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Cocina de Km. cero e increíbles vistas a Dalt Vila

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Cappuccino Grand Café ha vuelto a abrir sus puertas en Marina Ibiza. Este local, que goza de una ubicación excepcional y unas vistas increíbles a Dalt Vila, ofrece una cocina de mercado ligera, creativa, orga?nica y de marcado estilo mediterra?neo, en consonancia con los productos frescos y…

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El día más especial

Originalidad, creatividad, estilo y una buena organización se están convirtiendo en las claves de la celebración de cualquier evento. Al ser una fiesta más personal, la boda es quizá el acto que más exigencias despierta por parte de los protagonistas, pero la sorpresa y las emociones se han convertido en parte esencial de todo evento que se precie.

Los profesionales coinciden en que la elección del lugar es esencial para garantizar el éxito de toda celebración

«La gente quiere hacer cosas especiales, ya sea en una boda o en un evento corporativo, la inauguración de un nuevo hotel o establecimiento, un cumpleaños…», expresa Alexandra, directora de Eventa Ibiza y organizadora de eventos. Cada detalle importa a la hora de planificar cualquier celebración, pero los profesionales reconocen que en las bodas las expectativas son todavía mayores, y en especial para novios que viajan a la isla desde otros lugares de España o del mundo para dar el ‘sí, quiero’. Y no son pocos.

El sector nupcial debe estar preparado para «casi todo», ya que cada pareja desea una boda muy original

Existen innumerables factores a tener en cuenta a la hora de organizar un enlace, pero muchos coinciden en que la elección del lugar en el que se celebrarán la ceremonia y el posterior banquete es la base del éxito. ¿Y qué debe tener un espacio para convertirse en la elección perfecta? Pues no solo vistas magníficas o un entorno espectacular, sino también un sinfín de características entre las que se encuentran la atmósfera que se respira, la calidad del servicio, las posibilidades de alojamiento en el caso de bodas de novios de fuera de la isla, su flexibilidad a la hora de atender las demandas y deseos de los novios… «Es esencial conocer bien Ibiza para poder adecuarse a lo que los clientes necesitan», apunta Alexandra.

Las Pitiüses ofrecen entornos idílicos para celebrar bodas. GABI VÁZQUEZ
Las Pitiüses ofrecen entornos idílicos para celebrar bodas. GABI VÁZQUEZ

En este sentido, existen en las Pitiüses un sinfín de establecimientos que se han especializado en la celebración de bodas: desde pequeños hoteles rurales a grandes agroturismos, restaurantes situados a pie de mar o en el interior… La mayoría de ellos cuenta con un equipo profesional para atender las demandas de los novios o de los wedding planners con los que trabajan, una profesión en alza dada la alta demanda de bodas que sigue incrementándose año tras año por parte de no residentes en las islas y la dificultad de organizarlas sin experiencia previa.

Preparados para «casi todo»

La diversidad cultural de las parejas que se casan en la isla obliga a los profesionales a estar a la última

La oferta en las Pitiüses se está revolucionando en el campo de los enlaces matrimoniales, aprovechando todo su potencial natural pero complementándolo con servicios adecuados a casi cualquier exigencia. «En la celebración de eventos no hay límites. El único que existe para mí es el respeto (por las leyes, por la naturaleza…), pero hay miles de cosas que se pueden hacer, especialmente en una isla como Ibiza», recalca la directora de Eventa Ibiza.
La fundadora y directora de The Ibiza Wedding Planner, Marina Amorós, destaca la necesidad de «estar a la última en tendencias» para poder ofrecer a los novios un amplio abanico de posibilidades entre las que escoger. Los profesionales relacionados con el ámbito de las bodas deben estar preparados para todo, ya que a la isla llegan personas de muy diversas partes del mundo que, además, suelen ser de un nivel adquisitivo alto y tienen exigencias muy elevadas.

La oferta nupcial está en pleno auge en Eivissa con propuestas variadas y cada vez más especializadas

Muchos profesionales coinciden en que, a día de hoy, no existe una moda concreta respecto a la celebración de bodas, sino que existe mucha libertad a la hora de escoger el estilo. Las bodas blancas siguen siendo una constante en la isla, especialmente cuando el enlace se celebra en la costa y los novios son de otros lugares del mundo. Pero también hay quienes se sienten atraídos por el estilo vintage o romántico, por las bodas ‘hechas a mano’ cuando se celebran en entornos rurales. En este caso, los materiales naturales como maderas, telas de saco y, por supuesto, las flores, no pueden faltar en la decoración. Y velas. Muchas velas

Marta Díaz | «Queremos internacionalizar la moda Adlib»

Consellera de Interior, Comercio, Industria y Relaciones Institucionales. Fiel consumidora de moda Adlib y comprometida con el desarrollo de la industria ibicenca, Marta Díaz quiere llevar este particular estilo a todo el mundo. El éxito que han cosechado los diseñadores Adlib en diferentes ferias y pasarelas reaviva la ilusión por profesionalizar el sector, para lo que el Consell de Eivissa está desarrollando cursos de corte y confección y de artesanías. «Adlib triunfa allá donde va», expresa, orgullosa, la consellera.

—Hablamos de bodas y con ellas de Moda Adlib. ¿Cómo se está potenciando la línea nupcial en el sector?
—Nosotros seguimos trabajando para consolidar la marca en general, y las bodas tienen mucho que ver con Adlib porque numerosos diseñadores destinan sus colecciones a las bodas. Potenciando la moda garantizamos así la industria, que es nuestro objetivo final.

—¿Qué acciones locales se están desarrollando?
—Podemos ligar la moda con los cursos de corte y confección que han empezado en la Escola d’Arts. Lanzamos dos cursos de 10 plazas cada uno y se han presentado 150 personas. De momento vamos a hacer cuatro, pero intentaremos responder a toda la oferta poco a poco.

—¿Qué hay de los cursos de artesanía?
—En la artesanía ha pasado algo parecido, hemos proyectado cursos para los que también hemos tenido que ampliar horarios. Este sector también va ligado a bodas ya que hay novios que visten Adlib y quieren llevar la típica espardenya ibicenca.

—¿Por qué se pusieron en marcha estos cursos?
—Los diseñadores nos dijeron que necesitaban cosedores, y los pusimos en marcha. Todo esto se acaba reflejando en la industria, en la creación de empleo. Queremos que haya más cosedores para que los diseñadores puedan contratarlos. Es muy importante para nosotros profesionalizar el sector, y tenemos varios proyectos para conseguirlo.

—Están trabajando para internacionalizar la marca Adlib, ¿cuáles son las acciones de promoción?
—Hemos participado en muchas ferias de bodas y de moda, como el Salón 1001 Bodas o la Pasarela Costura España, con Charo Ruiz y Tony Bonet, que fue un éxito total. Tuvimos mucha repercusión nacional e internacional. Tanto que cuando estuve recientemente en la Fashion Week de Madrid me preguntaron qué había pasado este año, que solo se hablaba de Adlib y no de otras marcas.

—También han estado en París.
—Sí, cuando llegamos pregunté a los diseñadores en qué feria internacional querían participar. Me dijeron que en la de París, y allí fuimos. Sacamos por primera vez la artesanía ibicenca con tres artesanas que hacían espardenyes y capells de flor. Imagínate si fue exitoso que ya el primer día todo el mundo venía al estand a ver lo que hacían. La directora de la feria, con la que ya había hablado por la mañana, volvió por la tarde, me agradeció nuestra participación y me dijo: ‘sois el alma de la feria’.

—¿Se ven los resultados de las ferias en las ventas?
—Sí, los diseñadores vendieron mucho, estaban contentos. Incluso me dijeron que la reina de Marruecos había comprado un vestido de boda para una fiesta. Fíjate si tuvimos éxito que cada día nos hacían ir a la zona VIP de prensa internacional para entrevistar y hacer fotos a nuestras artesanas.

—¿En qué otras ferias tienen previsto participar?
—Vamos a estar presentes en la Feria Pure de Londres, del 12 al 14 de febrero, en la que muchos diseñadores están interesados. También estaremos en el Salón Momad, del 3 al 5 de febrero en Madrid, y, por primera vez, en la World Travel Market tendremos una parte del estand dedicada a Adlib. También volveremos a participar en Fitur y, por supuesto, en Costura España, donde quizá este año participan más diseñadores.

—Se percibe mucha unión entre los creadores y el Consell.
—Sí, la verdad es que estamos trabajando todos juntos y están satisfechos con los resultados. He tenido agradecimientos personales de los diseñadores que me han hecho llorar, muy emotivos.

—¿Cuál es el mayor mérito para los diseñadores de la Moda Adlib en los últimos años?
—Nuestros diseñadores están trabajando muchísimo para tener una moda más profesional (que ya lo es) y para que este estilo Adlib tenga cada vez más aceptación en todo el mundo. Hay muchos que han imitado, pero lo suyo es artesanal, muchos siguen bordando y cosiendo a mano. Y esto se nota en el resultado final.

Charo Ruiz : «Una novia de blanco es idílica»

Diseñadora de moda. Su estilo jovial, fresco y su eterna y amplia sonrisa se reflejan igualmente en su concepción de la moda nupcial. La diseñadora afincada en Eivissa crea pensando en una mujer joven, libre, segura de sí misma… para que sea la atracción de ese día tan especial y señalado para una novia. Ha sido pionera en las transparencias de los modelos nupciales y sigue apostando por la creatividad, que siempre la pilla trabajando en su taller. Le encanta ver a la gente famosa y anónima vistiendo sus diseños de novia o de calle.

—¿Qué tendencias nupciales hay para este otoño-invierno?
—Seguimos con transparencias, de lo que estoy muy contenta porque hace años comencé con propuesta de trajes de novias transparentes y elegantes. También las blondas, el algodón y los tejidos naturales para combinar con la transparencia del vestido. Me sorprende que ahora todas las firmas, no solo locales sino nacionales, siguen esta tendencia.

Charo Ruiz da los últimos retoques a una de sus creaciones.
Charo Ruiz da los últimos retoques a una de sus creaciones.

—¿El largo de los vestidos adopta nuevos medidas o formas?
—No ha cambiado demasiado aunque están los denominados vestidos tobilleros, pero no me parecen muy elegantes y hay que tener un cuerpo increíble para llevar un vestido de este formato. Me gustan los modelos cortos para una chica joven y guapa al que se le puede añadir una capa y queda fantástico o vestidos largos de corte más clásicos

—¿Los escotes sufren alguna transformación?
—Con las transparencias y los encajes tan bellos que vemos últimamente hay vestidos que muestran la espalda y el pecho, que normalmente estaban más tapados. Ahora se llevan escotes transparentes hasta la cintura. En mi última colección hay diseños muy transparentes acompañados de un short o un minivestido interior a modo de forro que lo puedes utilizar como tal en la misma boda cuando la novia tiene ganas de quitarse el traje nupcial y divertirse en la fiesta. Se queda con el minivestido que es una monada. Me gusta ese modelo.

Detalle de un atrevido vestido
Detalle de un atrevido vestido

—¿Las colas tipo princesa tienden a desaparecer?
—Se ven cada vez menos, solo se llevan en los vestidos tipo princesa en bodas muy especiales que tienen 5 o 6 metros de cola. La mujer moderna quiere ir más libre, suelta y no estar pendiente o de la cola. Lo máximo de cola en la actualidad es de dos a tres metros.

—¿Los accesorios juegan un papel importante o secundario?
—Depende mucho del vestido. Si te casas con un modelo regio y bonito los accesorios sobran. Si el vestido es rico, bien trabajado y bonito cuanto menos lleve mejor, no le hacen falta pendientes largos o gargantillas porque podrían romper la armonía del momento. En Ibiza y Formentera se han puesto de moda las bodas en playas y lugares naturales de gran belleza y eso requiere un traje más fresco, divertido, con coronas de flores y otros elementos.

—¿La promoción de la moda Adlib nupcial ha dado un vuelco al enfoque de los diseños y el trabajo de los diseñadores?
—Hay una demanda creciente de este sector; el hecho de que nos apoye el Consell y se promocione este tipo de industria fuera me parece muy interesante y creo que es bueno para todos.

—Usted ha sido pionera en este sentido.
—Hace unos años nadie hacía vestidos de novias. He sido pionera solo por la razón de mi estilo y por elaborar prendas muy trabajadas. En mi caso surgió porque en algunos puntos de España mis vestidos se vendían como trajes de novia y los clientes me demandaban que hiciera vestidos nupciales. Comencé a estudiar un poco el mercado y las tendencias y me di cuenta de que mi línea de trabajo no existía en el mercado para novias y decidí incorporarlos a mis colecciones. La tendencia de las bodas más frescas, un tanto hippies, me ha servido para implementar mis diseños nupciales. Había un hueco de mercado y lo aproveché.

Tres modelos de la última colección de novias.
Tres modelos de la última colección de novias.

—¿De dónde o cuándo le viene la inspiración para crear?
—Siempre me pilla trabajando. No me voy al mar y me siento a imaginar un diseño, un cambio o una alteración de una prenda. Trabajo en el taller ante un maniquí, probando, alterando y combinando cosas hasta que me sale lo que busco o imagino.

—Ibiza y Formentera se han convertido en las islas de la bodas de Europa y medio mundo. ¿Esto ha influido en los creadores locales?
—Influye mucho la tendencia reciente de celebrar bodas en las playas y está ayudando a la industria textil local. Tenemos la suerte de tener unas calas, playas y paisajes tan hermosos que los hacen ideales para este tipo de eventos. Hay tanta gente organizando y planificando fiestas, eventos importantes y bodas que necesariamente invita y ayuda a crear líneas para satisfacer y ampliar esta demanda.

—¿Qué se vende más, trajes de novia o vestidos para acompañantes?
—En mi tienda de Vara de Rey, que pienso mantener abierta pese a las obras, no solo hay trajes nupciales, que son los más vendidos, también tengo vestidos de noche y trajes de hombres frescos, nada encorsetados, para los acompañantes de la celebración. Si es una boda en la playa y la novia elige el blanco es muy fácil que los acompañantes lleven también prendas del mismo estilo. Es muy bonito cuando viene la novia con la familia y terminan vistiéndose todos de Charo, hasta el novio y el suegro. Hay clientes árabes o millonarios que si les gusta un diseño se lo llevan en todos los colores, por ejemplo.

—¿Hay más libertad hoy en día a la hora de diseñar?
—Por supuesto. La línea de prendas que toco es muy ligera y no tengo prejuicios para crear. Me encantan las transparencias, las blondas y todo lo que embellece un diseño. Realmente me interesa que ese día tan especial la novia sea la atracción de todos, esté guapísima de los pies a la cabeza y muy contenta.

—¿Se acabaron los corsés?
—Afortunadamente. Mi novia no es encorsetada, ni estilo princesa. Es una mujer fresca, ligera, que sabe lo que quiere, se siente ella misma y disfruta mucho su gran día con un vestido fácil de llevar, cómodo y elegante y lo agradece mucho. Un poco hippie entre comillas, joven con las ideas y que quiere una celebración divertida y sin problemas con la cola y el vestido.

—En Asia y otros lugares las novias se visten de color rojo, amarillo o azul. ¿Por qué la novia española y europea se aferra al blanco?
—Solo he hecho un vestido rojo para una novia especial que se casó en un catamarán, el único de color que hecho en mi vida. Me lo propuso, lo hice y estaba bellísima. La mujer se viste de color siempre que quiere y ese día tan señalado busca la pureza. Antiguamente las novias se casaban de negro y sobre todo si estaban embarazadas. Con el tiempo se ha ido identificando el blanco con la pureza y se ha convertido en moda. Reconozco que una novia de blanco es idílica. Lo más solicitado es la gama de colores pasteles desde el blanco roto al beige. Hay diseñadores que han arriesgado y presentado vestidos de color en la pasarela pero a la hora de la venta no tienen éxito.

—¿Si se tuviera que casar qué traje elegiría?
—Me encantaría casarme y lo haría de blanco.

La diseñadora al final de uno de sus desfiles
La diseñadora al final de uno de sus desfiles

—¿Y cómo sería su traje?
—Tipo sesentero, abierto por delante para mostrar la parte femenina, serio e informal a la vez.

—¿Se puede vivir como diseñadora de la industria nupcial?
—En mi caso hago un trabajo más amplio. Si me dedicase al cien por cien quizá podría vivir de ello, pero abarco, además, la ropa de calle, la fiesta, la comunión de niñas y diseños exclusivos.

—¿Se puede competir con las grandes marcas como Pronovias, o Rosa Clarà?
—Realmente no compito con estas firmas. Soy un granito de arena comparado con esta marcas; tengo que dar algo muy diferente y mi estilo es joven e informal. No me afectan porque no me pongo a su nivel ni tengo el respaldo económico para competir con ellos. Hago mi moda, mis creaciones con mi estilo y hay gente que le gusta vestirse de Charo Ruiz.

—¿Es más fácil vestir a una famosa o a una mujer anónima?
—He vestido a Marisa Jara las dos veces que se ha casado. Me importa la mujer y llegar a un entendimiento de lo que le gusta, sea famosa o no. Cuando hago una colección pienso en lo que le gustaría a una mujer en general, que llegue a muchas mujeres. La novia es muy agradecida y ese es el punto que me hace feliz. Me adapto a la idea que me dé una novia sobre un diseño mío; si hay que hacer una rectificación y veo que estará más guapa, la hago.

—¿Cuál es el vestido más bonito que ha diseñado?
—Estoy muy orgullosa y contenta con uno en particular que diseñé para la moda Adlib y lo lució la modelo Elisabetta Gregoraci. Era exagerado y muy atrevido. A ella le encantó y estaba guapísima. Soy muy feliz cuando veo a gente famosa con mi vestido en lugares importantes , lo mismo que cuando pasa alguien por la calle.

—¿Qué consejo le daría a una novia para su vestido nupcial?
—Lo primero es conocer a la persona, luego le puedes asesorar y quedará muy contenta.

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