Mascotas. Arca de Noé. ¿Pueden los animales predecir su propia muerte?

Redaccion
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El Paladar
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Por Raúl Mérida
info@fundacionraulmerida.es

SI ELLOS HABLARAN

¿Pueden los animales predecir su propia muerte?

Siempre hemos sabido que, tras la mirada de un perro o un gato, se esconde un universo desconocido. ¿Qué puede llegar a pensar, sentir o, incluso, a predecir un animal? No lo sabemos pero, quizás, hasta su propia muerte.

En el año 2007 se dio a conocer la historia de un gato llamado Óscar. En realidad, a priori, nada tenía de especial. Se trataba de un gato tranquilo y apacible de compañía, que vivía en una residencia de ancianos.

Sin embargo, pronto se hizo mundialmente conocido. Óscar tenía una extraña habilidad. Cada vez que un interno se ponía enfermo e iba a morir, Óscar aparecía por la habitación y se negaba rotundamente a marcharse de la misma. Tan sólo unos días más tarde, matemáticamente, como una especie de ciencia exacta, la persona fallecía.

Hoy en día, está probado y constatado por la ciencia que, mientras Óscar vivió en el centro, acompañó, una por una, con idéntico comportamiento, la muerte de más 25 personas en dicha residencia. Su caso fue estudiado por el New England Journal of Medicine y finalmente, se llegó a la conclusión de que, en efecto, sin lugar a dudas, Óscar predecía la muerte. Pero, ¿cómo lo lograba? Pues, según los investigadores, erasimple ciencia. Verán, al parecer, todas las personas –también el resto de animales- producimos un olor especial a la hora de morir. Óscar había aprendido a distinguirlo e, incluso, a algo más difícil, a saber lo que eso significaba. ¿Se dan cuenta? No es futuro ni ciencia ficción. Hoy en día la medicina utiliza todo esto para simple provecho humano. Se trabaja, por ejemplo, con perros capaces de detectar posibles bajadas de azúcar, inminentes ataques epilécticos e, incluso, la cercana aparición de un cáncer.

Hasta ahí, todo claro. Sin embargo, hay que reconocer que, lo que no ha conseguido explicar aún la ciencia es cómo los animales conocen el momento exacto en el que ellos mismos van a morir o, sin ir más lejos, la cantidad de relatos y casos contrastados en los que un perro comienza a aullar o ladrar histérico, en el mismo momento en el que su dueño, a muchos kilómetros de allí, fallece víctima de un accidente. ¿Cómo lo sabe? ¿Cómo lo siente? De momento no hay respuesta alguna salvo, claro está, la de esa línea invisible pero, irrompible, que une a las personas y a los animales en la vida pero, también, en la muerte. Quizás algún día la ciencia pueda explicarlo con palabras pero, de momento, sólo tenemos sentimientos para hacerlo, le llamamos AMOR.

DERECHO ANIMAL

Delito de maltrato a los animales: comisión por omisión

Belén Perales
Abogada

Desde la reforma de la ley, el delito de maltrato animal no sólo contempla una conducta activa, sino también omisiva.

Esta semana un reportaje de televisión sobre «okupas» ponía de manifiesto la situación que viven algunos animales, sobretodo perros, que no reciben los cuidados y atenciones que necesitan. En el caso al que me refiero, los propios reporteros denunciaban la situación de un animal con graves lesiones en el lomo que no recibía la atención veterinaria que necesitaba. Debo reconocer que no conozco los detalles del caso pero, a juzgar por las imágenes, el animal pedía a gritos atención veterinaria.

Quiero recordar que tras la reforma operada por la Ley 1/2015, el delito de maltrato animal no sólo contempla una conducta activa, sino también omisiva, o lo que es lo mismo, la comisión por omisión. La omisión de proporcionar alimento, bebida, cuidados básicos de higiene y curación implica un padecimiento en el animal innecesario, injustificado y penalmente reprochable, como vienen reconociendo los tribunales. Asimismo, el hecho de que un animal padezca una enfermedad terminal no impide la comisión del delito toda vez que al privarle de atención y/o tratamiento veterinario se está aumentando innecesariamente el sufrimiento del animal.

Nos encontramos por tanto con un supuesto previsto en el art. 337 del Código Penal, que se caracteriza por una conducta de maltrato injustificado al animal que admite cualquier medio para infligirlo, con un resultado de lesión que menoscabe gravemente la salud del animal o que le cause la muerte. Por tanto, la comisión por omisión (del deber de cuidado) es una de las modalidades de comisión del delito, siempre que el autor se encuentre en posición de garante de la vida y la salud del animal.

PENSAMIENTOS ANIMALISTAS

Diferencias

Victoria Lacalle
Psicóloga

Todos los animales sienten, sufren y deberían tener los mismos derechos, pero a nuestra especie no le interesa ver la realidad.

 

 

La percepción de diferencias en los demás es la principal causa de desigualdad social y en consecuencia de violencia y conductas injustas. Quiero hacer hincapié en que el origen de las diferencias está en nuestra propia percepción y no en los seres que hay fuera de nosotros, por mucho que sus características sean distintas. El filtro con el que nuestra mente analiza a los demás, es el que hace que se emita o no una conducta determinada, en función del pensamiento que generamos a partir de esa interpretación de la realidad. ¿Cómo afecta esto a los animales? Principalmente genera desigualdad beneficiando a algunos animales y perjudicando gravemente a otros. El hecho de que percibamos a una especie en concreto como «animal de compañía» y a otra como «producto alimenticio», por ejemplo, hace que justifiquemos la violencia hacia unos animales y hacia otros no. Pero dichas diferencias solamente se encuentran en nuestra mente. como ya hemos explicado, ya que en realidad un perro y un cordero son exactamente iguales.

El ser humano es el que marca las diferencias en función de su propio beneficio, ya que a uno lo utiliza para convivir con él estableciendo un vínculo afectivo y por lo tanto, generando una dependencia emocional, que hace que pase a estar en el lado de lo que a esa persona le importa. Mientras que a otros animales los considera diferentes por el simple hecho de querer utilizarlos con un fin distinto (instrumentalización de los animales: tratarlos como si fuesen instrumentos carentes de capacidad para sentir).

En definitiva, todos los animales sienten, sufren y deberían tener los mismos derechos, pero a nuestra especie no le interesa ver la realidad. Así se puede seguir aprovechando de la situación de vulnerabilidad de los animales y dando prioridad a su propio placer antes que cuidar, proteger y respetar a los que son utilizados como si sus vidas y sus emociones no existieran, ignorando el sufrimiento y la violencia con que les trata nuestra sociedad.

Resaltar que para poder llevar a cabo este comportamiento es necesario no pensar en lo que le supone a ese animal, sino únicamente en lo que vamos a conseguir para evitar sentir malestar por su sufrimiento.

VETERINARIO DE CABECERA

La pregunta de los lectores

Me encantan las serpientes pero estoy preocupado porque tengo una que acaba de mudar la piel y se le ha quedado el ojo azul.
¿Es grave?
¿Qué puede haberle ocurrido?

Una serpiente de ojos azules

En realidad lo que me comentas es bastante frecuente. Se debe a que tu serpiente se ha desprendido de toda su piel pero no de la que recubre los ojos.

¿Por qué le ha ocurrido? Pues por errores al cuidarla como, por ejemplo, mantenerla con temperaturas y humedad inadecuada o, sin ir más lejos, colocarle accesorios que puedan ser abrasivos en su terrario. Recuerda siempre que durante la muda, la piel de la serpiente es más delicada y puede sufrir heridas. De todas formas, no te asustes, no es una emergencia pero sí hay que detectar las causas que han podido producirlo para que el animal no sufra otros problemas.

Con respecto a la zona de los ojos, es necesario humedecerla con cremas oftalmológicas, lágrimas artificiales, etc. Tu veterinario podrá recomendarte las más adecuadas según el caso y será él mismo el que, una vez preparada y humedecida la zona, podrá quitar con pinzas esa piel sobrante. Verás cómo, en pocos instantes, tu serpiente volverá a tener el color habitual de sus ojos.

Raúl Mérida y Tamara Simón, veterinaria.

   LUZ ROJA   

La posible presencia de veneno en algunos recintos para perros como el de Babel en Alicante, además de despertar nuestra mayor indignación, supone un delito que, en ningún caso, debe quedar impune. La Policía trabaja ya para descubrir al culpable.

   LUZ VERDE   

La reciente aprobación de horarios para paseo de mascotas libres, para poder llevar suelto al perro, es sin duda una buena iniciativa que, eso sí, deberá ir acompañada de la responsabilidad de sus dueños.

1, 2, 3 ADOPCIÓN EXPRÉSS

Me llaman Mami porque hace poco tuve crías. Sin embargo, ya sabéis lo que pasa con las adopciones, primero salen los cachorros y luego, si hay suerte, la madre. Si queréis una gata cariñosa, cuidadosa y responsable, me estáis buscando a mí. Os espero.

AMIGOS PARA SIEMPRE

¿Pueden ser amigos padres e hijos?. Esa eterna pregunta humana, en el mundo de los animales no existe. Cuando lo que está en juego es la vida, no hay mejor defensa ni alianza, que una buena amistad.

S.O.S.

Mi nombre es Winnie. Tengo 11 años y la mayor parte de ellos he sido un perro sin dueño. Sin embargo, hace tiempo encontré un amo que me cuidó y quiso pero, ahora está muy, muy enfermo, y ya no puedo seguir a su lado. Necesito un hogar. Por favor, ¿puedes ayudarme? No quiero volver a sentirme abandonado.

OBSERVATORIO DE ANIMALES

Ballenato alicantino. El avistamiento recientemente de ballenas a la altura de Jávea y Dénia en su camino migratorio, junto a la continua presencia de delfines y otros cetáceos cerca de nuestras costas es, sin duda, una muestra más de la infinita riqueza que esconde nuestro mar Mediterráneo en cuanto a fauna marina, sí, pero, quizás, también de otras cosas. ¿Por qué animales que, habitualmente, permanecían en alta mar, hoy nadan a sus anchas cerca de nosotros? Pues las razones hay que buscarlas, principalmente, en la escasez de alimentos que provocan problemas tan importantes como la pesca ilegal e indiscriminada, la contaminación y el cambio climático. Está claro, que aún nos queda mucho por hacer.  Raúl Mérida

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