Una fiesta que ya es nuestra. Ibiza se ha echado de nuevo a la calle para celebrar una fiesta que es cada vez más nuestra y que hemos adaptado a nuestra forma de ser. Los disfraces cada vez más trabajados, los maquillajes cada vez más originales y los locales volcados en ofrecer las mejores fiestas a sus clientes.

La noche del lunes volvió a demostrar que Halloween es ya una de las fiestas más esperadas del año y en la que la gente invierte tiempo e imaginación en disfrazarse. El maquillaje de ‘catrina’, inspirado en la tradición mexicana del Día de Muertos, ha vuelto a ser protagonista de la fiesta aunque este año mucho más diluida entre todo tipo de psicópatas, asesinos y seres indescriptibles. Mucha sangre y mucho homenaje, consciente o no, al Tim Burton más oscuro llenaron las calles, los bares, los pubs, las cafeterías, restaurantes y, sobre todo, Heart y Pacha, con gente disfrazada y muchas ganas de fiesta.

Hard Rock Hotel Ibiza fue el primero en sumarse a la fiesta con una doble cita el pasado viernes. Por un lado, desde por la mañana, su fiesta infantil donde los niños pudieron hacer el ‘truco o trato’ por las habitaciones del hotel; y ya por la noche, la segunda The Monster Ball Night, una cita sólo para adultos y para los disfraces más terroríficos que reunió ya a muchos impacientes por disfrazarse y pasar una noche de fiesta sintiéndose otro por unas horas.

La Bodega, junto al Portal de ses Taules, se ha convertido ya en una referencia en las fiestas de Halloween

Ya el lunes, el Restaurante S’ansara ofrecía desde primera hora de la tarde una de las propuestas más atractivas para un Halloween en familia, con música en directo y juegos para los más pequeños, zona de maquillaje y la cocina de siempre con un menú muy especial.
También apta para todos los públicos fue el comienzo de la fiesta que organizó Vila Parc. Así, dos cerezas de Pacha jugaban a los bolos contra dos calaveras, mientras otros seres bailaban al ritmo de los mejores temas de los 80’s.

Mientras tanto, el Café Mercat volvió a contar con dos actores de primer orden para dar rienda suelta a sus terrores más siniestros, con un staff volcado para la ocasión para volver a vivir una noche muy especial con los amigos y clientes del gastrobar.

Pachá acogió la cena de Bambuddha y después abrió al resto de público transformada en una ‘terrorífica’ sala de baile

El restaurante La Dispensa trasladó el terror a Dalt Vila, donde camareros perfectamente caracterizados subían y bajaban el carrer de la Santa Creu dando al conjunto un aspecto fantasmagórico.

La Bodega se ha consolidado definitivamente como una de las grandes citas de la noche de Halloween. Al borde de la muralla el restaurante tira la casa por la ventana en decoración y todo el personal compite por el mejor disfraz. El ambiente se contagia y el resultado no puede ser más que una gran fiesta a la altura de las circustancias.
Pero al final, todos los caminos conducen a la discoteca y recién pasada la medianoche riadas de seres salidos del inframundo se dirigían a la zona del Paseo Marítimo.

La música de Openlab puso el ambiente perfecto para celebrar la primera fiesta de Halloween de Heart

Pachá acogió la cena de disfraces de Bambuddha, hasta que a la una arrancó la fiesta con una sala totalmente transformada y un publico entregado.

Mientras, 100 metros más allá, Heart celebraba su primera fiesta de Halloween con una sesión especial de OpenLab y un despliegue de medios visuales y teatrales a la altura de lo que nos tienen acostumbrados.