La única noche del año en la que puede salir a la calle a pasear y encontrarse a fantasmas, duendes, esqueletos y todo lo que pueda imaginarse tuvo lugar este martes en Ibiza.

Este año las fiestas de Halloween han crecido, tanto en calidad como en cantidad. El centro de la ciudad estaba repleto de clubs adornados para la ocasión en los que no faltaban las telarañas, la música y las calabazas.

Comenzando por Café Montesol donde ‘Paco, el esqueleto’ miraba fijamente a los asistentes sin mover ni un hueso. Además del brillante menú degustación, los asistentes disfrutaron de la música en directo y compartieron muchas risas a lo largo de la velada.

En Malanga Café la noche fue sensacional y el local tembló con una sesión de miedo y unos disfraces de infarto, entre el que destacó el de un caballero que llevaba toda la cara maquillada simulando dos heridas verticales alrededor de sus ojos, se trataba de uno de los más impactantes de la noche. La sangre tuvo un papel protagonista ya que muchos optaron por manchar sus camisas y jerseys y parecía que minutos antes había ocurrido un auténtico asesinato.

Por otro lado en La Bodega se dejaron ver payasos diabólicos, presos fugitivos, brujas endemoniadas y hasta el personaje de terror creado por Don Mancini en Child’s Play, el muñeco Chucky, seguramente una de las imágenes con las que muchos soñaron al día siguiente.

las calles se llenaron de brujas, fantasmas y todo tipo de seres mágicos

En el caso de Heart Ibiza fue muy difícil destacar con algún disfraz puesto que la competitividad fue altísima. Las chicas que optaron por ir como la caravela más famosa de México, Catrina, lucían un maquillaje que adornaba los ojos con mucho colorido, perlas y brillantes, que resaltaban en sus pálidos y blanquecinos rostros, pintados para completar este look. Como parte de la decoración del club había una jaula que dio mucho juego siendo punto clave para las fotografías. Heart estaba hasta la bola y la música también fue uno de los puntos clave de la noche.

Café Mercat vivió una noche terrorífica con mucho éxito en asistencia, destacando que año tras año la afluencia se eleva y todos los presentes acuden disfrazados, así como el equipo de trabajadores del local.

Top21, el club de Platja d’en Bossa, tenía una decoración especial, calaberas, calabazas y todo tipo de arañas estuvieron presentes en esta cita tan siniestra, donde la mayor parte de los asistentes se concentraron en el local pasando la medianoche. Además de esta fiesta de Halloween Top21 continúa abierto durante los fines de semana.

Y desde Platja d’en Bossa saltamos al Puerto de la ciudad, donde Keeper brilló por una de las noches más divertidas, con gran ambiente y una música que iba desde house a los temas más actuales, la gente bailó y mucho.

Los disfraces también destacaron y el maquillaje que utilizaron tanto chicas como chicos fue espectacular. Pelucas, sangre, colmillos y mucha imaginación entre el vestuario de los presentes.

Y por último, el balance de la doble fiesta de Hard Rock Hotel ha sido muy positivo. Desde primeras horas de la apertura numerosos niños se maquillaron, participaron en diversos talleres relacionados con las celebraciones que se realizan en todo el mundo y pudieron bailar al ritmo de la música.

una de las noches más tenebrosas del año marcada por las numerosas fiestas

En torno a la media tarde tuvo lugar el famoso ‘truco o trato’ y no faltaron las gominolas y los caramelos para endulzar la ocasión.

Una gran cita donde los más pequeños se sintieron muy mimados con todas las actividades y por la noche se dio paso a una velada con mucho misterio, diversión y ritmo para los adultos que pudieron bailar bajo la luna.

En definitiva, un gran surtido de opciones que marcaron esta festividad, que está cada vez más presente en nuestra cultura.