Un catamarán rumbo a Formentera en una imagen de archivo de julio del pasado año. A. GONZÁLEZ
Un catamarán rumbo a Formentera en una imagen de archivo de julio del pasado año. A. GONZÁLEZ

Por segundo año consecutivo, las playas de Formentera situadas al norte de la isla, dentro de los límites del Parque Natural de ses Salines, se han convertido en el foco de interés de al menos cinco empresas de excursiones marítimas que, de momento, han solicitado un total de ocho puntos de atraque en esta zona del litoral de la isla y en s´Espalmador.

El Butlletí Oficial de les Illes Balears (BOIB) publicó ayer que la empresa Cruceros Turísticos ha solicitado a la Demarcación de Costas la concesión de cuatro puntos de atraque para este verano en es Pujols, Platja de s´Alga (s´Espalmador), ses Illetes y es Cavall d´en Borràs, todos ellos ubicados en la mencionada zona protegida, donde solo se pueden autorizar excursiones de carácter naturalista. Durante 20 días hábiles, los interesados podrán formular las correspondientes alegaciones.

El pasado año, la solicitud de estos amarres provocó el rechazo generalizado en la isla y puso en alerta al Consell.

Ante la nueva temporada de verano, la consellera insular de Medio Ambiente de Formentera, Silvia Tur, explicó ayer que no solo se habían cursado las peticiones de concesión publicadas en el BOIB; su departamento ha recibido por los menos cuatro solicitudes de Costas para emitir los preceptivos informes, de carácter consultivo, de otras tantas empresas dedicadas a esta actividad.

En la misma línea que mantuvo el Consell el pasado año, esta temporada aplicará los criterios medioambientales para intentar neutralizar estas líneas turísticas, por lo que ya ha emitido informes desfavorables a las mencionadas solicitudes, aunque estos no son vinculantes.
Tur indicó que este año, ante el aluvión de solicitudes que esperan («sabemos que vendrán más», aseguró), su departamento emitirá un informe integral en el que se evaluarán varios factores.

Recordó que el año pasado la Delegación del Gobierno, el Govern y el Consell alcanzaron un acuerdo para regular esta actividad y diferenciar claramente qué empresas ofrecen excursiones marítimas y cuáles realmente ejercen como party boats.

Pero debido a que la redacción del correspondiente reglamento «está estancada a nivel técnico», el Consell ha optado por [quote_box_center]«plantear una evaluación ambiental integrada de todos los proyectos, de forma conjunta y no solo de cada uno de ellos de forma individual».[/quote_box_center]

La consellera avanzó que por esta razón van a informar «negativamente todas las solicitudes», a pesar de reiterar que se está «redactando un informe único para todas». Respecto a las dificultades que se están encontrando los técnicos para realizar este documento, la consellera precisó: «Cuando pedimos datos sobre capacidad de carga de los puntos de atraque, tipo de embarcaciones que operan y medidas de seguridad durante las maniobras, en el Parque Natural no las tienen o no nos las facilita».

Insistió en que esa información es necesaria para aprobar el reglamento que regule la actividad y «está encallado». Recalcó por ello en la necesidad «urgente» de avanzar en la redacción de ese documento «dado que cada año hay más peticiones y debido a que se está produciendo un efecto acumulativo de solicitudes. Entendemos que se debe evaluar el conjunto de todos esos impactos», abundó. La consellera avanzó que espera una reunión con la directora general de Medio Natural del Govern, Neus Lliteras.