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El Paladar
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­La arquitectura ibicenca ha sido la base e inspiración para el desarrollo de una nueva forma de entender los espacios habitables y su distribución. La contrucción de inmuebles en el campo, la costa y las zonas rurales ha posibilitado un nuevo concepto arquitectónico que sigue teniendo como elemento principal el módulo rectangular de la casa payesa.

La forma del cubo arquitectónico sigue siendo  el sello de partida para el diseño y desarrollo de casas

Algunos arquitectos de renombre internacional como Ricardo Bofill, Erwin Bronner, José Ribas y Josep Lluis Sert, entre otros, mantuvieron el patrón urbanístico aportando su perspectiva y sello personal el siglo pasado. La irrupción en las últimas décadas de arquitectos e interioristas nacionales e internacionales en la construcción de casas, viviendas, edificios y urbanizaciones ha creado un nuevo estilo difícil de definir pero que mantiene como elemento común la geometría y los parámetros de la casa tradicional. Este estilo tiene como denominador común la nomenclatura: Arquitectura mediterránea

La influencia de otras culturas arquitectónicas y paisajísticas han inspirado espacios para el relax

Este ha sido el sello de partida para el diseño y desarrollo de espectaculares mansiones y casas al lado del mar, en acantilados, cimas de montañas y en pleno campo ibicenco. Muchos arquitectos han interpretado su visión particular de la casa ibicenca como Rolf Blakstad, Patricia Urquiola, Javier Planas, Gabriel Olivera, Jaime Serra, Ivan Torres, Toni Huerta, Pepe Ferrer Llaneras, Antonio Calvo, Jordi Carreño, Amelia Molina y Marc Tur, entre otros, quienes han proyectado casas y edificios inspirados en la forma del cubo arquitectónico.

Blanco, azul, luz y agua.

Las influencias de otras culturas arquitectónicas y paisajísticas como Bali, Tailandia y otros destinos asiáticos han inspirado espacios donde el agua, el blanco y el azul del cielo son elementos indispensables desde los que se construyen espacios llenos de armonía y relax salpicados con estatuas de budhas, lamparas y otros materiales decorativos orientales. El blanco de las paredes de la casa ibicenca es el aglutinador del diseño y estilo de las nuevas construcciones de viviendas familiares fuera de los espacio urbanos. La luz de Ibiza y el azul del cielo son material intangible que está presente de forma natural en la proyección arquitectónica. El agua es el elemento vivo natural que equilibra con las plantas y árboles los entornos más lúdicos de la casa.

La arquitectura de vanguardia, presente en la actualidad en muchas edificaciones lujosas e importantes, proyecta la idea del cubo en grandes espacios rectangulares con ventanales abiertos a la singular luz de Ibiza que lo inunda e ilumina todo. La forma de construir también ha evolucionado con nuevos materiales como el aluminio, acero corten, cemento visto, la cerámica, la terracota, el cristal, la que se funden con materiales naturales como piedra y madera.

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