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El Paladar
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Preparativos del enlace
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«Hoy las vidas de (novia) y (novio) se entrelazan y simbolizamos su unión a través del vertido de estos dos recipientes individuales de arena. Cada uno representa todo lo que ellos han sido, todo lo que son y todo lo que en el futuro serán, como seres individuales. Tomad los recipientes, en donde cada grano de arena representa vuestras vivencias, vuestros amigos y familiares, y los sentimientos y acontecimientos que formaron parte de vuestras vidas por separado». Así reza uno de los muchos textos que circulan por internet de lo que es la ceremonia del famoso ritual de la arena, que tan de moda se está poniendo en Ibiza.

Gran simbolismo.
Gran simbolismo.

Algunos incluso aseguran que el origen de este tipo de ceremonias  se remonta a hace 3.000 años y que se han encontrado vasijas con dos tipos de arena de distintos lugares mezcladas de lugares de origen muy distantes entre ambas. Otros señalan que es una tradición más reciente que se importó en el siglo XX de Hawai, donde las bodas se hacen en la playa y se incluye la arena en sus rituales. Al margen de las dudas sobre su origen lo cierto es que  cada vez  se utiliza este ritual y encima en distintas versiones: con arena de  dos playas distintas, con arena del lugar de origen de los contrayentes o de los testigos, con arena artificial de distintos colores para que quede más cromático el jarrón o con arena, o incluso poner una base de arena blanca en el fondo que sea una alegoría de Dios como cimiento de vuestra vida y de vuestro matrimonio.
Es tal esa afición a casarse con este tipo de rituales que por ejemplo la concejala de Sant Josep Helena Benlloch ya ha oficiado dos durante el pasado verano con la arena como temática.

Mezcla de arenas de colores en un ritual.
Mezcla de arenas de colores en un ritual.

Otra de las ceremonias que está calando con fuerza en Ibiza es la de las velas, que al igual que la de la arena tiene distintas variantes. Una de ellas es que los novios porten una vela pequeña cada uno y cuando llegue el momento de la ceremonia ambos enciendan una vela grande, juntos, mientras la persona que oficia la boda explica en qué consiste este ritual.
Tras  encender la vela grande hay varias opciones. En una de ellas, cada uno debe apagar la vela pequeña que encendió y que le representa, lo que significa que ahora son uno. En otras, el padrino es quien enciende una de las velas y la madrina la otra, dejando siempre la grande para los contrayentes.

«La de arena es una chorrada»

Una de las personas más acreditadas para hablar estos rituales y de las nuevas tendencias es el decorador Toni Riera. Son tantas las bodas que organiza al año que incluso ha perdido la cuenta. Desde la experiencia, el gusto y la sencillez que emplea este afamado fotógrado y decorador, asegura que rituales como el de la arena «son una auténtica chorrada». «Odio este tipo de ceremonias que la gente ve por internet y luego lo quiere imitar; es más creo que se pierde la esencia de lo que es una boda», asegura Riera, quien defiende otros rituales como el de las velas. «En la de Lydia Prats, la concejala de Sant Antoni se usaron las velas y fue realmente bonito y simbólico», señala.

Los novios introducen la arena en un recipiente. PHOTO STUDIO SANTIAGO
Los novios introducen la arena en un recipiente. PHOTO STUDIO SANTIAGO

De todas formas Riera observa poca originalidad en muchos sitios a la hora de decorara una ceremonia. «Ahora veo que muchos empiezan a utilizar la paja como elemento principal decorativo cuando esto ya lo usaba hace 15 años. Creo que falta un poco más de creatividad», sostiene.
Para Riera, las ceremonias y los elementos decorativos van cambiando con los años «como lo hacemos todos» y lo que se lleva ahora, o al menos por lo que se decanta este decorador, es por elementos «más limpios» y «más cool» como el agua o el cristal, «nada de lazos o grandes ornamentos».