La remodelación de los hoteles está creando nuevos hábitos para disfrutar del sol, la gastronomía y el relax lejos o cerca del mar, e incluso en el campo o interior de la isla. Las piscinas de lujo y sus servicios se han convertido en una alternativa para los amantes del baño y del sol lejos de la arena, del bullicio o la aglomeración de algunas playas.

Los empresarios hoteleros han convertido la tradicional zona de baño del hotel en un espacio de relax y confort dotándole de apartados de lujo para el esparcimiento, el baño, el relax, la gastronomía, la estética corporal con tratamientos, clases de yoga y otras actividades que permiten a los huéspedes y al público en general disfrutar de otra forma de broncearse o descansar.

Una pareja disfrutando del sol. A.B.

Para ello han equipado sus instalaciones con las comodidades que un cliente puede encontrar a pie de mar, con servicios exclusivos de hamacas, lujosas camas balinesas, flotadores, pérgolas y todo tipo de comodidades para el relax al sol y a la sombra.

La piscina de Destino Pachá Ibiza Resort, en Talamanca, cuenta con un original diseño, spa, restauración y ambientación de lujo. Destino.

La gastronomía juega un papel importante y cada vez más atractivo en esta oferta. En torno a la piscina hay restaurantes de gran nivel y bares de cócteles como es el caso de Destino Pachá Ibiza Resort, Ibiza Bay Nobu, Ushuaïa Beach Club, Sol Beach House , Jacaranda, Hard Rock Hotel Ibiza, Hotel Migjorn, Unic, etc.

El Ocean Beach, en la bahía de Portmany, ofrece música, espectáculos y diversión en torno a su piscina. Sergio Cañizares

LA TRADICIONAL ZONA DE BAÑO DEL HOTEL ES AHORA UN NUEVO ESPACIO DE LUJO PARA DISFRUTAR DEL RELAX, MÚSICA, GASTRONOMÍA
Y DEL ESPECTÁCULO

Hay otros casos donde la piscina es el centro de atención del restaurante y lounge pool como el Ocean Beach de Sant Antoni, todo un mundo de diversión y espectáculo con performances aéreas, dj’s, cócteles y gastronomía de diferentes sabores. El Nikki Beach es otro ejemplo de vida y diversión en torno a la piscina, la gastronomía y la música con acento y estilo más americano.

Tres chicas mostrando ‘looks’ de bañadores de moda. S.C.

Si la gastronomía juega un papel importante en esta oferta, la música es imprescindible para ambientar las diferentes horas del día y la noche y mantener el ritmo de cada momento combinando la sesión del dj residente o invitado especial con actuaciones de saxofonistas, violinistas o percusionista a la puesta del sol o acompañando la cena. Las performances acompañan el espectáculo musical con bailarinas, gogós, grupos de baile, espectaculares danzas aéreas e incluso natación sincronizada como espectáculo.

La fiesta también se ha ido a las piscinas, reconvertidas en las nuevas playas de hotel, en las que se puede desayunar, comer, cenar o tomar un original cóctel a cualquier hora.