Disfrutar del invierno es posible en el hogar, siempre y cuando se disponga de un buen sistema de climatización que ofrezca un buen nivel de confort en la vivienda. Conseguir la temperatura adecuada no siempre es tarea fácil, aunque cada vez existen más sistemas aplicables a todo tipo de viviendas que, además, son más eficientes y permiten reducir el gasto energético.

Escoger el sistema más adecuado para el hogar no es tarea fácil, por lo que el primer consejo es acudir a un profesional que pueda exponer las ventajas e inconvenientes de cada uno de ellos. Hoy en día, diseñar sistemas de climatización innovadores, sostenibles y que ofrezcan niveles máximos de confort es la meta de todos los fabricantes, que continúan lanzando nuevas fórmulas al mercado tanto residencial como industrial.

Ante tantas posibilidades (en el mercado se conjugan las novedades con sistemas más ‘tradicionales’), lo mejor es exponer nuestras necesidades al especialista para, teniendo en cuenta las dimensiones de cada estancia, la orientación de la vivienda, el número de personas que la habitan, dónde esta situada y otros detalles importantes, acertar en la elección.

Sistemas inteligentes para controlar la temperatura. Foto: iStock

Los equipos de bomba de calor (aire-aire) son muy habituales en las Pitiusas, ya que permiten climatizar el hogar durante todo el año de forma sencilla, económica y cada vez más respetuosa con el medio ambiente (al menos ese es el objetivo de los fabricantes). En este sentido, hay que tener en cuenta la etiqueta de eficiencia energética, que permite ahorrar hasta un 30% del consumo energético, que cuente con tecnología Inverter o que disponga de funciones como modo ‘eco’ que permitan reducir el gasto en la factura de la electricidad, además de reducir el impacto medioambiental.

Otras opciones de bomba de calor son las de aire-agua, que permiten mejorar la calefacción solar aportando toda la energía que se necesita para el agua caliente y la calefacción. «La combinación de energía solar térmica con una bomba de calor aire-agua elimina por completo la necesidad de cualquier otro sistema de calefacción de apoyo y es la solución ideal para todo tipo de viviendas donde la refrigeración es tan importante como la calefacción», indican desde el Grupo Terravita.

Esta es la muestra de la evolución de las bombas de calor en los últimos años. Este sistema puede proporcionar calefacción, refrigeración y agua caliente, cuya principal ventaja es que transporta el calor en lugar de generarlo, haciéndolo de forma eficiente y utilizando energía procedente de energías renovables.

El invierno sabe mejor en un entorno cálido.

La directora de la Asociación de Fabricantes de Equipos de Climatización (AFEC), Pilar Budí, considera que este tipo de tecnología es «crucial para la reducción de emisiones de CO2 y, por tanto, protege el medio ambiente». Según Budí, la nueva bomba de calor contribuye a la sostenibilidad, ya que pueden satisfacer las necesidades presentes de la población actual sin poner en peligro la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades y mantener sus recursos naturales.

La bomba de calor es el sistema más utilizado también en sectores con grandes necesidades de climatización, ya que reducen la factura eléctrica y la dependencia energética, además de multiplicar la capacidad de crear frío o calor.

Gas en la vivienda

El gas es otra buena opción para calentar el hogar, ya que tiene un elevador poder calorífico que permite calentar las estancias de forma rápida y cómoda. La caldera de gas propano, habitual en las viviendas dispersas que hay en Ibiza y Formentera, permite regular la temperatura del hogar, además de generar agua caliente y usarse también en la cocina. Los radiadores se pueden instalar por diferentes puntos de la vivienda para garantizar una temperatura constante, con la posibilidad de cerrarlos si no se quiere calentar alguna estancia.

Una de las opciones más solicitadas en los últimos años son las chimeneas de gas, que ofrecen calidez y tienen una estética más atractiva sin los humos, olores y la ceniza que se derivan de las chimeneas de leña. Una alternativa que no requiere de una gran inversión inicial, y su coste energético es bastante reducido.

Las estufas de gas, además de calefactar el interior de viviendas o establecimientos, son una opción perfecta para continuar utilizando las terrazas de restaurantes y locales comerciales también en invierno. Estos sistemas ofrecen un gran nivel de confort incluso en los días más fríos.

Radiador de aceite. Fotos: iStock

Calefacción eléctrica

Los sistemas de calefacción eléctrica son otra opción para sobrevivir al invierno. De fácil instalación, mantenimiento y seguridad, estos calefactores tienen como desventaja que suelen suponer un elevado gasto energético. Suelen ser una opción aceptable para regiones cálidas, como las Pitiusas, en las que no se necesita mucho tiempo ni potencia para calentar la vivienda. Su uso suele limitarse a tramos cortos de tiempo y puede estar bien para hogares pequeños.

Los emisores termoeléctricos o radiadores de aceite son independientes, no requieren de obras porque se enchufan directamente a la luz y llevan incorporado un termostato y un programador que ayudan a reducir el gasto energético. Otra de las ventajas es que, después de apagar los radiadores, estos siguen aportando calor durante un tiempo.

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