

Para entender cómo evolucionaron las razas de perro más antiguas y qué papeles desempeñaron para los humanos, los investigadores seleccionaron ciertos tipos como los pastores o los pointers, y después los cruces recientes para obtener otros rasgos físicos. «Comprender que los tipos se remontan a hace mucho más tiempo que las razas o que las simples apariencias físicas nos hace reflexionar», indica a la agencia Sinc Heidi Parker, genetista de perros en los National Institutes of Health (NIH) y coautora del estudio canino realizado.
En el caso de otras razas de perros, los resultados fueron menos sorprendentes. Muchas razas de caza tienen su origen en la época victoriana de Inglaterra en el siglo XIX, cuando se crearon nuevos usos de las armas en las expediciones.
Árbol filogenético
Estos perros se agruparon en el árbol filogenético, al igual que las razas spaniel. Las de Oriente Medio, como los saluki, y de Asia, como los chow chows y akitas, parecen haberse separado mucho antes de la «explosión victoriana» en Europa y en Estados Unidos.
El can más antiguo del que se tienen evidencias es el ‘perro del nuevo mundo’, de hace unos 10.000 años
Por otra parte, las razas pastor –la mayoría de origen europeo– resultaron ser inesperadamente diversas. «Observamos mucha más diversidad donde había un grupo particular de razas pastor que parecía venir del Reino Unido, un grupo particular que salió del norte de Europa, y un grupo diferente que salió del sur de Europa», detalla Parker.
El equipo de científicos lleva años secuenciando los genomas de los perros, pero más de la mitad de las razas que existen en la actualidad aún no han sido secuenciadas, por lo que los científicos intentan recopilar otros genomas de perros para llenar estos huecos.



