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Artesanía como atractivo

Seis artesanos de tres asociaciones de Ibiza irrumpieron en Fitur para llamar la atención de visitantes de todas las edades al estand de la isla. Durante toda la jornada del viernes, vestidos de forma tradicional, enseñaron la cara más cultural de Ibiza elaborando diferentes instrumentos musicales y utensilios con madera, cuerda o esparto. «Es la primera vez que el Consell trae artesanos a Fitur, y ha sido un éxito», afirma la vicepresidenta de la institución, Marta Díaz.

Uno de los artesanos fabricaba instrumentos musicales, entre los que llamaron la atención las castanyoles. Otros se esmeraban haciendo senallons y otros elementos de cuerda, mientras dos señoras se concentraron en fabricar el capell de flor. «Había otra artesana haciendo espardenyes, tanto las más tradicionales como las modernas con tacones, ¡que se llaman Martas, porque se las pedí yo!», ríe la consellera.

Los artesanos despertaron tanto interés y curiosidad, que uno de ellos bromeó: «Si hubiéramos cobrado un euro por cada foto que nos han hecho, ¡volveríamos a Ibiza con los bolsillos bien llenos!». Su presencia contrastó con la imagen que tiene la isla de cara al mundo. «Una chica joven se paró a mirar las espardenyes, levantó la vista para mirar el letrero de ‘Ibiza’, y volvió la vista a las espardenyes, sorprendida por el contraste». Participaron en la feria la Asociación Cultural de Sant Antoni, Es Retorn y la Colla de sa Bodega.

Los mercadillos se tiñen de rojo

El color rojo es el rey de la Navidad. Papá Noel va ganando posiciones frente a los Reyes Magos, y el tono de su traje es todo un símbolo en estas fechas tan remarcadas. En la carpa navideña de la plaza Antoni Albert y Nieto, la que tradicionalmente se instalaba en Vara de Rey, los villancicos no dejan de sonar y el personaje del Polo Norte aparece en cada rincón.

Nada más entrar, a la izquierda, en uno de los puestos más llamativos de este pequeño mundo navideño, un cartel reza ‘Frohe Weihnachten’, felicitando las fiestas en alemán. En sus múltiples estanterías, cientos de bolas navideñas de todos los colores muestran sus brillos, combinadas con un sinfín de estrellas, muñecos de nieve y ‘papás’ Noel en todas las formas posibles. El personaje bonachón trepa por una cuerda, permanece tranquilamente sentado en un escalón o sonríe mientras carga un saco.

Los mercadillos se tiñen de rojo
Los Papá Noel en todas sus formas, reyes de la Navidad. SERGIO G. CAÑIZARES

María Cruz se interesa por los grandes calcetines que cuelgan de la parte de arriba del puestecillo. «A mis hijos les encanta encontrar allí alguna pequeña sorpresa», comenta, y reconoce que, con el paso de los años, se ha hecho más devota de Papá Noel que de los Reyes Magos.

Este mercadillo es el lugar perfecto para encontrar el árbol de Navidad que más se adapte a nuestros gustos: los hay de todos los tamaños, colores y formas, y muchos los venden ya perfectamente decorados. Según un comerciante, los clientes los prefieren así «por comodidad».

Los mercadillos se tiñen de rojo
Todo tipo de detalles para ornamentar la casa.

Sin embargo, quienes ya tengan el árbol o quieran decorarlo a su gusto, encuentran en diferentes espacios unos ornamentos ideales: estrellas, corazones o campanillas de purpurina o pequeños elementos de madera que están ganando cada vez más adeptos por esa esencia rústica que aportan al hogar.

Los mercadillos se tiñen de rojo
Una niña sostiene una pandereta en el Mercado de Navidad.

Otro de los puestos más originales es el de los belenes ibicencos. Creados en barro, simulan la típica (y esta vez sí, local) estampa navideña del Portal de Belén con una payesa y un payés ataviados con indumentaria tradicional. Decenas (si no cientos) de figuras permanecen a la espera de que algún cliente se las lleve a su casa para integrarse en la decoración navideña, aportando un toque artesanal único. Quienes lo prefieran, pueden adquirir otras pequeñas obras que simulan ser colmados de la isla o puestecillos en el mercado, entre otros.

Bisutería, bolsos o pequeñas decoraciones infantiles hechas a mano, un puesto de alimentos elaborado de forma artesanal en la isla, lápices solidarios y otros pequeños detalles completan las propuestas de este mercadillo navideño que estará instalado hasta el 23 de diciembre entre las 11 y las 22 horas.

Los mercadillos se tiñen de rojo
Un puesto del Mercat de Nadal en Formentera. CARMELO CONVALIA

En Formentera también se ha instalado el Mercat de Nadal en la plaza Sant Francesc, donde varios artesanos presentan pequeños objetos ideales para tener un detalle con amigos o familiares de todas las edades. Todo bajo las luces navideñas, lo que aporta esa mágica esencia de este mes de diciembre.

En Sant Antoni, el 17 de diciembre comienza el Mercado Solidario en la carpa del Passeig de ses Fonts. Entidades solidarias, asociaciones, entidades benéficas sin ánimo de lucro y las Apimas del municipio ofrecerán productos artesanales para recaudar fondos y continuar ejerciendo sus diversas actividades. Quienes quieran participar pueden inscribirse hasta el 14 de diciembre en el registro de entrada del Ayuntamiento.

Vila brilla en estas fiestas

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Vila brilla en estas fiestas
Niños bajo el gran árbol. SERGIO G. CAÑIZARES

La Navidad se ha colado de lleno en la ciudad de Eivissa desde el encendido de luces que tuvo lugar el 1 de diciembre. La Plaza de Antoni Albert i Nieto, nueva ubicación que se estrena este año debido a las obras que se están realizando en el centro histórico, ha sido todo un acierto debido a su amplitud, que permite a familias al completo disfrutar de todos sus atractivos.

Con el gran árbol de Navidad presidiendo el bulevar, una iluminación muy especial y los puestos del mercadillo navideño, los vecinos y residentes en cualquier rincón de la isla pueden dar un agradable paseo por la zona.

La música llegará a diferentes puntos de Vila con microconciertos de varios grupos de la isla

El programa previsto para estas fiestas 2016-2017 está especialmente pensado para niños y jóvenes, pero no olvida tradiciones tan arraigadas como la xacota pagesa, una muestra tradicional que tendrá lugar el 28 de diciembre en la plaza Antoni Albert i Nieto. En este mismo emplazamiento tendrá lugar la actuación de los alumnos del curso de teatro del C19 con ‘Un cuento de Navidad’ los días 13 y 15 de diciembre, la muestra escolar de canción navideña los días 19, 20 y 21, cuentacuentos los días 22 y 23 y el concierto JOY 4 Christmas el día 27. Una gincana Pokémon, una muestra de circo, conciertos y una fiesta para los mayores completan los actos previstos en este espacio.

La Cursa Eivissa Patrimoni de la Humanitat y la Pujada a la Catedral ponen la nota deportiva al programa

Sin embargo, la plaza Antoni Albert i Nieto no será el único escenario en estas navidades, ya que el ayuntamiento ha decidido llegar a muchos barrios para dinamizar la ciudad al completo.
La plaza de Sa Graduada cuenta con su particular mercado artesanal, la calle de la Virgen abre su Navidad internacional, y Can Ventosa albergará desde el concierto de jazz de Pere Navarro Quintet hasta un recital lírico, el concierto de Navidad de la Banda Sinfónica Ciutat d’Eivissa o el musical infantil Disneibiza 4, entre muchas otras actividades.

Vila brilla en estas fiestas
El mercadillo, con la magia de la Navidad. SERGIO G. CAÑIZARES

La zona del Mercat Vell recibirá la visita de Papá Noel, que recogerá las cartas de los pequeños de la casa el 23 de diciembre. Tanto allí como en otros puntos de la ciudad habrá microconciertos de diferentes grupos, y en el Reina Sofía se ha instalado la gran pista de hielo.

No faltarán, por supuesto, citas deportivas como la Cursa Eivissa Patrimoni de la Humanitat el próximo sábado, una ruta cicloturista y la tradicional Pujada a la Catedral el día 31 para cerrar el año.

El sabor auténtico

No faltan en los restaurantes ibicencos los sabores tradicionales, aquellos platos o incluso ingredientes que son característicos de la cocina pitiusa y que los distinguen de la balear o española. El pescado suele ser el que más identifica esta cocina. Eva Riera, copropietaria de Ca na Ribas, destaca por ejemplo la borrida de rajada que preparan, sabor por antonomasia de Ibiza: «La hacemos con caldo de pescado, azafrán, patata, una picadita de ajo y perejil. Y la raya, siempre de Ibiza, fresca».

Ibiza sabe a mar. Los pescados y mariscos son los ingredientes fundamentales
de los restaurantes ibicencos

Toni Juan Ferrer, propietario de Es Caliú, cree que uno de los sabores auténticos de la cocina ibicenca se encuentra en el bullit de peix con arroz a banda, «súper típico» de la isla: «Empleamos rotja, gallo, mero… Todos pescados de Ibiza. Añadimos all i oli y patata hervida ibicenca. Y arroz a banda, que se termina con el caldo del pescado».

Sergio Tur Juan, cocinero y propietario de Es Arcs, se decanta por el pescado a la salmorra: «No lleva patatas ni salsa de all i oli. Se somete el pescado a una densidad de sal, se le hace una cocción y se deja con el punto de sal. Usamos pescado ibicenco: mero, rotja, gallo, sirvia, dentón, sargo… Se sirve en una bandeja para dos con un arroz a banda de acompañamiento».

La ‘borrida de rajada’, el pescado a la salmorra, la paella de langosta, el ‘bullit de peix’ no faltan en sus menús

El pescado es el ingrediente principal de la cocina de Es Nàutic. A juicio de Xesca Guasch, copropietaria, es uno de los sabores de Ibiza esenciales, sobre todo a la hora de preparar uno de los principales platos de la cocina ibicenca, el bullit de peix: «En el restaurante Balanzat fuimos los primeros en hacerlo como comida de celebración. Antes cada uno se lo comía en su propia casa. Con el Nàutic abierto todo el año lo hemos adaptado. Es el plato más tradicional. Siempre usamos pescado de roca de la isla con patatas, judías y la salsa de all i oli». La langosta pescada en la isla «con su correspondiente código y brida de Sabors de Eivissa» es otro de los platos fundamentales, según Guasch. Incluso disponen de un vivero donde la gente puede seleccionar su propia langosta: «Intentamos mantener los platos tal como se cocinaban tradicionalmente, aunque cada chef tiene lo suyo. La paella de langosta tiene que ser suave, pero no melosa, pues si no ya hablaríamos de una caldereta».

Paco Tur Marí, propietario del Celler Can Pere considera que uno de esos sabores netamente pitiusos es el mero a la ibicenca: «Hecho al horno, lo fileteamos con una salsa preparada con tomates, cebollas y ajos, además de patatas. Está de rechupete. A veces se hace así el gallo». No falta, cómo no, la langosta en su menú.

EL REGUSTO DEL CORDERO

El Regusto del Cordero
El Regusto del Cordero

Celler Can Pere: No solo de pescados vive el cliente. En este restaurante preparan la carne con sabor a campo de Ibiza. Paco Tur Marí, su propietario, destaca «la paletilla de cordero asada al estilo ibicenco», al horno con sal y pimienta y un poco de jugo de limón y regada con un poco de vino. Se le añade una salsa a base de cebolla, ajo, un poco de laurel y tomate. «Queda de cine», afirma. Entre los arroces, apuesta en esta época por el sabor del de matances.

EL AROMA DEL ACEITE

El aroma del aceite
El aroma del aceite

Oleoteca Ses Escoles: El aceite típico de Eivissa es uno de los sabores fundamentales de su cocina. En la Oleoteca emplean el suyo, el que se hace en el truy de Can Miquel Guasch: «Marinamos todos los platos con aceite. Servimos mucha tapa y embutido ibicenco. Y preparamos una coca con sobrasada, queso y miel de Ibiza». Cuando cocinan el cordero, lo mantienen «muy limpio, puro, natural: no le echamos salsas ni nada extra, simplemente a la parrilla».

TIEMPO DE 'MATANCES'

Tiempo de 'matances'
Tiempo de ‘matances’

Es Arcs: Para Sergio Tur Juan, su cocinero y propietario, el sabor tradicional de Ibiza se concentra en el arroz de matances: «Caldoso, con gallina ibicenca, cerdo, costillitas, pebrassos (si es la temporada) y especias». Y también el sofrit payés (bajo encargo y para grupos) «con patató ibicenco, judías, gallina, el cordero previamente hervido y separado en dos sabores para luego ligarlo todo, y panceta, carne de cerdo, gallina». La esencia gastronómica de la isla.

CON MIEL DE 'FRíGOLA'

Con miel de 'frígola'
Con miel de ‘frígola’

Ca na Ribas:Las chuletitas de cordero a la miel de Ibiza es el plato que, según Eva Riera, contiene las esencias de los sabores ibicencos en cuanto a carnes y algo más: «Tiene que ser miel de frígola. Primero se hacen a la parrilla, para después echarles una salsa con miel. La base es la de la típica salsa dulce con vinagre y la miel, como cuando haces una salsa a la naranja». Entre los arroces se decanta por el negro, con caldo de pescado, sepia y unas gambitas.

CON LEÑA DE ALGARROBO

Con leña de algarrobo
Con leña de algarrobo

Es Caliú: Toni Juan Ferrer, su propietario, cree que la esencia de los sabores de la isla se encuentran, por ejemplo, en el arroz de matances, para el que cada maestrillo tiene su librillo: «Lo hacemos con setas de la isla, pebrassos, y una selección de carnes de conejo, pollo y cerdo. Nos gusta que salga meloso». Entre las carnes destaca su chuletón de buey a la piedra, al fuego con leñas de algarrobo, olivo o almendro, «maderas de la isla que le dan aroma de aquí».

Marí Mayans, Ibiza en tu copa

Cada botella de los licores y destilados tradicionales Familia Marí Mayans esconde una historia que funde tradición, experiencia y, ahora, novedosos y punteros métodos de control de la calidad, respetando las recetas manuscritas originales de mediados del s.XIX y la elaboración artesanal.

Vídeo de presentación en www.fmarimayans.com.
Vídeo de presentación en www.fmarimayans.com.

Aromas y sabores con un sinfín de matices se sirven en copa en forma de hierbas ibicencas, frígola, palo, absenta y la nueva ginebra IBZ Premium Gin, que ha sido toda una sorpresa para paladares de todo el mundo.
Las bebidas de Familia Marí Mayans son de elaboración 100% ibicenca: todo el proceso, desde la selección de plantas hasta el destilado y el embotellado, se lleva a cabo en su destilería ubicada en Montecristo (Sant Antoni).

Hierbas rumbo al alambique de cobre. AISHA BONET
Hierbas rumbo al alambique de cobre. AISHA BONET

La historia de esta empresa nace en Formentera allá por el año 1880, cuando Juan Marí Mayans estudiaba las plantas aromáticas locales y comenzó a elaborar destilado de tomillo con su licor Frígola. Más adelante, la producción se trasladó a Ibiza, donde ha ido creciendo generación tras generación hasta dar el gran salto internacional.

Entre tradición y modernidad

Las hierbas ibicencas son la estrella de Familia Marí Mayans, por lo que han supuesto para la trayectoria de esta empresa y para el conocimiento de esta bebida por parte de la sociedad en general. A base de plantas del campo ibicenco, se fabrican según la receta tradicional, siguiendo cinco procesos bien diferenciados: destilación, maceración, infusión, ebullición y fundición del azúcar para conseguir un almíbar natural.

Frígola, un licor típico ideal para la sobremesa.
Frígola, un licor típico ideal para la sobremesa.

A pesar de llevar casi 140 años elaborando destilados de máxima calidad, Familia Marí Mayans ha continuado en constante innovación. Un claro ejemplo es la ginebra IBZ Premium Gin, una bebida que nace para satisfacer los gustos del momento. La receta de la ginebra no es nueva para Familia Marí Mayans, ya que hace más de 50 años que elaboran esta bebida. Sin embargo, ha sido recientemente cuando la empresa se ha dedicado a estudiar más a fondo las características de este destilado y lanzarlo al mercado, recibiendo una grata respuesta por parte de los consumidores.

La nueva IBZ Premium Gin, una ginebra 100% ibicenca.
La nueva IBZ Premium Gin, una ginebra 100% ibicenca.

IBZ Premium Gin es una excelente combinación de botánicos,frutos y aromáticas que permiten saborear la isla en cada trago. Esta ginebra 100% ibicenca no falta en las cartas de coctelería de los más prestigiosos clubes, lanzada con un diseño que recuerda a la etiqueta de facturación de un aeropuerto, añadiendo detalles como la geolocalización de Ibiza y la explicación del proceso de producción.

HOTEL RURAL CAN CURREU / RESTAURANTE ESTEL, dos escenarios, un mismo concepto

Dejarse llevar por los encantos de una gastronomía de mercado, fresca y con toques creativos es posible tanto en el corazón de la isla como en la costa gracias a Can Curreu y Estel, dos escenarios diferentes basados en un mismo concepto. Calidad, tradición e innovación se funden en cada plato, ofreciendo al comensal una experiencia en la que intervienen los cinco sentidos.

Una cuidada decoración en el interior de Estel.
Una cuidada decoración en el interior de Estel.
En pleno corazón de Ibiza, Can Curreu es un lugar especial para disfrutar de una gastronomía de altura

El restaurante del Hotel Can Curreu es ya todo un icono gastronómico en Ibiza. Situado en plena naturaleza, en la carretera de Sant Carles, es un espacio muy especial para sentarse a la mesa con vistas de impacto. Además de la carta habitual, el chef presenta un menú degustación que consta de aperitivo, entrante, sorbete, plato principal (carne o pescado) y postre, pero también otro aún más especial que incluye dos platos principales. Un viaje gastronómico imprescindible para todo amante de la buena cocina.

El restaurante Estel, en el paseo marítimo de Santa Eulària, es la versión marinera del hotel rural

Estel es la versión marinera de Can Curreu. Situado en el paseo marítimo de Santa Eulària, sirve un menú degustación para conocer lo mejor de su propuesta culinaria, y cada día presenta un plato basado en la gastronomía tradicional ibicenca. Ambos establecimientos están preparando ya sus menús especiales para estas fiestas, que celebrarán con sus clientes de la forma más especial.

Rolf Blakstad, «El minimalismo ha estado muy presente en las casas payesas»

Diseñador de espacios. Es el heredero natural del proyecto de desarrollo de la vivienda tradicional y de la casa payesa que inició su padre. Mantiene vivo su legado y trata de culminar los sueños del famoso arquitecto canadiense buscando la forma de construir viviendas más sostenibles y ecológicas sin perder las raíces de la tradición y sabiduría milenaria de la arquitectura tradicional. Por ello diseña casas para vivir a gusto y disfrutarlas, en donde el equilibrio, la luz y los espacios armónicos permiten que sus habitantes se puedan fundir en ellos. Defiende la vigencia del diseño tradicional ante lo moderno y minimalista porque la arquitectura es continuidad.

Rolf Blakstad mantiene viva las ideas y el legado de su padre, Rolph, auténtico promotor de la evolución de la casa payesa a la que convirtió en un icono de la arquitectura internacional. Sueña con una casa ecléctica y desordenada, muy activa, para disfrutarla.

—Me llama la atención que ha cambiado el nombre de Rolph de su padre por el Rolf suyo. ¿Es un signo de nuevos tiempos?
—Fue mi padre quien me lo cambió. Mi abuelo era noruego y mi padre nació en Canadá, así que mi abuelo decidió hacer el nombre más anglosajón y mi padre lo retornó a la forma clásica noruega.

—¿Cómo va el legado Blakstad?
—Ante todo me gustaría aclarar que no soy arquitecto licenciado, me dedico al diseño. El legado va muy bien, en el sentido que después de mucho tiempo está de moda el diseño de vivienda tradicional, se buscan hogares más cálidos, con acabados más rústicos y se distancia del minimalismo. Son ciclos que pasan y ahora mismo están en auge las casas rústicas.

—¿En un sitio como Ibiza con tanta luz es más fácil crear interiores luminosos o cálidos?
—Durante mucho tiempo del año estás queriendo atenuar la luz. Esto es lo que le encanta y sorprende a la gente que viene del norte de Europa. Quedan impresionados por la maravillosa luz que hay en la isla, especialmente la que aparece después de un día de viento y lluvia. Es impresionante.

—¿Qué papel juega la luz en los espacios?
—Crea mucha profundidad en el juego de distintas cantidades de luz, en las diferentes dependencias y a través de las aperturas se puede apreciar que hay otras estancias y darle más profundidad al espacio. Con buena luz se consigue más amplitud en un espacio sin tener que recurrir a ventanas o puertas.

«La casa es evolutiva, puede mutar a través del tiempo según las necesidades  familiares o del momento»

—¿La iluminación nocturna es un factor que usted trabaja mucho para ambientar una casa de noche?
—Es difícil porque las visitas a las casas suelen hacerse de día, y la iluminación es algo realmente complicado. A veces al acabar la obra el efecto de la luz nocturna es casi una sorpresa para saber si has acertado o hay que seguir trabajando para mejorar la ambientación.

—¿Cómo se consigue una adecuada luminosidad nocturna?
—Tiene que ser siempre muy sutil. Escoger pocos elementos en los que enfocar la luz y el resto que sea muy suave. El color es muy importante, si se busca una luz cálida, u otros tonos.

—En Ibiza hubo una mezcla de espacios minimalistas con toques étnicos y balineses que creó estilo. ¿Qué se lleva ahora?
—En realidad llevamos 2.500 años años de historia de minimalismo con diferentes etnias así que es como una continuidad. La arquitectura es una continuidad constante, el minimalismo está muy presente en las casas tradicionales payesas. El hecho de que Ibiza haya sido objeto de interés de arquitectos de vanguardia que proyectaban arquitectura y minimalista ha logrado que este se haya desarrollado de una manera muy interesante. Ahora hay un auge de personas que buscan casas más rústicas, pero se mantiene el minimalismo y se hacen casas de este estilo muy bien hechas e interesantes.

—El concepto Blakstad ha proyectado el cubo de la casa payesa de diferentes formas. ¿Sigue siendo la base de su pensamiento arquitectónico?
—Siempre trabajamos con cubos, es un juego de cubos.

—¿La sencillez de este elemento complica la forma de diseñar?
—Es tan sencillo que a veces llegamos a complicarnos. Lo realmente importante es encontrar el equilibrio, no desarrollar la complicación y mantenerse en lo sencillo. A veces tendemos a desarrollar demasiado lo sencillo y ahí es donde se complica. Se trata de ir evolucionando aunque termines cerca de donde habías empezado, pero con un proyecto mejorado.

—¿Cómo sería la casa de sus sueños?
—Hogareña, relativamente pequeña y desordenada. Tenemos muchas actividades siempre en marcha en nuestro hogar, lo que le da un carácter ecléctico y falto de orden, pero muy activo, usado y sobre todo disfrutado.

—¿Y arquitectónicamente como sería su hogar ideal?
—De estilo ibicenco.

—¿Con qué sueña?
—Con espacios y la forma de poder crear espacios armónicos en los que puedes estar a gusto, sentir que eres parte del espacio y te puedes fundir en él.

«La luz crea profundidad. Con buena luz se consigue más amplitud en un espacio sin recurrir a ventanas»

—La nueva tendencia es una casa con una pared llena de sombreros, una pequeño mueble antiguo, un sofá minimalista, una foto impresionante… Muchos elementos que el desarrollo arquitectónico normal ve impensable. ¿Este fenómeno se debe a como vive la gente en la isla o a su gusto particular?
—Creo que se dan ambas cosas: el gusto, que puede ser algo pasajero, y la base, cuyos elementos pueden ser transitorios ya que el ambiente de una casa puede cambiar según el momento o la época que estás pasando. Una casa puede mutar a través del tiempo según las necesidades de las familias o el momento que esté viviendo que son muy distintos a lo largo de los años. La casa es evolutiva.

—¿Si su padre levantara la cabeza cree que estaría orgulloso de lo que ejecuta ahora?
—Sí, de hecho su sueño era que siguiera la evolución de la casa payesa y que se adaptara a las necesidades de hoy en día. Lo que falta por cumplir de su sueño es llevar esta idea a un nivel de sostenibilidad. No hace falta intentar reinventar la rueda sino tomar el ejemplo de una tradición milenaria que tiene tanto que ofrecernos. A veces pensamos que lo moderno supera todo lo tradicional, pero es muy importante apreciar la sabiduría milenaria. Nos faltaría desarrollar este aspecto y estamos en ello.

—¿Cómo construye esta idea?
—Llevar la construcción que tenemos entre manos a un nivel sostenible es también uno de mis sueños. Quiero hacerlo en dos áreas para que la construcción de la vivienda en sí sea mucho más sostenible y ecológica, minimizar el gasto de todas las instalaciones y servicios que usamos (gasto de energía y de recursos) y ser mucho más conscientes de ello.

—Estudia a un cliente para ver que casa le hace o proyecta la casa que usted tiene en la cabeza.
—Es muy sencillo, la casa es suya y es para quien la vive, por tanto se tiene que adecuar a sus necesidades, no las mías. Simplemente me acoplo a tus gustos.

—¿Se está animando la construcción otra vez en Ibiza o solo se piden más licencias?
—Hay una presión en la isla que ha aparecido en los últimos años. Se ha animado en los dos últimos años porque Eivissa está muy de moda y por varios factores internos y externos. Habrá que ver lo que dura.

—¿A dónde nos conduce el gran lujo y la proliferación de espectaculares mansiones en la isla?
—Por lo que vemos se está limitando. Me imagino que la limitación de viviendas nuevas nos llevará a potenciar las reformas.

—¿La reforma del PTI con un volumen máximo de 300 m2 por casa es una manera de contener la presión urbanística?
—No soy profesional del sector y mi opinión no será la más acertada. Es un tema muy complejo que necesita ser estudiado desde muchos ángulos. Los cambios son buenos, pero me pregunto qué pasará con la gente que ha mantenido sus terrenos tanto tiempo para su familia. No hay que olvidarse de ellos, esta gente se merece que se acuerden de ella y que se busquen soluciones.

El Carnicero. El templo de la carne cumple un año

Las mejores carnes del mundo pueden degustarse en el asador El Carnicero, un auténtico Edén para los paladares más exigentes. En un impresionante restaurante situado en el primer cinturón de ronda de Vila, un gran equipo ofrece servicios de lujo y una variedad de cortes de carne que hace las delicias del comensal.

La entraña es exquisita, pero también lo son otros cortes como el T-Bone o el lomo alto, seleccionados de diferentes lugares del mundo, o el selecto chuletón de buey de El Capricho, que deja gratamente sorprendidos a quienes lo prueban.
El Carnicero está de aniversario. Hace un año que el establecimiento abrió sus puertas en Ibiza como extensión de su restaurante hermano situado en Milán, uno de los asadores más importantes de Italia.

Decoración, iluminación, disposición de las mesas… Todo está cuidado al detalle en El Carnicero, que nace de una casa payesa reformada respetando la arquitectura tradicional, y se extiende ofreciendo diferentes ambientes en los que cenar pero también relajarse a tomar una copa. El Circo, con una decoración clásica bajo una gran carpa, y El Patio, con una tenue luz exquisita, son algunas de las atmósferas donde satisfacer a los cinco sentidos, pero también hay salas en el interior de la casa payesa y una terraza junto a la parrilla.

Gran cocina ibicenca y nueva gastronomía de vanguardia

La cocina de vanguardia está revolucionando la oferta restauradora en dura competencia con la cocina tradicional ibicenca.La gastronomía de Ibiza y Formentera es alabada y ensalzada por prestigiosos chefs en varias entrevistas de este suplemento de gastronomía de verano, lo cual dice mucho de su calidad e importancia y el potencial que tiene para desarrollarla, tamizarla y exportarla como parte importante de la cocina mediterránea.

El gran gurú de la cocina española Juan Mari Arzak apuntó una frase célebre hace tiempo: «A los chiringuitos de Ibiza y Formentera habría que hacerles un monumento», y agregó: «Como la langosta de las islas y las calderetas no hay nada igual». Esto dicho por un vasco, fundador del Basque Culinary Center, poseedor de tres estrellas Michelin y gran entendido de pescados y mariscos, es un aval de oro para reconocer la calidad del producto y la importancia de la cocina ibicenca y formenterense.

Los cocineros mediáticos y televisivos se asombran del producto, de la calidad del bullit, los arroces, calderetas y de la variedad de platos que componen la cocina de mar de esta tierra. Algunos de ellos apuntan frases como:«Los cocineros y productores de las islas tienen que ser conscientes de la calidad que atesoran sus caldos, guisos, fritos, arroces y parrilladas y creerse su profesionalidad y la calidad que atesora su cocina». «Tienen que creérselo y promocionarlo», enfatizan.

Estas frases tan rotundas y de gran calado deberían hacer reflexionar a los grandes profesionales de la isla para promover, con los empresarios del sector y las instituciones, una ‘gran cocina ibicenca’ y una ‘gran cocina de Formentera’, respetando las singularidades de cada una y las divisiones que marca la administración.

Para ello habría que crear una Academia de la Cocina Pitiusa o de la Cocina de Ibiza y Formentera y aunar esfuerzos en una sola dirección y con una estrategia común bien definida con las patronales del sector, Pimeef, Consells, ayuntamientos, Cámara y otras asociaciones ligadas al sector de la restauración isleña. El Consell de Ibiza y el de Formentera han dado pasos en este sentido potenciando eventos como el ‘Ibiza Sabor’, celebrado en el agroturismo Atzaró en el mes de junio y que contó con la presencia de destacados chefs nacionales e internacionales, como Susy Díaz, Jean Louis Neichel, María José San Román y los gemelos Torres, entre otros, junto a cocineros locales.

El mediático Paco Roncero asevera: «En la isla hay muy buen producto, muy buenos cocineros que hacen cocina tradicional, de producto y muy rica, pero se necesita que se hable de ellos. Deberían promover los nombres propios de la cocina española con todos los propios de la cocina de Ibiza, que es maravillosa».

La gran cocina ibicenca puede competir con la gastronomía de vanguardia que importan los Adrià, Roncero, Arola y franquicias de lujo de la costa francesa, Nueva York, Alemania, Italia y Holanda que se están instalando en la isla y emular su vanguardia creativa.

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Tierras de buen vino

Cultivo de vides en Formentera. AISHA BONET
Cultivo de vides en Formentera. AISHA BONET

Ya en la época púnica, los conocimientos vitivinícolas de los habitantes de Ibiza dejaron constancia de que  estas tierras eran ideales para producir buen vino. La llegada de los romanos contribuyó a la mejora de la actividad, aportando nuevas técnicas de cultivo y mejorando los procesos de producción. Cuentan las crónicas, según los datos del Arxiduc Lluís Salvador, que a finales del siglo XIX la actividad vitivinícola en Ibiza era ya muy importante y la superficie de viña en la isla alcanzaba las 45 hectáreas, casi las mismas que en la actualidad. Entonces, la plaga de la filoxera, originada en Francia, arrasó con gran parte de los cultivos de  España, y también de los de las Pitiüses. A pesar de que los payeses han mantenido la producción de un modo artesanal todos estos años, no fue hasta finales de los años 90 del siglo pasado cuando el vino autóctono, de la mano de la marca ‘Vino de la tierra Ibiza’ comienza a asomar la cabeza con nuevas variedades, mayor profesionalización y mejor comercialización.

Así, se ha pasado de las 30 hectáreas que se explotaban bajo esta indicación geográfica a las 57 que se explotaron en 2015, un crecimiento que ha venido acompañado por el número de  productores, que en la actualidad alcanzan la treintena, y lógicamente por la cantidad comercializada (de 521 hectolitros se ha pasado hasta los 1.101 en 2015).

La producción de rosado ha crecido en Ibiza. AISHA BONET
La producción de rosado ha crecido en Ibiza. AISHA BONET

En este crecimiento también se ha producido un cambio significativo: los vinos rosado y blanco ha desbancado al tinto, que ha pasado en diez años de aglutinar casi el 70% de la producción a quedarse en un tercio. El año pasado, la cantidad de vino comercializado como Vino de la tierra Ibiza fue de 1.101 hectolitros, de los cuales, el mayoritario fue el vino rosado. Cabe destacar el aumento porcentual del vino blanco comercializado, que superó por primera vez los 300 hl, lo que representa un aumento de más de un 5% en relación al año anterior.

«La explicación es clara: ha habido un cambio de tendencia entre el consumidor; a la gente que viene a las islas le gusta beber vino más fresco y el rosado de Ibiza ofrece unas características muy buenas», asegura Toni Costa, director técnico de la bodega Can Rich.
De similar opinión es José Abalde, enólogo de la bodega Terramoll en Formentera, donde en los últimos años la producción de blancos y rosados ha primado sobre la de tinto. «Por ejemplo, este año habrá más blanco y creo, aunque todavía es pronto para decirlo porque depende todavía del tiempo que pueda haber en los próximos meses, que la calidad será buena», señala Abalde.

Vista panorámica de los viñedos de la bodega Terramoll en Formentera. AISHA BONET
Vista panorámica de los viñedos de la bodega Terramoll en Formentera. AISHA BONET

En la pitiusa menor, actualmente, la vitivinicultura es una de las principales actividades agrarias. Hay sembradas más de 60 hectáreas de viña, lo cual representa el 12,5% del total de la superficie agrícola utilizada. La variedad tradicional y predominante es la ‘monastrell’, ya que cerca de un 44% de las viñas son de esta variedad.

En el año 2015 se comercializaron más de 168 hectolitros de Vino de la tierra Formentera, lo que representa un aumento de más del 3,5% con respecto al año anterior. El vino blanco fue el mayoritario con 74 hectolitros y más del 91% de estos vinos se comercializaron en Balears.

El peligro de la paloma torcaz

Barriles de vino en la bodega de Can Rich.
Barriles de vino en la bodega de Can Rich.

Los cultivos de las Pitiüses sufren desde hace tres años una peligrosa plaga que afecta a un porcentaje muy amplio de su producción: la paloma torcaz. Esta ave, que antes era migratoria, ha arrasado buena parte de las vides, especialmente las que se encuentran cercanas a zonas forestales, así como otros cereales, y los productores de vino reclaman acciones «más contundentes». De hecho, en los últimos años se ha ampliado la veda de caza de estas aves, pero la medida para los productores «es insuficiente». De hecho, pequeños productores de vino de las islas ven amenazadas sus cosechas. Las bodegas reclaman que las instituciones insulares actúen para evitar que la paloma torcaz se convierta en un plaga.