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El Paladar
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­ Uno de los tratamientos pioneros para la salud bucodental es la regeneración ósea con hueso de banco congelado. Muy pocas clínicas realizan este procedimiento en toda España, ya que hay que cumplir unos requisitos muy exigentes por parte del Banco de Tejidos. Una de ellas, la Clínica Fernández, está situada en Ibiza.

La regeneración ósea con hueso de banco congelado evita tener que extraer hueso del propio paciente. «Si antes teníamos que sacar hueso de la cadera, la cabeza o la mandíbula para regenerarlo en otro sitio, ahora puede no ser necesario, por lo que evitas una intervención al paciente», explica Alberto Fernández, quien afirma que su clínica es pionera en este tratamiento aplicado al sector dental.

Un TAC previo al proceso para conocer el caso al detalle.
Un TAC previo al proceso para conocer el caso al detalle.

Un proceso complejo

El Banco de Tejidos proporciona a la clínica una estructura de hueso que «no contiene una sola célula». Si el hueso tuviera celularidad, se produciría una reacción inmunológica «del huésped contra el injerto o del injerto contra el huésped». Una vez disponen del hueso, en la clínica realizan una punción al paciente (una acción «muy sencilla», según el doctor) para aspirar células de su médula ósea, unas células que posteriormente se inyectan al hueso de banco.

«Con este sistema reducimos la morbilidad (el daño que le induces al paciente), ya que no hay que operar dos campos», asegura Fernández, quien explica que hoy en día todos estos tratamientos se realizan en régimen ambulatorio. «Los pacientes reciben el alta el mismo día».

El doctor Fernández está realizando un estudio con una empresa israelí para comprobar el comportamiento de los implantes de hueso regenerado. Su clínica está comparando el comportamiento de los implantes en hueso nativo, en hueso regenerado del propio paciente y en hueso regenerado con hueso de banco congelado (dotado de celularidad). «Los resultados se pueden superponer, no vemos ninguna diferencia», expone Fernández, satisfecho con las evidencias que está descubriendo con el estudio.

Además de la reducción de los daños al paciente, que no ha de recuperarse de la operación de extracción de hueso, este procedimiento médico permite realizar el tratamiento con mayor rapidez y, al ser en régimen ambulatorio, los costes son menores.

Esta secuencia muestra cómo se reconstruye el lecho maxilar. Primero, se realiza el diagnóstico mediante los sistemas de escaneado digital. Después, se rellena el defecto con el hueso particulado, que se cubre con hueso cortical y se trata para conseguir la forma adecuada. Por último, se coloca el implante.