Clínica Fernández

La odontología, una profesión vocacional y de familia

Carmen Pi

Hablar de la historia reciente de la isla es hablar de la trayectoria de la Clínica Fernández que, gracias a su fundador, el doctor Juan Alberto Fernández, lleva velando por la salud bucodental de los ibicencos desde que abriera sus puertas en 1969. De padre ibicenco y madre mallorquina, Juan Alberto Fernández realizó los estudios de medicina en Sevilla, para terminar su formación como estomatólogo en la ciudad de Madrid. Una vez finalizados, el médico ibicenco, un enamorado de su tierra, regresó a Eivissa para fundar la que sería su primera clínica, convirtiéndose así en uno de los primeros estomatólogos de la isla. Fue en esa misma clínica, ubicada en paseo de s’Alamera número10, donde un golpe del destino le hizo toparse con la que sería su mujer y madre de sus hijos, Carmen Ruiz Oliver. «Con esta mujer me casaré», aseguró el doctor a su madre después de atenderla por primera vez. Y así sucedió.

Fue uno de los primeros odontólogos de la isla en realizar endodoncias y cirugías

En sus inicios, la clínica no contaba con máquina de rayos X y el dentista debía derivar a sus pacientes a otro local para realizar las placas correspondientes, antes de proceder al tratamiento. Fue una etapa difícil donde no existía laboratorio de prótesis en la isla ni servicio técnico para la aparatología, y donde los servicios que se ofrecían en la clínica se reducían prácticamente a extracciones y prótesis removibles. Una época de «odontología de batalla», como describe actualmente Juan Alberto Fernández, hijo del doctor. Tras una temporada de dificultades y escasos recursos, Juan Alberto Fernández se convirtió en uno de los primeros dentistas de Eivissa especializados en salvar dientes, en lugar de extraerlos, practicando endodoncias a sus pacientes. Además, también fue pionero en realizar cirugía oral llegando incluso a aplicar anestesia general de la mano de Clínica Vilás. Esto le proporcionó un nombre en la isla y, debido a su tesón y vocación profesional, la clínica comenzó a crecer. Con su mujer como auxiliar e higienista trabajando en la consulta, el feliz matrimonio dio a luz a dos hijos gemelos, Jose Ignacio y Juan Alberto, y a la pequeña Virginia. La clínica fue trasladada hasta la calle Abad y la Sierra donde, unos años más tarde, trabajarían sus hijos.

Los cuatro miembros de la familia Fernández Ruiz vinculados a la odontología.
Los cuatro miembros de la familia Fernández Ruiz vinculados a la odontología.

Segunda generación

La pasión por la odontología del doctor Fernández hizo mella en sus dos hijos varones, quienes decidieron seguir la senda de su padre y dedicarse a esta profesión de familia. Virginia, sin embargo, decidió desvincularse de la clínica y estudiar osteopatía.

Jose Ignacio y Juan Alberto abandonaron la isla para estudiar. El primero realizó los estudios de odontología en Barcelona y el segundo prefirió estudiar medicina y especializarse en estomatología vía MIR, tal y como había hecho su padre. De este modo, el segundo de los hermanos se convirtió en integrante de una de las últimas promociones de estomatólogos de Europa, ya que esta formación ha sido sustituida por el estudio directo de la carrera de Odontología. Una vez finalizada la carrera y la especialización, los hermanos decidieron volver a la isla y trabajar en la clínica de su padre, que había decidido jubilarse. Con ganas de volver a pasar tiempo juntos, los hijos del doctor Fernández volvieron a disfrutar de su compañía en la isla practicando una de sus grandes aficiones: la pesca submarina. Sin embargo, este esperado reencuentro duró poco ya que, a los 29 días de su regreso, Jose Ignacio tuvo un accidente mientras practicaba este deporte y falleció.

Fotografía de los hermanos odontólogos en la clínica de la familia.
Fotografía de los hermanos odontólogos en la clínica de la familia.

El suceso fue devastador para la familia Fernández e, inmediatamente, Juan Alberto hijo tuvo que hacerse cargo de la clínica solo. Fue entonces cuando decidió centrarse en la cirugía, punto fuerte de su padre y de su hermano fallecido y, durante unos años, convirtió la clínica de su familia en un centro de periodoncia e implantología.

Nuevos retos

Ya en 2004, la clínica fue trasladada hasta su ubicación actual en el pasaje Balafi. Emplazada en un bajo, la Clínica Fernández fue la primera en la isla en colocarse a pie de calle, hecho que irían imitando a posteriori el resto de locales de la misma índole.

una familia luchadora preocupada por mejorar la formación en la isla

Con un Juan Alberto hijo con el mismo espíritu luchador y vocacional de su padre, lo que comenzara antaño siendo una pequeña consulta de escasos recursos, continuó creciendo hasta convertirse en un centro multidisciplicar de gran reputación. Acorde con la evolución de las clínicas dentales, la consulta se convirtió en un centro integrado que ofrece un gran número de servicios especializados y de calidad, dentro de un mismo local. En 2017 deciden abrir un segundo centro en Eivissa, destinado a tratamientos de ortodoncia y estética dental, y donde se imparten cursos de formación de manera constante. Cada año la clínica recibe alrededor de 70/80 profesionales que acuden a realizar cursos de cirugía oral avanzada en sus instalaciones. Además, el actual responsable de la clínica, ofrece más de 30 conferencias anuales nacionales e internacionales.

La vocación de Juan Alberto hijo, unida a un sentimiento de superación y a una vinculación familiar por la profesión, ha hecho de la Clínica Fernández lo que es en la actualidad: un centro de referencia mundial con un amplio abanico de servicios bucodentales de calidad, especializados en el cuidado, la atención y el bienestar del paciente.