Que Ibiza es la isla que marca la tendencia musical al resto del mundo no le sorprende a nadie, pero además, la mayor de las Pitiusas se ha convertido en una referencia en materia de espectáculo para todo el globo. Las discotecas y sus respectivas sesiones se esfuerzan cada invierno para ofertar un show mejorado, moderno y adaptado a unos tiempos actuales que demandan una experiencia multisensorial por parte del público.

Y es aquí donde entra el papel de los performers. Personas profesionales en actuar de diferentes maneras según el proyecto o sesiones para el que trabajen. Cada noche en cada una de las discotecas que pueblan Ibiza se rige por un espectáculo medido al último milímetro.

Si hablamos de precisión cirujana, WooMooN, una recién llegada, se ha colado en el olimpo de las sesiones con más carga visual. La sesión, protagonista en Cova Santa cada miércoles, ha desarrollado un show transgresor y diferente con el objetivo de entretener y sobre todo contar una historia a un público maduro y diferente del resto de fiestas. El nuevo concepto de Duomi Busturia -creador de Acid Sundays- ha aterrizado en la isla enamorando en gran parte gracias a su puesta en escena diseñada por Ritual. En Space, Onyx con su espectáculo futurista y arriesgado ha sorprendido positivamente.

La sesión de Mikaela ha abrazado el minimalismo de la performance con muy buen gusto. La Troya, un bastión seguro con una irreverente puesta en escena, y el show desenfadado y loco de Elrow, protagonistas también en el club.

En Privilege, SuperMartXé continúa sorprendido con un potente y cargado espectáculo diferente cada semana. La sesión de los sábados, con nueve temporadas a sus espaldas, sigue siendo una referencia de muchos. Mientras, Ushuaïa y Pachá continúan un año más a la cabeza del show milimetrado, donde cada semana decenas de performers entrenan para ofrecer un espectáculo a la altura a la isla más espectacular del mundo.