SEDES

Un diario que nació en la marina

Solo dos kilómetros separan la primera sede de Diario de Ibiza en la marina de la actual de la avenida de la paz

Fernando de Lama
Local de la calle Aníbal, 3 en la Marina. D. I.
Local de la calle Aníbal, 3 en la Marina. D. I.

A finales del siglo XIX el barrio de la Marina de Vila era el centro neurálgico de la vida comercial de Ibiza, algo fácil de entender porque allí estaba el único punto de entrada y salida de la isla: el puerto. Así que es normal que allí se instalara la primera imprenta y redacción de Diario de Ibiza. El 1 de agosto de 1893 se imprimió el primer número en un local del entresuelo del número 24 de la desaparecida calle Amadeo I. Pero en aquellos primeros años Es Diari cambió de sede en varias ocasiones, casi siempre ligado a la figura de su fundador, Francisco Escanellas, que como impresor llevaba el agua a su molino, es decir, el diario a donde instalaba su imprenta, salvo en el corto periodo en que la vendió al señor Tur Ros, en 1899, aunque la recuperó pocos meses después.

El diario pasó por locales de las calles José Verdera, Aníbal, Sant Elm y la plaza del Mercat Vell, siempre sin salir del barrio marinero, hasta que a finales de los años 20 se instaló definitivamente en la calle Azara,3 tras la compra de la cabecera por parte de Juan Verdera Mayans, cuya familia estuvo al frente del periódico hasta 1991.

La sede de la calle Azara es una de las más recordadas por la población ibicenca. Allí estuvo más de 40 años la redacción, la imprenta y la librería y papelería de la familia Verdera, punto de encuentro de la vida social ibicenca.

En los primeros años 70 el diario se instaló en la calle Aragón. DI
En los primeros años 70 el diario se instaló en la calle Aragón. DI

Gran crecimiento

El gran crecimiento que experimentó Diario de Ibiza en los años 60 obligó a buscar una sede más amplia, así que en el año 71 la imprenta salió por primera vez de la Marina para instalarse en el número 47 de la calle Aragón. En 1975 se produjo un hecho fundamental en la historia del Diario, con la separación definitiva de redacción y lo que fue ya una rotativa moderna. La primera pasó al pasaje de la Vía Púnica y la segunda a una nave de Sant Jordi. Pero se seguía creciendo y en el año 84 se inauguró una nueva redacción, más amplia, moderna y profesional en la Vía Púnica, 10. Allí se estrenaron los primeros ordenadores, unas máquinas enormes que necesitaban códigos especiales para poner un punto o una coma.

La redacción de la Vía Púnica, con los primeros ordenadores. DI
La redacción de la Vía Púnica, con los primeros ordenadores. DI

en vía púnica se estrenaron los primeros ordenadores, unas máquinas enormes

La penúltima revolución llegó en 1991, con la compra de la cabecera por parte de Editorial Prensa Ibérica, que solo unos meses después inauguraba la nueva redacción y administración en unos bajos de la calle Fray Vicente Nicolás de Vila. Allí pasó más de una década, en la que se vivió el avance de la tecnología, con nuevos ordenadores, laboratorio de fotografía y unas máquinas de teletipos que pasaron de escupir papel a mostrar las noticias del mundo en una pantalla.

Visita de las Majas de Ibiza a la redacción del diario de Fray Vicente Nicolás en 1997. Moisés Copa
Visita de las Majas de Ibiza a la redacción del diario de Fray Vicente Nicolás en 1997. Moisés Copa
Primer día de trabajo en la redacción actual, en mayo de 2004. J. A. Riera
Primer día de trabajo en la redacción actual, en mayo de 2004. J. A. Riera

Pero aquella redacción se quedó pequeña también en solo una década. El proyecto para construir un edificio propio para Es Diari empezó pronto y se materializó en el año 2004. El 7 de mayo se estrenó la administración y redacción actual, en el edificio diseñado por el arquitecto Josep Ferrer Llaneras en la avenida de la Paz de Vila, con una sede independiente para el Club Diario. La historia se sigue escribiendo aquí, a apenas dos kilómetros de donde empezó.