Su voz profunda suena como un trueno cargado de melodías y su corazón de cantante sueña con el R&B que interpreta en Pereyra.

—¿Cómo ha llevado el verano?
—En general ha sido fantástico.
—¿Y la temporada en Pereyra?
—Como siempre ha sido maravilloso.  Es mi casa, me siento muy a gusto con Eric y la familia Pereyra.
—El próximo mes volverá a Nueva York ¿Algún proyecto en mente?
—Voy a empezar a grabar otro álbum de música house, quizá con colaboraciones de mi hermano.
—¿Le gusta la música electrónica?
—Mi primer amor es la música house, hay cosas que me interesan de la electrónica y otras no tanto. No me gusta cuando solo hay beat  o dos tonos en una canción, necesito melodía, harmonía y vocales sobre todo.
—Usted toca casi todos lo palos de la música. ¿Que estilo tendrá?
—Será house y Rythim & Blues.
—¿Qué ha sido lo mejor de su vuelta a Ibiza y al Teatro Pereyra?
—La atmósfera en Pereyra es extraordinaria, hay un contacto directo con el público, es duro pero es lo mejor del mundo. El hecho de trabajar con grandes músicos y profesionales famosos en su categoría le da un plus añadido. El grupo de este verano ha sido muy bueno.

Muriel Fowler en uno de sus ríncones favoritos del Pereyra. RUBEN E. IBAÑEZ
Muriel Fowler en uno de sus ríncones favoritos del Pereyra. RUBEN E. IBAÑEZ

—Alguna anécdota en especial.
—La semana pasada ocurrió algo extraordinario, estamos finalizando una temporada fabulosa y me emociono mucho en ocasiones. Cantando me puse a llorar y me di cuenta que otras tres personas estaban llorando conmigo. Fue emocionante.
—¿Alguna canción en especial?
—‘No ordinary love’ de Sade es un tema muy emocional, lo he adaptado a mi estilo y funciona muy bien,
—Ya no se venden discos, solo  descargas de Internet ¿Qué le parece?
—El solista es una profesión que está muriendo poco a poco. La industria de la música no es como nosotros la hemos conocido, ha cambiado dramáticamente y a no ser que seas muy técnico o alguien a tu alrededor muy importante es muy difícil triunfar.
—¿Qué hace que Pereyra sea tan especial para usted?
—Eric Jan y su familia, son únicos y muy especiales. Hacen la vida bella.
—¿Regresará de nuevo?
—No sé, tengo que ver las diferentes posibilidades que tengo en mente.
—¿Cómo es vivir a caballo entre Nueva York e Ibiza?
—La vida en Nueva York es muy rápida, aunque vivo en North Caroilinea, en el campo rodeada de naturaleza y animales, el trabajo es muy acelerado en Nueva York y los artistas están muy hambrientos. Ibiza es un reto, cuando volví en los 90 todo era único y seguía siendo muy especial. Lo que más me ha sorprendido esta vez, en mi regreso, ha sido ver tantos vagabundos por la calle, antes nunca había sido así. Aquí la vida es más relajada, estoy muy contenta de mi vuelta porque he encontrado muchos amigos que hacía tiempo que no veía. New York e Ibiza son como el día y la noche.
—Pocos artistas en la actualidad tienen la posibilidad de actuar  en un local seis días a la semana.
—Es un privilegio, es increíble. No hay nada mejor en el mundo que poder trabajar en lo que te fascina,
—¿Qué ha cantado este verano?
—Gospel, R&B, Blues, algunas canciones pop de Robbie Williams y un poco de todo.
—¿Cuál es su sueño en la música?
—La música es mi vida, no sueño con ser una superestrella pero tengo el lujo de poder vivir de mi oficio y eso es maravilloso. Sólo sueño con vivir tranquila, bien y ser feliz.
—¿No pide mucho?
—No pido demasiado, solo con tener el éxito y el cariño del público como este verano, ya está bien.
—¿Qué pasaría si desapareciera el Teatro Pereyra?
—Serían tiempos muy tristes porque no hay ningún lugar en la isla que haga las cosas como se han hecho aquí, no hay ningún sitio igual.
—¿A su corazón que tipo de canción le gustaría: jazz, R&B, blues..?
—Es difícil decirlo porque siempre canto con el corazón, pero me gustaría hacer una canción un poco heavy house, algo nuevo y divertido.
—¿Sus canciones favoritas
—Muchas pero si me pones a elegir: ‘Inseparable’ de Natalie Cole, ‘No ordinary love’ de Sade y ‘If I were your woman last night’ de Glagys Knight.
—¿Qué le desea a la gente de Ibiza este invierno… desde N.Y.?
—No olviden a la gente de la calle que sufre, si ven un mendigo atiendanle, no cuesta nada dar un euro.