Ahora que el frío es un común denominador en los días otoñales, Keeper destaca como punto de encuentro entre ibicencos y residentes para los fines de semana.
El club mantiene una fiel clientela donde las generaciones se mezclan sin problemas siendo parte del encanto local y los djs, nacionales e internacionales, crean sesiones musicales referentes en toda la isla.

Los pequeños detalles son los que hacen que un local se mantenga abierto durante tanto tiempo, innovando y reinventandose día a día, ejemplo de superación dentro de la gran competitividad que mantiene la noche de Ibiza.