentes en Destino.
En Destino hemos empezado a hacer animación no invasiva durante el día, de forma que el cliente que está descansando, relajado, vea o experimente alguna cosa que le haga sonreír, ni más ni menos. El humor hace que la gente sea feliz y de eso se trata. Después hacemos un espectáculo durante la cena para la gente que va a Destino en busca de la tranquilidad que se respira allí por las noches. Tratamos de que se vea un espectáculo que no es invasivo sino que acompaña, sorprende y es divertido por unas características que nadie espera.

¿Se ha planteado un hilo conductor y común en lugares tan dispares como la discoteca Pachá, el restaurante-cabaret Lío o Destino como hotel resort?
Cada cosa es muy específica. Sabemos que así como a una discoteca la gente va a bailar, divertirse y a beber en el buen sentido de la palabra, a Lío la gente va a cenar, disfrutar de un marco incomparable y a participar a otro tipo de experiencia de un artista, camarero y una cocina muy cercana. Es un espectáculo de mucho contacto, creo que este es el gran hilo conductor que debería ser un poco el futuro de la creación. Pienso que va en esa dirección ya que lo más importante es el contacto amable con el público.

Eso lo ha conseguido en Lío y Destino ¿cómo lo hará en Pachá?
Desde los 16 años he sido un gran consumidor de discotecas, un aucténtico discotequero. Ahora me gusta ir a una discoteca como Pachá pero ya no cierro los clubs como antes. He de decir que hay dj’s que me encantan porque crean ambiente y dan espectáculo y en cambio hay otro tipo de música más electrónica que me aburre. A mí me gustan las canciones en las que hay una melodía y una composición. Los dj’s que trabajan con cantantes y grupos son los que están más cercanos a mí. Mis ideas hacia Pachá es pensar una fiesta que complemente a Flower Power en la semana, que sea divertida y sorprendente y que enganche.

Busca otra fiesta emblemática
El Flower Power es una fiesta que ha marcado tendencia, los dj’s proponen su música y un espectáculo acompañado de acróbatas y gogós normalmente, pero en el ‘Flower’ van pasando cosas continuamente; la música es la que has conocido durante toda la vida, incluso la gente joven como mis hijas son absolutamente fans del Flower Power. Ha marcado una línea con fiestas que a mí me encantan como el Elrow donde no sólo vas a bailar sino que participas en una serie de cosas que ocurren durante la fiesta. Buscamos una idea de fiesta que tenga esta línea musical potente y donde pasen cosas sorprendentes para que la gente salga encantada como en Lío. Hay que buscar los dj’s adecuados y más cosas, y yo no soy especialista en eso.

«El humor hace que la gente sea feliz y de eso trata mucho nuestro trabajo»

Usted focaliza el espectáculo como uno de los pilares más importantes para la diversión.
La diversión puede ser de muchas formas. Hasta hay espectáculos provocadores que dan grima y distraen. Lo bueno del mundo del espectáculo es que tiene lo que la gente necesita, el público está un poco saturado de pantallas de móvil, ordenador, tablet, etcétera y necesita escapar de ahí. Por eso actualmente hay tantos festivales de música de todos los tipos, conciertos, música en directo y espectáculos. El público necesita en un momento determinado dejar a un lado las pantallas para poder tocar.

El 50 aniversario de Pachá ha tenido tres momentos destacados: la actuación de Tom Jones en Lío, la Heritage Orchestra con Pete Tong en Destino y The Blues Brothers en Pachá ¿habrá más actos que den continuidad a este aniversario?
No, se han producido estos tres eventos en estos tres locales. Nos gustaría hacer un homenaje el año que viene a la isla o a la ciudad de Ibiza escenificando lo que ha traído de bueno y los beneficios que ha dado Pachá la isla como un tipo de gente, un estilo de vida, un tipo de música, una forma de vestir y de comportarse. Tenemos la idea de hacerlo en forma de desembarco, que es como han llegado las diferentes culturas a las islas, haciendo un recorrido por el puerto para que la gente lo pueda ver desde muchos sitios. Luego desembarcar en el espigón del puerto viejo y hacer un desfile en un fragata para llegar hasta Pachá, y allí romper una botella enorme como si fuera la botadura de un barco. Esta es la idea que tenemos pensada para el año que viene, porque este año no hemos tenido tiempo ya que queremos hacer algo bien, no una cabalgata de Reyes.

En pocas palabras ¿cómo definiría el éxito de Lío?
El éxito ha sido estar en el sitio adecuado en el momento justo. En Ibiza no había una alternativa a los restaurantes situados en discotecas donde escuchabas su música. Lío ha marcado una forma de entretenimiento, que confluyó con la inauguración de las fantásticas instalaciones de Marina Ibiza y el mismo año la apertura de Ushuaïa que también ofrecía otra forma de espectáculo. El conjunto de estas tres cosas han cambiado la isla en cierta forma porque han ofrecido una alternativa a la que había.

¿Cuál es la fórmula para conseguir interactuar con el público?
Tengo amigos que se quedaban a cenar en casa porque no tenían ganas de ir a un restaurante de discoteca. Lío ha marcado un concepto diferente de la noche y de la cena gracias a la ubicación y a la proximidad de los artistas con los clientes y la interacción de todos. Vemos a menudo cómo después de tres cenas los clientes se hacen amigos de los artistas y se van juntos en barco. Esta fusión entre cliente y artistas, ya que muchas veces los clientes se convierten en improvisados artistas, es extraordinaria.

«la fusión entre clientes y artistas es excepcional en Lío, ya que los clientes se convierten en improvisados artistas»

¿Cómo se monta una noche de Fin de Año en el mes de agosto?
Eso es una idea fácil porque el 31 de diciembre abrazamos a la familia, amigos e incluso a gente que no conoces y les deseas a todos felicidad y sólo lo hacemos una vez al año aunque deberíamos hacerlo todos los días. De ahí surge la idea, vamos a hacer lo mismo, lograr que la gente se bese, se quiera, baile y desee pasárselo bien, la idea básica de la Fiesta de Fin de Año es ‘año nuevo, vida nueva’ y buscamos volver a crear esa sensación.

Lío atrae público de muchas y diversas nacionalidades¿cómo combinan el show para que todo el mundo se divierta?
A las doce de la noche unimos tradiciones con las uvas de España, la cuenta atrás de Estados Unidos, los fuegos artificiales de Sidney, el rojo de los italianos. Para hermanar al público de otras nacionalidades a medianoche se produce una explosión donde todo el mundo se besa y se abraza. Además la gente va vestida como en Fin de Año con lo que se convierte en un momento de catarsis y locura porque no es 31 de diciembre sino 31 de agosto.

¿Se ha marcado unas líneas o una filosofía de trabajo a seguir basadas en la creatividad y la improvisación del teatro?
Un profesor mío decía: «la improvisación no se improvisa», para poder improvisar tienes que tener unas bases muy sólidas, si no, no lo consigues. La línea que ha marcado la nueva propiedad se decanta por la expansión. Bajo mi punto de vista el club restaurante cabaret Lío es algo muy exportable y esa alegría y divertimiento contagioso se puede llevar a otros lugares. Me encantaría ver un Lío en La Habana, Las Vegas, Nueva York, París o Londres. Son cosas que proyectas y te gustaría que pasasen, otorgando a cada Lío la personalidad que necesita de cada lugar.

«El humor es sano, alarga la vida y es contagioso»

¿Un Lío en La Habana es igual que un lío en Ibiza?
Lío no es lo mismo aquí que en otros sitios, ya que el tipo de necesidades culturales, musicales y humorísticas son otras. El estudio de estas necesidades y de lo que puedes hacer en otro sitio es algo que me apasiona. Estos son los sitos que a mí me gustarían para empezar a exportar, luego iríamos a Singapur o Tokio aunque están muy lejos.

Usted, como ya denota su apellido, tiene una ‘gracia’ innata. ¿Nos falta humor en la vida, en el entretenimiento y la diversión?
Donde más humor nos falta es en la política. Si los políticos fueran más abiertos o más divertidos el mundo y la forma de ver la vida cambiaría. En la vida hay que ser rígido, constante y serio pero no tienes porque dejar de jugar. Cuando dejamos de ser niños dejamos de jugar y es una de las grandes penas de la vida ya que dejas de pensar en cosas imaginables. En la mente de muchos creadores, como en nuestro caso con el grupo Tricicle, la clave está en no dejar de ser niños. Nosotros tres no hemos dejado de soñar, imaginar y de ser niños.

¿Cómo se crea el humor?
Los grandes creadores nunca dejan de ser niños. Cuando dejas de ser niño te vas autocensurando y poniendo trabas y la vida ya te pone suficiente censura. Un creativo tiene que seguir siendo espontáneo, libre y eso es lo que te lleva a que produzcas y crees cosas diferentes. Y si a esto le añades que el humor es sano, alarga la vida, es contagioso… pues mejor razón.

«Donde más humor falta es en la política. Si fueran más divertidos la vida cambiaría»

¿Va a poder seguir compaginando su trabajo como actor en Tricicle con sus nuevos proyectos?
Llevo seis años compaginándolo y mis compañeros de Tricicle me dan libertad. Desde hace 20 años Tricicle nos tomamos vacaciones en verano y esto me ayuda compaginarlo. Seguramente voy a trabajar mucho más ahora ya que la exigencia de estos proyectos lo requiere.

¿El grupo Tricicle tiene fecha de caducidad?
Desgraciadamente la tiene porque nuestros físicos ya no están como para seguir haciendo de bebé o carreras de la Clausura Olímpica. Ahora estamos haciendo un espectáculo muy divertido que se llama ‘Grandes Éxitos’ y funciona muy bien, es una especie de despedida del grupo. Cuando nos despidamos llevaremos 40 años encima de las tablas, que son 40 años de hoteles, pistas, aviones, carretera, peajes, restaurantes y de no estar en casa.

¿Y de pasárselo bien también?
Pasártelo bien es una forma de vida, no es un trabajo.