- Publicidad -
El Paladar
El Paladar
El Paladar
El Paladar

La movilidad es una de las necesidades más imperantes de las grandes urbes y las ciudades con aglomeraciones de tráfico. La dificultad para desplazarse a comer  sin perder tiempo es otra de las características que impone la ajetreada vida moderna en la ciudades masificadas. El tiempo es oro y el que se pierde en comer tiene un alto precio, por ello los asiáticos comen poco y muchas veces al día en  el  lugar donde se encuentren. Su filosofía de vida no entiende sentarse a comer pausadamente.

Esta necesidad de ahorrar tiempo ha agilizado el ingenio oriental en busca de la fórmula de llevar la comida a cualquier sitio y a cualquier  hora. Las antiguas bicicletas y motocicletas adaptadas para transportar comida a pequeños mercados, zonas o calles de mucho tráfico han dejado paso a los nuevos food trucks (furgonetas de comida) que proliferan en urbes como Bangkok, Hanoi, Saigón o Singapur.

Estas pequeñas furgonetas pueden recorrer la ciudad en todos los sentidos e instalarse en un pequeño aparcamiento de una calle transitada, cerca de un centro comercial, estación de tren o autobús el tiempo justo para una venta rápida. Ello les permite llevar su oferta de comida, postres, helados, pizzas, zumos, ensaladas, menús o combinados al lugar justo, en el momento adecuado y venta garantizada.

La versatilidad de este tipo de transporte les permite estar en el sitio justo y el momento adecuado.

Este fenómeno de transporte ligero ha imitado la filosofía de los street markets concentrando docenas de furgonetas en una misma zona para constituir un mercadillo gastronómico itinerante que aparece y desaparece cuando hay venta. Le evolución de los food trucks es vertiginosa en los países donde la motocicleta o los pequeños automóviles se adaptan y tunean a las necesidades del comercio. Los clásicos triciclos se han modernizado  con maquinaria, hornos, frigoríficos, cocinas y todo lo necesario para cocinar fresco, rápido y barato.

También proliferan los pequeños automóviles furgonetas adaptados que se abren y despliegan por los laterales e incluyen sus propias mesas y sillas para montar una mini terraza en una acera, plaza o centro comercial. La decoración de estos restaurantes ambulantes es otro de los atractivos de la nueva fórmula. Paisajes, dibujos animados, grafitis, pinturas de famosos artistas o la paleta de colores y tonalidades chirriantes y típicas de la región.

El precio y la variedad de la comida, zumos y postres es un factor que juega a favor de esta nueva modalidad

EL precio de la comida y la variedad es otro factor que juega a favor de esta modalidad: Comida rápida, fresca y barata. Hay menús, comida tradicional, hamburguesas y derivados fritos y bocados muy interesantes y divertidos  como una exquisita papaya salad (ensalada de papaya, mango y polvo de cacahuetes). También se puede degustar la típica sopa Pad Thai, Chicken with cashew nuts (pollo con anacardos), Green or red curry with chicken (curry verde o rojo con pollo); Spring rolls (rollitos de primavera); Sticky rice with mango (arroz con tiras de mango), deliciosos pinchitos de pollo o cordero, sushi, zumos, postres típicos o incluso una porción de insectos fritos que jamás soñó probar por menos de un euro.