Trabajo en la web.La portada de diariodeibiza.es. D.I.
La portada de diariodeibiza.es. D.I.

Si algo diferencia a una edición digital de una impresa es que, además de poder publicar informaciones las 24 horas, somos los más madrugadores. El trabajo comienza a partir de las siete de la mañana. Con la herramienta de Google Analytics en tiempo real, vamos viendo cómo se despiertan nuestros lectores y va subiendo la audiencia. Vemos en cada momento cuántas personas navegan por cada noticia o sección. Google Trends, otra herramienta para detectar tendencias en la red, nos informa de cuáles son las últimas búsquedas que se han realizado en internet y qué les interesa a nuestros lectores para poder ofrecérselo en nuestra portada del día.

Con esta misma herramienta también analizamos los resultados del día anterior y qué noticias han tenido más recorrido entre los usuarios. Se trata de valoraciones cuantitativas. Todo en la edición digital se puede cuantificar en usuarios únicos, paginas vistas, tiempo medio de sesión, páginas por sesión, visitas o reproducciones de vídeo.

El trabajo en la web comienza retocando la portada, jerarquizando las informaciones, enriqueciendo las noticias (con enlaces, etiquetas y negritas) y retitulándolas para hacerlas más atractivas y susceptibles de ser encontradas en los buscadores usando palabras clave, lo que vendría a ser trabajar el SEO (Search Engine Optimization). Muchas visitas nos llegan por buscadores como Google y tenemos que titular pensando en cómo van a buscar las noticias nuestros potenciales lectores.

La redactora Jorgelina Torres, en un momento de trabajo en la redacción. Vicent Marí
La redactora Jorgelina Torres, en un momento de trabajo en la redacción. Vicent Marí

Después de revisar el correo y los teletipos de agencias, también dedicamos tiempo a buscar noticias curiosas. Ojeamos otros medios de comunicación y redes sociales. A veces son los propios lectores los que se dirigen a nosotros por medio de nuestra página fan de Facebook para darnos informaciones. Otras somos nosotros los que pedimos informaciones o material gráfico para nuestras noticias. Los redactores de papel suben sus propias temas tras acabar una rueda de prensa o enterarse de un suceso, el resto son subidas por la redactora web.

Solo nos basta un smartphone con conexión a internet para seguir informando

El trabajo en la web es infinito. Una noticia nunca está acabada, siempre puede evolucionar o enriquecerse con vídeos o galerías fotográficas. Permanece abierta a la rectificación instantánea.

Nunca hay dos días iguales en este trabajo. Pese a las previsiones del día y a los eventos cíclicos que nos marca la agenda, hay que estar preparado para cuando un acontecimiento repentino nos haga ir a mil por hora para conseguir informar de qué está pasado lo antes posible. Entonces, todo el engranaje del equipo de redacción, fotógrafos y redactores, se pone en marcha.

Los lunes toca reunión para analizar los datos de la semana anterior y planificar la semana con la directora, subdirectora, jefes de sección y el comunity manager. Decidimos qué temas irán para la edición digital y qué vídeos se grabarán. Todos los días nos reunimos a las 10 horas con los jefes de redacción y redactores para ver los temas del día y a las 17 horas con la directora, subdirectora y jefes de sección para ver cómo será el diario del día siguiente.

A lo largo del día, en diariodeibiza.es generamos decenas de informaciones locales que se complementan con las noticias ofrecidas por la redacción central de Prensa Ibérica.

Verónica Carmona, en el momento de redactar un artículo. Vicent Marí
Verónica Carmona, en el momento de redactar un artículo. Vicent Marí

El material audiovisual forma parte de nuestra rutina. Editamos una media de dos o tres vídeos al día de contenido local, a veces incluso más, generados por los redactores, fotógrafos o fuentes externas oficiales y no oficiales. Las redes sociales también son una gran nicho de este material, pero siempre pedimos permiso antes de usar una imagen o vídeo porque las redes sociales no son una barra libre.

Al final de la tarde noche, cuando ya está decidido cómo va a ser el diario del día siguiente, redactamos una portada -que no siempre es igual a la de la edición impresa- para los compañeros de Talleres, que vuelcan el contenido del papel a la web. Entonces acaba la jornada en la web y el relevo pasa a los compañeros de cierre, que suben las noticias importantes de última hora.

No obstante, en el fondo, siempre permanecemos conectados, incluso en casa. Solo nos basta un smartphone o un ordenador con conexión a internet para seguir informando.