Llega el momento de echar los barcos al agua y los nervios de los más novatos comienzan a aflorar. Nunca se sabe lo que el mar deparará y el 3 de agosto no fue una excepción. El agua estaba bastante calmada en la playa de Talamanca pero cuanto más salían los barcos hacia la bahía, más crecían las olas.

A la entrega de premios asistieron el presidente del Consell y el concejal de Deportes del Ayuntamiento de Ibiza
A la entrega de premios asistieron el presidente del Consell y el concejal de Deportes del Ayuntamiento de Ibiza

Aunque el ‘Trofeo Festes de la Terra’ sea una regata pequeña y no puntúe para el campeonato balear, la organización de un evento así lleva un trabajo considerable. «Un mes antes tenemos que solicitar un permiso a la Capitanía Marítima de Ibiza para poder celebrar la prueba», apunta Sebastián Vidal, organizador y director deportivo del Club Náutico Ibiza. Una vez concedido, comienzan los trámites administrativos: envío de comunicaciones a las autoridades e invitados; compra de trofeos, bocinas y otros materiales; designación de las personas que estarán en la regata; distribución de las lanchas de apoyo… hasta unas horas antes cuando se anclan las boyas al agua. ¡Y ya está. Todo listo! En unos minutos llegarán los niños a las instalaciones que el Club Náutico Ibiza tiene en Talamanca para recoger sus embarcaciones.

Poco a poco los pequeños barcos van llegando hasta la línea de salida, situada a algo menos de una milla de la orilla. Como el viento no es muy fuerte y la experiencia de algunos es poca, Ángel Bufí, monitor de la Escuela de Vela del Club Náutico no duda en lanzar una cuerda a dos de los participantes para acercarles hasta sus compañeros. En unos minutos estarán todos los regatistas dispuestos para iniciar las pruebas. Desde este punto es fácil comprobar quienes son los veteranos ya que utilizan su mejor estrategia para situarse en el lugar que más les conviene.

Mientras está atento a todo lo que ocurre en la regata, Ángel Bufí explica que «es difícil enseñar a los más pequeños conceptos abstractos como la dirección del viento, pero si son constantes con las clases, en poco tiempo se manejan con cierta soltura».

Antes del dar el pistoletazo de salida, los organizadores comprueban que todas las boyas están bien ancladas y, sobre todo, alertan a los barcos de los alrededores del inicio de la regata. Para Sebastián Vidal «garantizar la seguridad de los niños es siempre la máxima prioridad».

El último paso es recoger la embarcación
El último paso es recoger la embarcación

Unas horas después, los regatistas exhaustos por la lucha contra el viento llegan a la arena. Solo falta recoger el barco y descansar para la prueba del día siguiente.

En el Trofeo ‘Festes de la Terra’ de vela ligera Optimist y Láser 4.7 han participado treinta regatistas de entre siete y diecisiete años, que han disputado cinco pruebas. El campeonato está organizado por el Club Náutico Ibiza con el patrocinio del Patronato Municipal de Deportes del Ayuntamiento de Eivissa.

La entrega de premios fue el colofón de esta regata infantil y juvenil donde el reto más importante es aprender a valorar el esfuerzo de una competición.

Visita: charter.diariodeibiza.es