Creador de eventos. Ha creado mil eventos y fiestas en su carrera, los mismos goles que ha marcado su compatriota Pelé. Este hombre encantador y ‘brujo’ de la noche quiere que la gente hable y se mire a los ojos en su famosa fiesta La Troya, una idea que ha mutado varias veces de lugar pero que mantiene el mismo espíritu de su nacimiento en la discoteca Ku en 1978, cuando se llamaba La Vaca Asesina. Ha potenciado a los djs locales y no ha querido que un dj estrella pinche más de una vez en su fiesta. Ahora sueña con ser dueño de su tiempo.

Brasilio de Oliveira es un brujo de la noche y del ocio nocturno que ha sabido mantener intacta su creatividad y su know how durante décadas en diferentes locales y momentos. Fiel a sus principios busca que la gente se mire a los ojos y hable. Cosa difícil en un mundo de muchas luces y decibelios.

—¿Su famosa fiesta La Troya he hecho una buena temporada?
—Estamos contentos; la fiesta sigue siendo divertida, hay muy buena respuesta de nuestro público y vamos a hacer lo imposible por mantener viva la llama pese a que hemos acabado este año en Space.

—¿Cuál es el secreto para mantener un evento dos décadas?
—El equipo de La Troya funciona como una fiesta independiente del resto de los eventos de una sala y mantenemos una estructura y temáticas que ya venían del Ku.

—Como brasileño y amante de la samba y la fiesta se esperaba que montase un evento o rúa en el puerto como antaño.
—Intentamos hacer una pasarela de Brasil que recordara la conmemoración de los Juegos Olímpicos de Río pero no hemos podido hacer un pasacalles antes de las Olimpiadas por motivos administrativos y permisos.

—¿Se ha sentido particularmente orgulloso de ser brasilero este año?
—Siempre he estado orgulloso de mi país y ahora más que nunca. Hemos logrado hacer unos JJOO pese a que todo el mundo estaba en contra por la política y la especial situación vivida en Brasil. Han salido imágenes que no se correspondían con la realidad, como la polución en la bahía de Guanabara o el mal estado de las piscinas que han distorsionado el gran esfuerzo realizado. Al final todo ha salido correcto pese a que muchas voces decían que Brasil no sería capaz de hacerlo.

—¿Ha faltado confianza internacional?
—Era la primera vez que se hacían unos Juegos en Sudamérica y algunos no lo han aceptado. Brasil es un país muy fuerte, tiene la mayor reserva de agua del mundo. Esto vale más que el oro o el petróleo y había que desestabilizar. Han salido 25 millones de personas de la misera total en los últimos años, ha habido un cambio en la mentalidad del horario laboral y la forma de trabajo muy importantes. Esto ha significado un cambio brutal para el país y hay que reconocerlo.

—No está mal para alguien que no le gusta la política, pese a que podía ser una personalidad en su país.
—No me gusta la política ni sus consecuencias. No tengo afán de ser nada o de poseer algo. No he sido dueño de nada.

—¿Que pasará con su famosa fiesta de Brasil en La Troya?
—Es mi gran fiesta y me gusta; mantendremos nuestra tónica habitual en el futuro. La primera fiesta la hicimos en 1978 en mi Bar Maracá de la calle de la Virgen. El día que más se llenó la famosa discoteca Ku fue con la fiesta de Brasil donde presentamos una enorme muñeca hinchable que emulaba a una mulata brasilera y lanzamos la bailarina en emblemática barra del Coco Loco que aún funciona con gran éxito en La Troya. Con esa fiesta enviamos decoración especial para engalanar por primera vez los bares de Ibiza. Es casi una institución.

“Nunca dejé que un dj  pinchase más de una vez en mi fiesta. He apostado por los djs ibicencos”

—¿Ha contado con ayudas?
—No he tenido ayudas institucionales nunca. Lo he pagado todo de mi bolsillo. En las fiestas patronales de comienzos de los 80 trajimos a la Escuela de Samba de Portella, campeona de Brasil, con un pasacalles de 300 personas y 400 acompañantes. Algo impresionante para la época. Brasil es una fiesta para Ibiza y su gente en especial.

—¿Que le ha dado Ibiza?
—Me ha dado bastantes cosas. Felicidad, alegría… y por eso sigo aquí, quizá también porque he tratado bien a la gente. Recuerdo cuando todos los artistas iban en mi barco a Formentera en el famoso ‘Smugler’ (Contrabandista) cuyo nombre era una ironía de los fugitivos.

— ¿Cuándo comenzó La Troya como evento temático?
—He hecho más de mil fiestas, como los goles que marcó Pelé. La Troya es una fiesta reciente, comenzó en Amnesia, pero nació después de otros grandes eventos como Manumission, Mad Mondays, Miss Ku, Miss Tanga, Miss Camiseta Mojada, los Sanfermines, la Fiesta Invertida, El Hospital psiquiátrico etc.. Al principio se llamaba La Vaca Asesina (1978).

—Escapó de Ibiza a Roma durante cinco años y volvió.
—Estuve cinco años en Roma dirigiendo varios locales de moda como Gilda, Pipper Alien, Frankie Go y Gilda on the beach. Quizá ahora me arrepiento de haber dejado Roma porque lo pasé muy bien, pero volví a Ibiza porque es mi hogar y mi trabajo. El día que no trabaje en Ibiza no estaré más aquí. El invierno es muy agradable y es el lugar más famoso del mundo en verano. Tenemos a Paris Hilton, Ushuaïa, Privilege y la playa de cala Jondal (ironiza). No estoy aquí por las macro discotecas ni por la música.

“El equipo de La Troya funciona como una fiesta independiente del resto de los eventos de un club”

—¿Dónde estará La Troya el próximo año?
—Donde vaya Brasilio y le traten bien. Si me sale un novio que me guste, ya veremos. Voy donde quiera o donde quieran: a Pachá, Privilege, Ushuaïa o al nuevo Space. O incluso a Brasil o Cuba, el tiempo dirá.

—Usted se inventa fiestas temáticas como La Noche Pagana o un Closing especial.
—Hemos hecho una gran fiesta de cierre para reunir a los amigos. Siempre pretendo hacer un cierre de temporada como los antiguos de Ku, un evento para amigos donde nadie pagaba. En mis apertura había exclusivamente 1.000 invitaciones todos los años para gente conocida y yo estaba en la puerta recibiéndoles.

—¿Como creador y promotor cuál es su idea de una fiesta en una discoteca actual?
—Sigo intentando que la gente se mire a los ojos y hable, cosas difícil hoy en día. Tengo un dj ibicenco, Óscar Colorado, payés y el único ibicenco de verdad que es residente en una fiesta en Ibiza. Siempre he tenido djs locales porque hay que apoyar a los talentos de aquí. Nunca dejé que un dj estrella pinchase dos veces en una fiesta y han pasado todos los grandes: Daff Punk, David Morales, David Guetta, Sven Väth y solo pincharon en una ocasión.

—¿Por qué no le gusta tener djs estrella en su fiestas más a menudo?
—No quiero que cojan los mandos de los djs. Las discotecas actuales están en manos de los promotores y los djs, no de los dueños. Ya ni siquiera pinchan discos, ahora toda la música está programada en un pen drive. Los djs de hoy en día no son djs de verdad porque no saben mezclar música.

—Usted que ha trabajado y conocido casi todas las discotecas de Ibiza y del mundo, ¿con cuál se queda?
—La mejor discoteca del mundo ha sido Ku Ibiza, ninguna ha llegado a su nivel. Es curioso que nos obligaron a cerrarla y ahora todos inventan la discoteca abierta porque no se puede sustituir el cielo por un techo ni por nada parecido.

—¿Con qué sueña ahora?
—Con dormir y ser dueño de mi tiempo porque no se puede comprar ni un minuto de tiempo aunque seas el hombre más rico del mundo. He cumplido todos mis sueños, siempre he hecho cosas buenas y lo que me ha dado la gana. Trabajo solo cuatro meses y viajo a menudo. Tengo los pies en la tierra y no sueño con ir a la luna.

—Hábleme de un sueño más cercano, de Ibiza por ejemplo.
—Me gustaría que Ibiza siga su camino natural de siempre y mantenga su magia y tolerancia.