La marca española de automoción mantiene su compromiso con la isla que da su nombre a uno de sus modelos más vendidos y emblemáticos, el Seat Ibiza, modelo que se presentó a los medios de comunicación a nivel internacional en Ibiza en 1984. La quinta generación de este coche tiene a la isla de nuevo como referencia para la presentación y promoción de su nuevo Seat Ibiza Diésel.

La introducción de las nuevas motorizaciones diésel ha permitido a los periodistas conocer igualmente los rincones más emblemáticos de Ibiza con un circuito por la costa, montaña, el interior y sus paisajes únicos y al mismo tiempo conocer la gastronomía típica ibicenca, el aceite y otros productos.

La gama de motores se completa con versiones de gasolina de entre 75 y 150 CV, y un propulsor de tecnología híbrida de gasolina y Gas Natural Comprimido (GNC).

Seat vive un momento dulce como marca gracias al incremento del 14% de la ventas a nivel europeo, donde crece, además, la compra por particulares. Tras su lanzamiento comercial el pasado junio, la quinta generación del Ibiza es ya un rotundo éxito, como demuestran los excelentes datos de ventas. Después de cuatro generaciones y casi 5,5 millones de unidades vendidas, el nuevo Seat Ibiza marca un antes y un después en la historia del modelo, con una gran evolución. Presume de un excelente carácter dinámico, gran versatilidad, eficiencia y la tecnología más completa y avanzada en cuanto a asistentes a la conducción, seguridad, confort y conectividad, propios de segmentos superiores.
En la introducción de este nuevo modelo, Fernando Salvador, director de comunicación de Seat, destacó el importante papel que han jugado los motores diésel en la última década: «Un motor diésel moderno es equiparable a uno de gasolina, gasta menos y es más eficiente. El diésel ha sido el artífice, en parte, de la reducción de la polución mundial, ya en 2005 los motores diésel de Seat cumplían con la normativa europea».

Atractivo diseño, gran calidad y la tecnología más avanzada.

El nuevo Seat Ibiza Diésel completa la gama de motores del Ibiza y presenta fundamentalmente una gama de tres motores de 80,95 y 115 CV, que se caracterizan por una curva de par plana lo que permite una conducción agradable con un nivel de rodadura y vibraciones bajas para un utilitario. Monta la plataforma modular del motor diésel MDE y la plataforma MGBA0, que dota a la carrocería de mayor rigidez, resistencia, menor ruido y mejora el comportamiento dinámico del vehículo y la suspensión. También le otorga más habitabilidad en el interior gracias a su nueva arquitectura que logra el maletero más grande su categoría.

La gama de motores diésel comprende potencias de 80, 95 y 115 CV con un mismo bloque 1.6 TDI, cumpliendo con la normativa Euro 6. Cabe destacar su refinado funcionamiento y el buen aislamiento del habitáculo, además de unos reducidos consumos y emisiones de CO2. Se completa con la oferta más ecológica y económica, el Ibiza 1.0 TGI de 90 CV, que monta un propulsor de tecnología híbrida que emplea gasolina y Gas Natural Comprimido (GNC).

Nuevos propulsores 1.6 TDI

El Seat Ibiza incorpora a su gama de motores los nuevos diésel que, al igual que los gasolina, disponen de sistema Start&Stop y cumplen con la normativa de emisiones Euro 6, gracias a una serie de avances tecnológicos que hacen de ellos unos de los motores más sofisticados y eficientes del mercado. Los nuevos propulsores diésel incorporan el sistema de reducción catalítica selectiva (SCR) de segunda generación, para conseguir una mayor eficiencia, reduciendo y transformando las partículas NOx en elementos inocuos para el medio ambiente. Para conseguirlo, el Ibiza incorpora un depósito de AdBlue, ubicado en la parte posterior derecha del vehículo, con boca de llenado junto a la del combustible.

Atractivo diseño

La quinta generación del Seat Ibiza tiene unas proporciones perfectas y un fuerte carácter que aportan gran dinamismo a primera vista, con los faros con luz diurna LED de forma triangular, un capó más esculpido con nervios que conectan con las líneas del paragolpes, generando así una sensación de solidez y fluidez, a la vez que una formidable estabilidad visual con líneas en forma de ‘X’.

Los afilados blisters del lateral realzan las formas tridimensionales de la carrocería con acentuados reflejos de la luz, que amplían la sensación de movimiento. Los voladizos son más cortos con las ruedas en las cuatro esquinas del coche, dando un carácter deportivo, estable y dinámico.

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