¿Cómo es el funcionamiento empresarial de Vintage?
José Antonio: Es sencillo, la clienta contacta con nosotros, viene al taller, le tomamos medidas, hablamos sobre sus gustos, le aconsejamos sobre materiales, diseños, el largo del vestido y los detalles y lo adaptamos a lo que quiere. Le damos nuestra opinión y le mostramos los modelos que ya tenemos confeccionados para que pueda elegir. Tenemos una relación muy directa con la novia y escuchamos lo que quiere ya que hacemos algo muy personalizado y adaptado a cada persona.

¿Y su filosofía de empresa para las bodas cambia?
Alberto: En el tema novias trabajamos sólo por encargo, se hace todo en el taller y en privado. Hacemos vestidos únicos, no se repiten los modelos, exclusivos y personalizados.
J. A: Hacemos patronaje industrial en nuestra colección, lo único que hacemos personalizado son los vestidos de novia, novio, familia o invitados, en alguna ocasión.

¿Que es una boda por encargo?
J.A: Es un proyecto largo y complicado pero muy bonito y de mucha ilusión. Hay que buscar los tejidos que le agraden a la novia, hacer muchas pruebas y mirar a fondo los detalles. Hay muchos nervios, pero es emocionante.

¿Cuánto tiempo dedican a un vestido de novia?
A: Depende de algunos factores pero en algunos casos cuatro meses o solo para el traje de novia. Hay que tener en cuenta que intervienen el diseño, patronaje, buscar tejidos, confección, pruebas y retoques.

¿Y se apunta el novio?
J.A:Los trajes de novios son más sencillos porque los hombres son más fáciles a la hora de escoger y se dejan aconsejar más. En tres semanas tenemos su traje listo. También hacemos para madrinas, invitadas de la novia o amigas y de primera comunión.

¿Como creadores cuál es su filosofía de moda?
A: Sobre todo, escuchar a la clienta. A veces hacemos cosas de las que no somos muy partidarios pero como es el gusto de la clienta lo respetamos para que esté contenta ya a gusto. Suelen orientarse bastante sobre nuestros diseños pero al final decide. Trabajamos con tejidos de muy alta calidad en color blanco o blanco roto y esto dispara el precio, pero es lo que gusta al cliente.

¿Por qué hay tan poco color en la moda nupcial?
J.A: Este año estamos confeccionando trajes en color rosa claro y melocotón. Son tonos pastel y suaves que estamos introduciendo poco a poco.

¿Siguen las tendencias internacionales en los largos o los hombros desnudos, etc?
A: Hacemos un poco de todo con vestidos largos y cortos. Alguna novia lo quiere extremadamente corto o con escotes muy pronunciados en la espalda y en algunos casos están casi desnudas, pero nos adaptamos. Eivissa da más libertad a una novia a la hora de atreverse con un vestido arriesgado y nadie se lo toma a mal. Cada vez quieren menos tela, les gusta mostrar su figura, estilo y personalidad. A: Esto es lo bueno de Eivissa, nos salimos un poco de lo clásico, sin tanto brillo o pedrería. Hay bodas hippies, en blanco y más atrevidas que en una gran ciudad.

­¿Esto da más margen a la creatividad y al diseño?
J.A: Totalmente y además encaja con nuestro estilo y filosofía

¿Qué materiales utilizan?
A: Sedas, guipur, tul de seda, encajes, satén de seda, telas con pedrería y bordadas, tul bordado entre blancos y colores claros. El año pasado hicimos muchos vestidos de color champagnes, este nos decantamos por multicolor.

¿Qué tendencias siguen?
J.A: No seguimos ni nos decantamos por las grandes líneas de la moda internacional, no vemos muchos desfiles, ni nos fijamos en las tendencias. Escuchamos más a la novia y lo que quiere. A: Cambia mucho la novia que viene al taller para que le hagamos un vestido personalizado que la que compra un vestido de novia que vendemos en las tiendas de la península donde buscan trajes más clásicos, sin trasparencias, ni riesgos. La novia de Eivissa es más moderna y liberal.

¿Las transparencias marcan la línea de diseño de bodas en Eivissa?
J.A: Nos gustan las transparencias porque dan mucho juego y siempre se puede tapar lo que se quiera, la tela luce más cuando no lleva forro y no tapamos tanto.

¿Cómo se compra un traje por encargo?
A: Los vestidos de novia oscilan entre los 3.000 y 4.000 euros, aunque se pueden hacer por 2.000 euros. Los precios se disparan por la calidad del tejido elegido. Ahora estamos haciendo un vestido que la tela vale 300 euros el metro y lleva cuatro meses de trabajo.

¿No venden trajes de novia por Internet?
J.A:Los diseños de novia los hacemos directamente nosotros dos. Nos gusta hacerlo muy personalizado aunque tenemos modelos hechos a la venta y de muestrario, pero nos distinguimos de los demás por esa exclusividad.

¿Cómo son los vestidos de muestrario?
Tenemos cuatro modelos base sobre los que trabajamos.

¿Las bodas en blanco tan famosas en la isla coartan un poco el diseño y la creatividad?
A: Para las chicas no porque se puede desplegar mucha creatividad con el blanco. Se complica más con el hombre porque al final es un pantalón y una camisa; la chaqueta puede ser un poco diferente pero no puedes hacer muchos alardes de creatividad.

Cuénteme una anécdota curiosa de un vestido de novia.
A: Una clienta amiga nos pidió un vestido muy corto y cuándo lo confeccionamos le comentamos que era tan corto que mostraba las bragas y nos dijo: «No importa que en la boda no hay cura, tu corta». Estaba superguapa, quedó muy contenta y nos regaló luego el vestido. J.A: El problema de los vestidos y las telas siempre es cortar, para alargar no hay ningún problema, pero una vez cortas el tejido ya no hay remedio.