Martes 2 de febrero de 1943. El Ejército soviético al fin recupera Stalingrado tras un sangriento sitio. Diario de Ibiza titula ‘Después de una lucha heroica, la guarnición de Stalingrado ha sucumbido’. Y añade como subtítulo: ‘El VI Ejército alemán se ha cubierto de gloria’. Siete décadas y media después, parece que el periódico se mofara en ese subtítulo del papelón del mariscal de campo Friedrich Paulus en esa batalla, que acabó con casi 100.000 soldados germanos prisioneros. Pero no, era un elogio.

La noticia de la caída de Stalingrado. DI.
La noticia de la caída de Stalingrado. DI.

Es Diari, a lo largo de sus 125 años ha publicado, a veces con acierto, otras con poco tacto (como el ejemplo de Stalingrado), las noticias internacionales. Durante la Primera Guerra Mundial, por ejemplo, se hizo un seguimiento exhaustivo de los lances y batallas y, especialmente, de cómo afectaba ese conflicto a las Pitiüses pese a que España no estaba involucrada. Dio cuenta, entre otras cosas, de cómo los submarinos alemanes convirtieron en astillas numerosos barcos mercantes de la Triple Entente que navegaban cerca de nuestras costas, de los controles que realizaban las patrulleras francesas a los vapores de pasajeros que conectaban las Pitiüses con la Península e, incluso, de cómo varios ibicencos murieron a causa de los torpedos alemanes (Juan Bonet Sastre, Francisco Cardona y Francisco Serra Boned) cuando formaban parte de tripulaciones de mercantes, o en las trincheras, como Juan Torres, alistado en el Ejército francés.

‘El VI Ejército alemán se ha cubierto de gloria’, tituló tras la caída de stalingrado

Pero a su vez, Es Diari llegó a recomendar a sus lectores (y al público en general) que tuviera «calma y serenidad» en sus juicios respecto a esa guerra, pues los roces entre germanófilos y anglófilos debían causar más de una bronca en los cafés y casinos ibicencos: «Los alemanes podrán vencer mañana, aunque no lo creemos, pero hasta hoy han fracasado puesto que a pesar de su colosal ofensiva no han logrado, después de veinte días, ninguno de sus objetivos», explicó la redacción de Ibiza el 11 de abril de 1918. Dieron en el clavo.

‘A por ellos’ versión 1898. DI
‘A por ellos’ versión 1898. DI

Aunque muchas veces a lo largo de su historia no acertó. Un ejemplo es lo ocurrido el 16 de febrero de 1898, cuando se aseguró desde esta redacción que tenían «la completa seguridad» de que no se romperían «las hostilidades entre España y los Estados Unidos». Como aún no había internet, tardó bastante tiempo en llegar la noticia de que justo una jornada antes, el 15 de febrero, el ‘USS Maine’, barco de guerra norteamericano anclado en La Habana, había saltado por los aires, lo que provocó la inmediata declaración de guerra. No fue hasta el 17 de febrero cuando Diario de Ibiza publicó que el acorazado había sido volado.

«Muchos pero mercaderes»

Es Diari siguió entonces la misma (y suicida) línea editorial que el historiador Manuel Tuñón de Lara explica que mantuvo la prensa española en aquel conflicto que acabó con la última de nuestras colonias: «Los mass media de España reaccionaron de manera ligera e irresponsable […] La mayor parte desinformó y excitó a la opinión pública en sus más elementales sentimientos patrióticos». «¡Viva España y á ellos!». Fue el titular con el que abrió el 8 de abril de 1898 (no en septiembre de 2017): «A ellos, sí, que son muchos pero mercaderes sin más Dios que el oro», comenzaba el artículo escrito por la redacción de Diario de Ibiza.

Escena de ‘La batalla de Argel’, donde un ibicenco fue acribillado a balazos. g. p.
Escena de ‘La batalla de Argel’, donde un ibicenco fue acribillado a balazos. g. p.

La cosa acabó fatal. En la segunda semana de diciembre de ese año se firmaba en París el tratado de paz, que quedó reducido a cinco líneas en la portada de Diario de Ibiza del 12 de diciembre, ya apagados los ardores guerreros y con una depresión ciudadana que tardaría lustros en disolverse. Más cobertura (15 líneas) se dio al día siguiente al regreso desde la perdida Cuba de Antonio Planells Roselló, capellán del Ejército en «aquellos ingratos campos».

Durante la Segunda Guerra Mundial, la información publicada por esta redacción estaba, como es lógico, siempre del lado alemán. La Guerra Civil había acabado sólo cinco meses antes de que estallara, de manera que estaba claro qué bando preferían los nuevos gobernantes, que aún debían pagar aviones, munición y favores a Adolf Hitler y compañía. La invasión de Polonia del 1 de septiembre de 1939 se resolvió con el titular ‘Dantzig ha sido nuevamente anexionada al Reich’, que fue la excusa de Hitler para reducir aquel país a escombros, literal e históricamente. Sólo dos días después, una proclama de Franco encabezaba la portada: el caudillo pedía a los beligerantes que no extendieran sus peleas «fuera de los focos de la lucha». Es decir, las batallitas, entre ellos, y que dejaran a España en paz, que ya había «sufrido» bastante durante tres años.

Pro alemán hasta la médula

Durante toda esa guerra, Es Diari fue pro alemán, hasta la médula, especialmente la época en que la División Azul luchó en las cercanías de Leningrado, donde murió el ibicenco Jorge Asenjo Pineda y de donde muchos otros pitiusos regresaron mutilados. En las páginas del periódico se exageraban tanto las victorias nazis como las pérdidas soviéticas. La propaganda funcionó incluso cuando murió Hitler, del que el 2 de mayo de 1945 se tituló que había caído «luchando contra los bolcheviques», no tras suicidarse.

Adolf Hitler murió «luchando contra los bolcheviques» en Berlín

En pocos episodios de la historia internacional de los últimos 125 no ha habido un ibicenco por medio, algo que Diario de Ibiza siempre ha destacado en sus páginas. Por ejemplo, durante la guerra de independencia de Argelia informó de aquellos que, desgraciadamente, murieron a manos de los argelinos que querían acabar con la presencia francesa. En sus páginas se detalló cómo Juan Torres, de Sant Carles, fue asesinado en ese país en enero de 1962 mientras hacía unas alpargatas de esparto: un terrorista se el acercó por detrás y le degolló. A Antonio Ramón Ribas (de Sant Rafel) le acribillaron en Argel con una ametralladora cuando fue a comprar pan.

Moisés Tshombé, secuestrado en Eivissa. Biografías y Vida
Moisés Tshombé, secuestrado en Ibiza. Biografías y Vida

También se volcó en informar sobre el secuestro de Moisés Tshombe, congoleño que fue el primer y único presidente del estado de Katanga y al que se considera uno de los responsables directos de la muerte de Patrice Lumumba, símbolo de la independencia africana. Tshombe, exiliado en España, fue secuestrado el 30 de junio de 1967 cuando regresaba de Ibiza a Palma en una avioneta particular. Uno de los tripulantes, el mercenario francés Francis Bodenan, forzó el cambio de rumbo: llegaron a Argel, donde fue encarcelado hasta su muerte. Lo que no contó Es Diari es que una hora antes de ser secuestrado, Tshombe se puso las botas en un restaurante de ses Figueretes a base de gambas y mero.