Visita de estudiantes a la desaladora de Eivissa en 2016. foto: Vicent Marí
Visita de estudiantes a la desaladora de Eivissa en 2016. foto: Vicent Marí

La empresa líder en gestión de agua llegó a la isla de Eivissa, concretamente a Sant Antoni, en el año 1975. La experiencia y capacidad de Aqualia para aportar soluciones tecnológicas adaptadas a las necesidades de los ayuntamientos, supuso la clave de su crecimiento en las Pitiüses. Gracias a ello, la empresa comenzó a posicionarse y amplió su área de trabajo a Santa Eulària (1980),Sant Joan (2002) , Eivissa (1988), Sant Josep (2002), Formentera (2005) y el resto de Balears, donde actualmente gestiona nueve servicios de abastecimiento y alcantarillado, seis estaciones de depuración de aguas residuales y tres plantas desaladoras de agua de mar. Aqualia atiende a 84.553 clientes y cuenta con 165 empleados.

Al cuidado del agua

La óptima gestión del agua es, hoy en día, un requisito necesario en aras de un desarrollo sostenible. Son varios los factores que determinan una gestión sostenible: el desarrollo de la i+D+i y la implantación de nuevas tecnologías son factores determinantes. En Balears la compañía ya lleva tiempo implantando nuevas tecnologías que permiten una gestión sostenible, como el sistema de telelectura vía radio de los contadores individuales de los usuarios, de manera que el usuario puede disponer en todo momento de la información relativa a su consumo, además de conseguir una mayor optimización de los recursos hídricos del municipio.

También destaca la sectorización de la red de transporte y distribución mediante la instalación de caudalímetros telecontrolados y válvulas de regulación, así como la implantación de un sistema de telecontrol que permite conocer y gestionar en tiempo real cualquier incidencia o anomalía que surja en las instalaciones de abastecimiento y saneamiento de agua del municipio.

Todos los servicios municipales que Aqualia gestiona en Balears disponen de un exhaustivo programa de detección de fugas mediante equipos de prelocalización dotados de la tecnología más vanguardista, para aumentar así la tendencia positiva de mejora del rendimiento hidráulico. Gracias a estas actuaciones, se ha conseguido aumentar considerablemente el rendimiento hidráulico de la red en los últimos años.

Operario de Aqualia trabaja en las obras de un proyecto en Eivissa, 2017.
Operario de Aqualia trabaja en las obras de un proyecto en Eivissa, 2017.

Con la historia de Eivissa

A lo largo de sus más de cuarenta años de trabajo en las Pitiüses, destaca un gran número de hitos importantes como la construcción del depósito de Eivissa (1992-1993), que supuso una notable mejora en el abastecimiento de Dalt Vila, así como una garantía de suministro para los habitantes de la zona. En 2010, la empresa finalizó las obras de la reforma de las desaladoras de Eivissa y Sant Antoni, en las que había invertido un capital de 11,5 millones de euros. La construcción de la desaladora de Santa Eulària, finalizada en 2011, también estuvo a cargo de la empresa. Aunque dicha infraestructura continúa sin funcionar, se espera que su puesta en marcha contribuya a mejorar la situación actual de escasez del recurso. Además, cabe destacar el trabajo realizado en Formentera, convertida en un ejemplo de buena gestión del agua a nivel mundial, bajo el paraguas del proyecto ‘Formentera Water Smart Island’ presentado recientemente en Barcelona, en el Congreso Internacional SWAN 2018. Se trata del proyecto implantado en Sant Ferran, donde se ha desarrollado un sistema de telelectura de contadores inteligentes de agua con muy buenos resultados que ha llevado al Consell a decidir implantarlos en toda la isla, con 2.394 contadores, sin coste directo para los ciudadanos. El objetivo es un uso sostenible y adecuado del agua, muy valiosa para la isla. De hecho, en 2017 el rendimiento hidráulico en Formentera ha sido de un 89,57%.

Creando conciencia

Además de aportar conocimiento y tecnología, Aqualia siempre ha apostado por la concienciación ciudadana organizando durante todo el año, en colaboración con los ayuntamientos de la isla, jornadas de puertas abiertas dirigidas a colegios e institutos, donde se realizan visitas a instalaciones y/o charlas informativas para difundir conocimientos y crear conciencia sobre el cuidado del agua entre los alumnos. En definitiva, un compromiso con la educación para contribuir al desarrollo sostenible en las Pitiüses.