La gastronomía se adapta a los nuevos tiempos

Ibiza y Formentera cuentan con la mejor oferta gastronómica de playa del mundo y con unas instalaciones de todos los niveles y gustos, donde saborear tanto lo mejor de la cocina mediterránea como de otras latitudes

Los tiempos cambian para todos los conceptos y la gastronomía no es una excepción. Al igual que el sector hotelero ha modernizado sus instalaciones y su oferta ante la demanda de nuevos clientes y gustos, la gastronomía de playa también se adapta a los nuevos tiempos con novedosos sabores y estilos de cocina que se suman a los tradicionales platos de la comida local que ofrecen muchos chiringuitos y restaurantes de playa.

Las paellas, con sus diferentes cocciones y productos, los arroces, el bullit de peix, los pescados a la plancha o a la sal, los mariscos, el flaó y la greixonera dejan paso en la mesa a otras culturas culinarias como el sushi y sashimi de la cocina japonesa, los ceviches peruanos, las nuevas ensaladas de quinoa y otros platos de moda procedentes del recetario culinario de Italia, Grecia, Israel, Líbano, Turquía y otras cocinas muy cercanas y que utilizan productos del arco mediterráneo. Algunos ejemplos son: ‘ensaladilla rusa con pulpo’, ‘berenjena asada al carbón y orégano fresco’, ‘filetes de lubina en ensalada de hierbas y berenjena a la brasa’ o ‘verduras de temporada a la parrilla con tahini’

La langosta es la estrella

La langosta ha saltado a la fama del recetario culinario de playa en los últimos años como el plato estrellas gracias al invento de Joan ‘Jhonny’ Yern, del restaurante formenterense Es Molí de Sal, que un día con amigos en un varadero de Formentera creó la ‘langosta fresca con huevos fritos’. Este delicioso descubrimiento cuenta con diferentes versiones en los chiringuitos que han hecho suya la idea, con algunas variaciones. La receta de Jhonny que ha llegado más lejos utilizando este exquisito fruto del mar es la ‘langosta fresca con huevos fritos y sobrasada’. Un plato que se ha convertido en una delicia culinaria al alcance de pocos comensales, pero fácil de hacer en los fogones de cada casa.

Mesa montada con vinos y ‘champagnes’ en un restaurante de playa frente a Es Vedrá. Presentación de un plato de langosta frita con verduras. Foto: Aisha Bonet

Relax en la mesa

La cocina de la playa se diferencia básicamente en el entorno, la forma de saborear y de presentar los platos y en el tipo de carta, ya que los comensales tienen una actitud diferente en la mesa y los espacios de comedor son más complicados, a veces, por la ubicación de los restaurantes. La gente normalmente acude a un restaurante de playa con una actitud más relajada, con tiempo y sin presión, y esto se refleja a la hora de comer.

Desde el punto de vista gastronómico se puede comer igual de bien en un local de playa o chiringuito que en un restaurante de ciudad. Las nuevas tendencias de las tapas y los bocados frescos y ligeros han llegado del mismo modo a las cartas de los chiringuitos y locales gastronómicos a pie de arena. Esta oferta se complementa con las cartas de vinos, champagnes y cócteles, una moda que ya tiene su propio menú y espacio definido en los locales a pie de arena.

Gastronomía de primer orden

Ibiza y Formentera cuentan con una gastronomía de playa de primer orden alabada por destacados chefs con estrellas Michelín como Juan Marí Arzak, un enamorado de los chiringuitos que pasa cada verano sus vacaciones en las islas disfrutando de los manjares del mar, Albert Adriá, Paco Roncero o Martín Berasegui. Las costas de Sant Josep y Santa Eulària, particularmente, están salpicadas de espacios que presentan la mejor oferta gastronómica actual de playa del mundo y presta servicios a los grandes yates y embarcaciones de lujo, que fondean expresamente en sus playas para degustar los manjares del mar y la tierra que presentan en sus cartas.

La paella de pescado o carne tradicional es uno de los platos más buscados a pie de arena. FOTO: S.C.

El chiringuito en peligro

El restaurante clásico de sillas de plástico, mesas de madera, servilletas de papel y sombrillas de marcas de bebida está desapareciendo por un asunto de renovación. Muchos de los actuales propietarios de los chiringuitos y restaurantes ‘de toda la vida’ están a punto de jubilarse y no encuentran, en muchos casos, un relevo solvente en la familia para mantener las recetas, los sabores y la tradición de la cocina de playa de las Pitiüses. Por ello, muchos de estos locales caen en manos de la inversión extranjera, ávida de hacer negocio a pie de arena con un clima maravilloso y unas aguas limpias.

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