Llevar a cabo una buena higiene dental es importante para mantener unos dientes fuertes y saludables, así como para mantenerse alejado de las infecciones, gingivitis y evitar el mal aliento. La higiene oral implica limpiar y cuidar bien la boca, no solo los dientes.

Los expertos recomiendan combinar la limpieza de los dientes con la aplicación de hilo dental, el lavado de la lengua y el uso de enjuague bucal para darle una buena limpleza a la boca.

El cepillado

En primer lugar hay que cepillarse los dientes de manera frecuente y efectiva. Sobrepasar la recomendación de lavarse los dientes tres veces al día, puede desgastar el esmalte y dañar las encías. ¿Un consejo? Cepillar los dientes durante dos minutos y dividir la boca en cuatro secciones a las que dedicarles 30 segundos a cada una.

Los expertos recomiendan cepillarse los dientes durante dos minutos y dividir la boca en cuatro secciones

La manera correcta de cepillarse los dientes emplieza por colocar el cepillo en un ángulo de 45 grados de las encías y moverlo cuidadosamente de atrás hacia adelante. Hay que lavar todas las superficies de cada diente: las externas, con las que se mastica, y las internas. Para estas últimas, se inclina el cepillo y se mueve de arriba a abajo.

Una vez se han cepillado todos los dientes, es el momento de pasar el hilo dental. Este paso ayuda a eliminar todas las partículas de comida que quedan atrapadas entre los dientes. Es importante usar una buena técnica para evitar dañar los dientes y las encías.

El enjuague bucal nunca debe considerarse como sustitutivo cepillo de dientes. foto: istock

Hilo dental

Hay que envolver los dedos con cierta cantidad de hilo para conseguir que haya cinco centímetros entre las dos manos. El procedimiento es simple: hacer presión con el hilo dental sobre cada diente para eliminar la placa y, sobre todo, evitar rozar las encías. Se recomienda el uso del hilo dental una vez al día.

Limpieza de la lengua

Llega el momento de la lengua. La forma más común y sencilla es simplemente utilizar el cepillo de dientes. Con un movimiento de atrás hacia adelante ayuda a eliminar la placa y mantener a raya el crecimiento de bacterias y el desarrollo del mal aliento.

Además de llevar a cabo estos pasos cada día, también hay que visitar periódicamente al odontólogo

Hay quien utiliza herramientas especiales, diseñadas para raspar suavemente la lengua. Sea con estos utensilios o con el cepillo de dientes, este proceso es importante ya que hasta el 50% de las bacterias se encuentran en la lengua y se cree que hasta el 80% de los casos de mal aliento es provocado por esas bacterias.

Finalmente hay que aplicar enjuague bucal para llegar a cada rincón de la boca. Es importante remarcar que el enjuague bucal nunca debe ser utilizado como sustitución al cepillado o el hilo dental sino como método adicional de limpieza. Generalmente hay que enjuagarse la boca durante treinta segundos antes de escupir el producto.

Además de llevar a cabo estos pasos diariamente, para conseguir una higiene correcta, hay que complementarlos con limpiezas dentales profesionales de manera periódica.

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