Planes con mucho sabor a mar

El 1 de septiembre de 2018 se abre la veda de la pesca del raor, un pescado muy ibicenco, atrevido, sociable y madrugador.

pesca del raor. Un pescador de ‘raor’ entra en es Caló. Foto: Carmelo Convalia
Un pescador de ‘raor’ entra en es Caló. Foto: Carmelo Convalia

1 de septiembre es un día para todos, pero sobre todo para los pescadores de raors que llevan meses espearando esa fecha en la que se levanta la veda de pesca de este preciado pescado ibicenco. La pesca deL raor es una de las actividades de recreo más practicadas en las aguas pitiusas.

Recientemente se ha publicado un estudio que habla sobre la personalidad de este pez y ha desvelado que la fracción de esta especie que se pescará a partir del 1 de septiembre «está compuesta por individuos más agresivos, atrevidos, activos, sociales y madrugadores.» El estudio también afirma que en caso que desapareciera esta fracción de raor «pondría en riesgo a su población, que se volvería sedentaria, y quedaría circunscrita a unas pocas áreas, con lo que aumentaría el riesgo de extinción y, por supuesto, los pescadores no estarían satisfechos con sus capturas».

Conocer el origen de la personalidad en los peces es, por tanto, no solo muy relevante para mantener las poblaciones de peces estables y poder así seguir disfrutando de actividades tan populares como la pesca del raor en las Baleares sino para garantizar la salud del todo el ecosistema marino.

Raors en la mesa

El ‘Raor’ frito es el método más popular para cocinarlo. Foto: Paco Taueta
El ‘Raor’ frito es el método más popular para cocinarlo. Foto: Paco Taueta

Si bien es importante respetar el entorno marino durante la pesca, también lo es en el momento de cocinar. Al fin y al cabo se trata de una materia prima muy preciada que proviene de las aguas que bañan las Pitiusas y por ello se recomienda no manipular el raor y preparar una elaboración sencilla que mantenga toda su esencia.

Es por ello que la manera más popular y más acertada en cuanto al respeto a la materia prima es frito en abundante aceite de oliva muy caliente.

De ese modo, no únicamente se conserva el inigualable sabor del raor, sino que se consigue un acabado con la piel myu crujiente y la carne tierna. Sin duda, no hay otra manera de disfrutar del raor.

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