Es un icono de la noche de ibiza desde hace décadas. Parrish Angelo Lee se formó en el Fashion Institute of Tecnology de Nueva York y, como modelo y bailarín, comenzó en los podios de Pachá encandilando a ritmo de soul y funky hasta convertirse en una figura indispensable de la discoteca. Su cuerpo de Adonis, su elegancia, sus exquisitas maneras y saber estar a todos los niveles le ha convertido en un referente, al que ha añadido su originalidad al vestir y una desbordante creatividad para diseñar increíbles sombreros hechos a mano con lo que le brinda la naturaleza.

¿Cómo empezó todo?
Empecé a hacer gorros y otros complementos de moda en Nueva York hace años.

¿Cómo surgió la idea de venir a la isla?
A mediados de los años noventa, por el 95 o 96, Francisco Ferrer, de Pachá, me vio en París bailando en un club de Champs Elysses y me invitó a venir a Ibiza.

Le gusta mucho bailar.
Me encanta bailar y conectar con la gente.

¿Se definiría como gogó, bailarín o ‘entrepreneur’?
Al principio era más gogó, ahora soy más un artista que se mueve por el club dando energía al público. Me gusta conectar con la gente porque me da mucho feedback. Ellos dan y yo doy al mismo tiempo.

Baila mejor con estilos musica es como el funky o el soul, o con música electrónica.
Me gusta la música electrónica, pero antes había más libertad para bailar. Los djs se han convertido en súper estrellas y la gente está más concentrada en lo que hace el dj que en la animación en general. En mi caso, me pasaba antes al revés, muchos djs me decían que parara de bailar porque estaba captando demasiada atención y se la restaba a ellos. Estaban un poco celosos.

Parrish medita ante el espejo de su casa rodeado de sus creaciones.

¿Cómo empezó a ponerse cosas encima de la cabeza?
Con la inspiración de diferentes materiales, adornos y complementos de diferente naturaleza y de influencia africana.

¿Ibiza le ha inspirado?
Siempre me ha inspirado, es el espíritu y la energía de la isla lo que me llama la atención y me cautiva para crear y expresarme.

Al principio los sombreros eran parte de su show, pero se han convertido en parte de su look.
Sí, ha crecido así. La colección de piezas ha ido aumentando a lo largo de los años. Siempre me da pena vender la primera colección porque me lo quedaría todo para mí.

¿De dónde le viene la inspiración?
Sobre todo de la naturaleza y también de mí mismo. Soy mi propia musa, así que la mayoría de las veces me inspiro a mí mismo.

¿El sombrero se ha convertido en parte de su vestimenta y trabajo?
No creo que la gente me reconozca ahora sin sombrero. Se ha convertido en mi estilo de vida, es como una marca y tengo que convertirlo en un brand porque ya casi no se encuentran diseñadores de sombreros.

¿Qué es un sombrero?
Para mí es un complemento muy importante. Muchos diseñadores empezaron a diseñar sombreros antes que ropa y trajes. Considero que hay que empezar a vestirse por la cabeza y después ir bajando. Muchas mujeres lo encuentran el complemento perfecto para su vestimenta y outfit.

¿Alguna vez ha pensado en crear su propia marca o abrir una tienda?
No soy un hombre de negocios, así que tardo un poco más hasta que todo está en marcha, pero mi objetivo es seguir por ese camino. Como diseñador estoy tomando ese rumbo, quizás venga una marca que me pueda respaldar a nivel financiero. Tengo habilidad para crear sombreros, tocados y estilismo con los objetos que hay a mi alrededor, inspirados algunas veces en mis raíces africanas. Tengo que explotarla.

¿Vende sus piezas?
En Nueva York me iba muy bien, vendía cosas en tiendas para gente del mundo del espectáculo.

¿Ha trabajado para algún diseñador o ha realizado algunas piezas para otros diseñadores?
He ido a varias casas de moda en París como Channel y Christian Lacroix y me han atendido muy bien. Dolce & Gabanna ha comprado algunas piezas, igual que otros creadores. Algunas artistas, como Björk, Grace Jones y Erika Badu, han comprado mis creaciones en la tienda de Nueva York. Es algo creativo e imaginativo. Lo que puedes llegar a crear para alguien no tiene limites.

La mayoría de las veces, cuando actúa está prácticamente desnudo. ¿Le gusta mostrar su cuerpo?
Sí, un poco. Sobre todo en verano, cuando hace tanto calor ¿Quién necesita ropa en el verano?

En la calle de la Virgen con uno de sus originales sombreros.

De este modo expresa su libertad.
Sí, es mi manera de expresarme. El cuerpo desnudo con un sombrero dice mucho, el contraste es bonito. Es un forma de arte, una especie de retrato.

Ha trabajado con muchos fotógrafos importantes.
Durante todos estos años he trabajado con multitud de fotógrafos, especialmente en Nueva York con Bruce Weber y para muchas editoriales americanas.

¿Cuál le gustó más?
Me encantó una sesión que hice con Bruce Weber para la revista Interview.

La moda ha cambiado mucho en la última década en Eivissa ¿Cómo la recuerda?
Antes no había límites, ahora parece que la gente tiene un poco de miedo a caminar por ese límite. Los tiempos han cambiado, ahora todo es un poco más conservador y comercial. Antes se podía ir más desnudo o vestir como uno quería y sin prejuicios. No soy una persona que juzgue mucho pero sí que es verdad que la gente tiene muchos más prejuicios ahora que antes.

Quizá es un poco de miedo…
Puede que sea algo de miedo, ya que la gente viene en busca de libertad y cuando la encuentran no saben muy bien qué hacer.

La moda Adlib también ha sufrido un reciclaje de color.
Es como el arco iris, hay muchos colores en él. No hay nada monocolor hoy en día.

«hay que empezar por la cabeza y luego ir bajando para vestir bien»

La isla ha cambiado mucho desde los 90 ¿Qué le parece el rumbo que está tomando con el turismo de lujo?
Mucha gente tiene miedo a este nuevo turismo porque no sabe muy bien lo qué está por llegar. Pero siempre que tengamos algo para entretener, para que la gente disfrute y algo que ofrecer, estará bien. La evolución es buena, es parte de la humanidad.

Posando con una de sus creaciones a cuerpo descubierto en Dalt Vila.

¿Sabemos hacia dónde vamos?
No creo que siempre tengamos que saber hacia dónde vamos. El factor sorpresa te lleva igualmente donde quieres estar.

Usted ha trabajado para el Grupo Pachá durante años y ha actuado en Pachá, El Hotel, Destino y Lío. ¿Dónde se siente y expresa mejor?
En la discoteca Pachá. Lío es muy divertido y la gente me recibe muy bien, pero soy el ‘gran bebé’ de Pachá

¿Vive todavía entre Nueva York y Ibiza?
Ahora entre Alabama y Ibiza, porque es donde está mi hogar. Estoy cuidando de la casa familiar, que está en Estados Unidos

¿Qué le gusta de Ibiza?
Me encanta levantarme por la mañana y disfrutar de la auténtica Ibiza, el mar, las playas y el cielo.

¿Qué come para mantener un cuerpo impecable?
En verano mucha fruta y verduras porque hace demasiado calor para comer otra cosa. También pasta, cocina mediterránea y gambas, que me gustan mucho. Bebo bastante agua y algún licor, de vez en cuando.

¿Con qué sueña?
Con un mundo que sea libre para amar y ser amado.

«no creo que siempre tengamos que saber a dónde vamos. El factor sorpresa es vital»

¿Algo más personal?
No puedo hablar de cosas muy personales. Mi madre murió y ahora aparece mucho en mis sueños, su espíritu me guía.

¿A qué personaje le gustaría poner un sombrero?
Le he puesto a muchos, como Grace Jones, Erika Bad y Björk, entre otros. Rihanna sería la siguiente, es una mujer a la que le gusta arriesgar y se atreve. Me gusta la atracción y fascinación de estos personajes, que es inherente al ser humano

¿Y a Donald Trump? 
Uhh. Tengo un sombrero para él, aunque quizás no le guste.

¿Cómo es la vida en Estados Unidos con Trump?
Mucha gente tiene miedo de volver ahora, pero Estados Unidos en un país fuerte, creo que todo se recuperará.