En La Dispensa no escatimaron en decoración.
En La Dispensa no escatimaron en decoración.

La Dispensa no quiso perderse la fiesta de Halloween, que sirvió también para despedir la temporada de verano. A partir de ahora, el restaurante situado en el corazón de Dalt Vila, abrirá de jueves a domingo.

La ocasión lo merecía y los clientes habituales no dejaron de pasar la oportunidad para vestir sus ropas ensangrentadas, tocados con arañas o máscaras fantasmagóricas. Todos estaban disfrazados, desde los camareros hasta los cocineros. También la decoración vintage del local estaba un poco más avejentada de lo habitual ya que las telas de araña campaban a sus anchas por todos los sitios.

Una pareja muy elegante
Una pareja muy elegante

Familias enteras con niños y mayores, grupos de amigos y parejas pasaron una divertida y escalofriante velada.

La fiesta se alargó hasta altas horas de la madrugada, justo hasta el momento que los muertos vivientes debían volver a sus tumbas…