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El Paladar
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Cada año llegan a los mares y océanos del planeta cerca de 10 millones de toneladas de basura, generando un grave problema ambiental a nivel global. Solo el 20% de los residuos marinos son resultado de actividades que se realizan en el mar, mientras el 80% tienen su origen en la tierra. Una de las consecuencias de todo ello es que más de un millón de aves marinas y 100.000 mamíferos marinos y tortugas mueren cada año por enredo o ingestión de estos residuos, principalmente plásticos. Una realidad que es imprescindible cambiar: desde la acción individual hacia la colectiva.

«Todos debemos pararnos a pensar para detectar qué hacemos mal o regular en nuestro día a día y mejorarlo», propone el biólogo Manu San Félix. Él conoce bien la realidad submarina de las Pitiusas (realiza inmersiones casi a diario desde hace más de 25 años), y reclama un cambio de mentalidad general para recuperar la biodiversidad que se ha perdido en las últimas décadas.

El primer paso hacia un mar más ‘sano’ es la correcta gestión de las basuras en los hogares: desde la separación de los residuos hasta el correcto uso del inodoro (jamás hay que tirar por el váter bastoncillos, toallitas, compresas y otros elementos que pueden acabar en el mar), pasando por la regla de la ‘triple R’: reduce, reutiliza y recicla.

«Reciclar en unas islas como las nuestras es fundamental», recalca el biólogo, que lamenta el grave problema de la presencia de plástico en el mar, especialmente los microplásticos que, por ejemplo, se encuentran en los peces que después comemos. Una realidad verificada por estudios científicos.

Los vertidos de aguas residuales urbanas insuficientemente depuradas son otra de las claves de la contaminación marina. «Las instalaciones de depuración de aguas deberían ser actuales, y son las mismas desde hace más de 25 años —lamenta el biólogo—. Los vertidos de fecales son continuos, lo veo cada día».

Responsabilidad en los fondeos

Por otro lado, está el tema de los fondeos. «Si tienes un barco, no fondees donde hay posidonia», recuerda Manu San Félix, quien asegura que hace mucho tiempo que no usa el ancla en su barco.

«Hace 25 años, cuando llegué a las islas, estaba solo en esta ‘lucha’ por el fondeo responsable. La gente discutía una realidad que hoy en día ya sabe todo el mundo», afirma. De hecho, en las Pitiüses están surgiendo iniciativas individuales y colectivas de voluntarios que informan a los patrones de barcos fondeados en torno a las Pitiüses sobre la importancia de la posidonia, o campañas extraoficiales para limpiar el litoral de Ibiza y Formentera.

   DECÁLOGO   

¿Qué puedes hacer tú?

  1. Piensa globalmente, actúa localmente y asume tu responsabilidad. Nuestro comportamiento es fundamental para prevenir el problema de las basuras marinas.
  2. Deposita los productos higiénicos en la papelera, nunca en el WC. Los bastoncillos, toallitas, compresas y similares causan daños y averías en la red de saneamiento y pueden acabar en el mar, causando graves problemas ambientales y colmatando las redes de los pescadores.
  3. Si te gusta pescar, sé cuidadoso con tus aparejos. Si caen al mar, los animales marinos pueden quedar atrapados entre cabos y sedales o ingerir los anzuelos.
  4. Consume de manera responsable: infórmate y decide.
  5. Aplica la regla de las 3R: reduce, reutiliza y recicla. Estarás contribuyendo a minimizar las basuras marinas, que en muchas ocasiones tienen su origen en tu domicilio.
  6. Disfruta de la naturaleza con responsabilidad. No abandones tus colillas, envoltorios o cualquier otro residuo en la playa, los ríos o en el mar. ten siempre previsto el lugar y dónde vas a depositarlos.
  7. Únete a la ciencia ciudadana. Para prevenir es necesario conocer. Ser un ciudadano científíco es ayudar a conocer mejor la cantidad, tipos y zonas de acumulación de las basuras marinas.
  8. Puedes recoger algún residuo que encuentres en tus paseos por la costa o unirte a las campañas locales de limpieza.
  9. Educa a los niños y jóvenes en el respeto a la naturaleza y, con tu ejemplo, influye en tus amigos y compañeros.
  10. Cuando navegues, no tires tus residuos al agua. Recógelos y, al regresar a puerto, deposítalos donde corresponda.

Otro aspecto esencial en relación a la navegación es no verter las aguas negras al mar. «El 99% de las embarcaciones no usan las instalaciones destinadas para este fin en los puertos», denuncia el biólogo, quien no cree tanto en la vigilancia permanente de los barcos (es imposible supervisar a todos todo el tiempo) como en ese cambio de mentalidad que apuntaba anteriormente. «Cuando alguien ve que otro no lo hace correctamente, debe llamarle la atención», opina.

El problema de la sobrepesca

Pescar con sentido común es la base para la recuperación de especies que se han perdido en el Mediterráneo. En las reservas marinas de todo el mundo, excepto en las de Balears, está prohibida la pesca. «Aquí no hay prohibiciones. Por ejemplo, en la reserva de es Freus, que se creó hace 15 años, veo cómo muchas especies que antes eran frecuentes en las inmersiones han desaparecido —afirma el biólogo—. La diversidad de especies se ha reducido notablemente. Ya no veo los alevines de langosta a poca profundidad que eran abundantes, apenas hay raors en la arena, que antes eran millares, las cigalas antes frecuentes ya no se ven, han desaparecido».

También es esencial cambiar métodos de pesca, como el de arrastre, que destroza el fondo marino. Tenemos que evolucionar hacia formas de pesca menos agresivas, más selectivas. «Es curioso que una sociedad en la que todo evoluciona muchísimo en la pesca no se ha producido esa evolución —expresa Manu San Félix—. La medicina cada vez es más precisa y menos invasiva y la pesca debe seguir ese mismo camino. Pescamos muchas especies que se tiran luego muertas al mar. No tiene ningún sentido matar por matar, es algo que no nos podemos permitir y para ello debemos replantear el diseño de nuestros sistemas de pesca porque nuestros océanos se han empobrecido y agotado».

«Estoy seguro de que en unas décadas verán con asombro lo poco cuidadosos y destructivos que somos con el mundo marino. Los pescadores actuales han heredado métodos de pesca que se están quedando obsoletos, debemos evolucionar a una forma de pesca que se pueda sostener en el tiempo. Cuando hablo con un viejo pescador y me dice lo que se pescaba en Baleares hace 50 años es para llevarse las manos a la cabeza. Asusta lo mucho que hemos perdido», expresa San Félix, quien asegura que esto no es una crítica a los pescadores, sino al pensamiento y formas de actuar globales.
Los aficionados a la pesca también deben tomar nota: deben pescar con moderación, porque al final todo va sumando. «La idea del mar infinito ha acabado. Ahora toca actuar».

El horizonte de 2030

Manu San Félix estrenará en junio de 2018, de la mano de National Geographic, el documental ‘2030, hemos cambiado’. En principio, el lanzamiento en televisión está previsto para el Día Mundial de los Océanos. El largometraje plantea precisamente las consecuencias positivas que traerá ese cambio de mentalidad que estamos obligados a desarrollar. Presenta una Formentera de aguas limpias, sin anclas, que han recuperado la biodiversidad perdida en los últimos 50 años. «Estoy convencido de que, en muy pocos años, se producirá un cambio muy grande».

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