Desde que la familia real de Catar lo estrenó en 2010, el espectacular megayate Katara se ha dejado ver en numerosas ocasiones por Ibiza. Como no podía ser menos, con sus 124 metros de eslora, 20 de manga y los casi 6 de calado, el Katara ocupa una de las primeras posiciones en el ránking de yates más grandes del mundo. Y también de la lista de los más lujosos, aunque no ha trascendido imágenes del interior diseñado por el decorador favorito de los multimillonarios, Alberto Pinto.

Entre los escasos detalles que sí se conocen, se sabe que el barco cuenta con una gran plataforma a popa para el baño tipo ‘beach club’, varios jacuzzis, un helipuerto para el helicóptero posado sobre él, sala de cine, un puente de mando que cuenta con la última tecnología, unos impresionantes salones y varios camarotes de considerable tamaño.

El barco se fabricó en el astillero alemán Lürssen, especializados en buques militares, para ello contó con un presupuesto estimado de 300 millones de dólares. Su diseño está a camino entre el clasicismo marcado por las dos grandes chimeneas y las líneas más modernas que ha trazado el ingeniero naval Espen Oino,

El enorme yate tiene espacio para albergar a 34 invitados y a una tripulación de entre 70 y 150 personas, dependiendo si está o no la familia real está disfrutando de sus vacaciones en el interior.

Este barco es bien conocido en España ya que además de Ibiza ha estado en varias ocasiones en varios puertos del Mediterráneo español como Barcelona, Palma de Mallorca, Tarragona e incluso Cartagena, donde hace unos meses pasó un “reconocimiento mecánico” en los astilleros de Navantia.

El yate fue encargado por el anterior emir de Catar, Hamad bin Jalifa Al Thanin, perteneciente a la dinastía de los Al Thani, quien en junio de 2013 abdicó en su hijo Tamim bin Hamad Al Thani, por tanto, actual jefe de Estado de Catar.