Cepillarse los dientes es uno de los pasos para conseguir una buena higiene bucodental. Es importante tener herramientas correctas para hacerlo bien. Los expertos recomiendan utilizar un cepillo de cerdas suaves y que permita llegar a todas las áreas sin problemas. Hay que remplazarlo cada tres o cuatro meses y, en caso de notar que las cerdas se desgastan, se debe remplazar antes.

Los extremos de los filamentos deben ser redondeados y texturizados para garantizar un cepillado suave y cuidadoso y que no dañe las encías. El número de hileras de filamentos debe ser de entre 3 ó 4 filas para proportcionar la máxima eficacia en la eliminación de placa bacteriana y mayor precisión en la limpieza interdental.

¿Manual o eléctrico?

No hay ningún estudio que demuestre si es mejor utilizar un cepillo manual o un cepillo eléctrico. Su elección dependerá de las preferencias de cada uno. El cepillo eléctrico es tan efectivo como el manual, lo único que aporta es más comodidad por el hecho de no tener que realizar ningún movimiento de manera manual, porque el cabezal lo hace automáticamente. Así es como el cepillo eléctrico está indicado para quienes no tienen tanta destreza para realizar los movimientos con el manual. Ya sea con un cepillo eléctrico o un cepillo manual, es importante que la presión durante el cepillado sea suave para no dañar las encías.

Desde pequeños, es esencial que los padres enseñen a sus hijos los hábitos de la higene bucodental. A los seis meses aparecen los primeros dientes de leche, así que es importante aprender a cepillar los dientes para evitar la aparición de caries o demás problemas bucodentales. Los dientes de leche no han desarrollado el esmalte dental, por lo que cualquier enfermedad dental atacaría directamente la dentina.

El cepillo eléctrico está indicado para aquellas personas con menos destreza durante el cepillado

A esa edad, se puede utilizar una toallita diseñada especialmente para el cuidado de los dientes y encías de los más pequeños, pero es importante hacerlo después de cada comida. En caso de utilizar un cepillo de dientes, debe ser de cerdas finas y suaves para evitar irritaciones de encías. Una recomendación es que el cepillo sea temático y tenga dibujos o la forma de su personaje favorito. De ese modo, la experiencia asociada a la limpieza dental del bebé será positiva y no la rechazará.

La pasta de dientes no se puede empezar a usar hasta que el bebé tenga tres años.

Hay pastas dentífricas para todos los gustos y necesidades. foto: istock

Qué pasta comprar

Según las modas y tendencias del mercado o las necesidades de cada uno, se usan unas pastas dentífricas u otras.
Todas las variedades limpian igual, pero cada una está específicamente compuesta para solucionar pequeñas enfermedades dentales o para satisfacer las necesidades de los consumidores. Así es como se pueden encontrar pastas dentífricas específicas para prevenir las caries, para aliviar la sensibilidad dental, para blanquear los dientes, para calmar las encías o para quitar el mal aliento. Además hay pastas dentífricas de todos los sabores para complacer el paladar de todos: fresa, menta fresca, manzana, etc.

Antes de comprar cualquier pasta, es aconsejable visitar a un especialista y dejarse aconsejar en función de lo que crea que nuestra boca necesita para conseguir una buena higene y salud bucodental.

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