El agua a presión elimina las algas y el caracol

El final del verano es el principio del descanso para los barcos que han estado estos meses de cala en cala. Y para pasar el invierno, hay que preparar a conciencia la embarcación.

Una vez que se ha dado por finalizada la temporada, la mayoría de los barcos de hasta 18 metros de eslora suelen abandonar el agua durante varios meses. Para ello, los barcos más pequeños, de hasta 7 metros suelen subir a tierra por medio de una sencilla rampa. Mientras que si sobrepasan esta medida se suele utilizar una grúa o travel lift.

Ya en la superficie hay que transportar el barco hasta el lugar elegido para pasar el invierno. Si sobrepasan los 3 metros de eslora “el transporte se complica porque hay que pedir permisos a tráfico y llevar escolta de la guardia civil, por ello nos encargamos de todos los trámites”, explica Marc Torres, director comercial de Motonáutica.

Esta empresa traslada los barcos hasta sus instalaciones, donde tiene capacidad para unos cien barcos. El siguiente paso es la limpieza a fondo del interior y el exterior. “Utilizamos agua a presión para eliminar las algas y el caracol, así como toda la suciedad del casco. También es importante limpiar muy bien los interiores, los desagües, los tanques de aguas negras, el motor, es decir todo los componentes que tiene el barco”, añade Marc Torres.

En septiembre muchos barcos abandonan el mar
En septiembre muchos barcos abandonan el mar

Una de las modalidades que suelen utilizar los clientes de Motonáutica consiste en tapar totalmente el barco con plástico de manera casi hermética para evitar que entre humedad, polvo o cualquier otro componente.

Con plástico o no, los barcos descansan durante el invierno en un espacio permanentemente vigilado. En mayo, explica el director comercial de Motonáutica “volvemos a realizar una revisión integral del motor, los colectores, los elementos interiores y exteriores, pintamos el casco y si es necesario reparamos los desperfectos, para que la nueva botadura sea todo un éxito”.

Un buen mantenimiento es sinónimo de fiabilidad en el motor

No todos los barcos se pueden sacar fácilmente del agua, generalmente los que tienen más de 15 metros de eslora suelen pasar el invierno en el mar. Ramón Díaz, gerente de Viamar deja claro que “invernar no es solo arrancar el barco”. Es fundamental realizar tareas de mantenimiento, como mínimo una vez al mes. Y estas labores “consisten en arrancar los motores, dar una vuelta, poner en marcha todos los aparatos de electrónica y electricidad, limpiar todo los elementos para que no se sulfaten ni absorban humedad, en fin, una serie de rutinas que tenemos minuciosamente descritas y que cumplimos escrupulosamente”.

Un buen mantenimiento es fundamental para disfrutar en verano

Por ello aconseja a sus clientes no escatimar en el invernaje. “Una pequeña pieza  como es un fuelle que puede costar unos cien euros, si no se repara antes de botar la embarcación puede producir una avería de quince mil”, añade. Por ello, también alerta de “las ofertas a la baja que existen y que suelen estar en manos de personas no profesionales de la náutica”

Ramón Díaz es tajante a la hora de afirmar que “un buen mantenimiento es sinónimo de fiabilidad, seguridad en el motor y alegría en las vacaciones”.

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