Protección frente al picudo en Ibiza

Las palmeras solo pueden podarse en diciembre, enero y febrero para evitar la entrada de esta plaga

La única temporada de poda de palmeras recomendada en las Pitiüses comenzará en poco más de un mes. Diciembre, enero y febrero son los únicos meses en los que se deben podar estas plantas debido a la gran incidencia del picudo rojo que hay actualmente en las islas. Los cortes o heridas que se producen tras la poda son una puerta de entrada de esta plaga, por lo que hay que aprovechar los meses más fríos del año, cuando la actividad del picudo es menor.

Ibiza Green ofrece el servicio de poda de palmeras, y dispone también de programas de «protección, prevención, defensa y control de plagas y enfermedades» mediante productos biológicos.

El personal cualificado de esta empresa realiza un trabajo exhaustivo que permite un diagnóstico precoz de la aparición de la plaga gracias a diferentes técnicas especializadas que estudian su sintomatología. Así, pueden conocer la situación real de cada palmera y determinar cuál es el tratamiento más adecuado para controlar la plaga.

Tratamientos biológicos

Ibiza Green emplea tratamientos biológicos para tratar la plaga del picudo, como la utilización de nematodos entmopatógenos, que luchan de forma natural contra la plaga. En la aplicación de estas técnicas el personal debe estar muy bien formado y conocer los procedimientos de almacenaje, transporte y aplicación.

El equipo de Ibiza Green está cualificado para la realización de tratamientos y para el asesoramiento de Gestión Integrada de Plagas (GIP). «Disponemos de técnicas específicas para combatir plagas mediante métodos alternativos a tratamientos como la endoterapia, tanto para arbolado como para palmáceas», indican desde la empresa, que además está autorizada por el Consell para el tratamiento de palmeras afectadas por el Picudo Rojo y para la gestión de los residuos generados para la eliminación de la plaga.

Los especialistas de Ibiza Green han analizado la situación e impulsado tratamientos propios basados en el Control Integrado del Picudo Rojo con el fin de disminuir la incidencia de esta plaga en las islas, que se ha llevado ya por delante decenas de miles de palmeras en los últimos años.

La empresa ha incorporado el sistema IoTrees® , que permite «la detección precoz de la larva del picudo rojo en un estadio L3-L4 (1 cm de tamaño) mediante el sensor sísmico de reconocimiento de patrones de mordida de esta».

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