Muchos temían que la puesta de sol no estuviese a la altura de tan señalada ocasión como es la apertura del icónico café restaurante del sunset strip más famoso del mundo. No obstante, un ratito antes de la puesta de sol, el cielo pareció complacer los deseos de los muchísimos asistentes al espectáculo y escampó justo a tiempo.

Faith, Aimee y Kate disfrutan de la puesta de sol en Mambo.

El evento daba comienzo a las 6 de la tarde con la primera apertura de puertas de Café Mambo de esta temporada. A los platos, las damas primero: Phoebe d’Abo y despues Alice Clark fueron las encargadas de poner la banda sonora de las primeras horas a base de chill house, deep house y otras variantes del house, siempre con toques de funky y soulful. Seguidamente fue Dee Montero quien tomo los mandos en la cabina para seguir haciéndonos disfrutar del momento con su particular selección musical de chill house. El dj sincronizó una versión chill out de la mítica canción Children (compuesta por el recientemente fallecido Robert Miles, a modo de homenaje póstumo del músico italiano que vivió en Ibiza hasta sus últimos días), haciéndola sonar en el momento en el que el astro más brillante desaparecía por debajo del horizonte. Este fue un momento realmente emotivo y enternecedor. Entre el público se podía ver a quienes esbozaban una leve sonrisa de alegría contenida y también a quienes se les escapaba una pequeña lágrima, y a la mayoría le recorrió el cuerpo un escalofrío agridulce durante estos momentos.

La puesta de sol fue emotiva.

Una vez concluida la puesta de sol, Dee Montero dio un giro musical a su sesión y empezó a poner discos más animados y bailongos, para recordar que la noche era joven, y que aunque el espectáculo principal del evento acababa de terminar, aún quedaba mucha diversión durante el crepúsculo y las primeras horas de la noche.

El plato fuerte de la noche, artísticamente hablando, era el británico Darius Syrossian, quien comenzaba su sesión a las 10 de la noche. El cabecilla de Do Not Sleep ofreció una de esas sorprendentes sesiones que le caracterizan, con una amplia fusión de house y techno y todo entre medias. El postre consistió en una sesión back to back de Jason Bye & Andy Baxter y más tarde fue Danny O el encargado de poner los últimos discos de la noche.