Una mujer subiendo a un carro en Vila en 1960. Albert Schwarz
Una mujer subiendo a un carro en Vila en 1960. Albert Schwarz

La historia de los últimos 125 años de Ibiza y Formentera no siempre está constituida por las grandes noticias y los temas de portadas. Hay numerosas anécdotas, curiosidades y chascarrillos que salpican la historia de Diario de Ibiza con los asuntos más dispares y a veces divertidos.

Era septiembre de 1900 cuando en las páginas de este mismo periódico se publicaba un bando del alcalde en el que explicaba cómo un perro había rasgado las ropas de un vecino y había el temor de que dicho animal pudiera portar la rabia. «Y como a pesar del bando que publicó esta Alcaldía con fecha de 24 de agosto último, veo con disgusto que los dueños de perros no han provisto a los mismos de bozales conforme a los dispuesto. Y no habiendo encontrado personal que se preste a coger vivos a dichos animales, me veo en el triste caso de disponer que desde hoy se les extermine con extricnina, en donde se les halle, en evitación de los tristes accidentes que pudiera producir la aparición de la hidrofobia», afirmaba en bando.

La prensa local pedía tirar las murallas. hoy provocaría un síncope

La prensa local reclamaba al año siguiente algo que hoy en día provocaría un síncope a cualquier habitante de la isla: el derribo de las murallas de Dalt Vila. «Hoy en día, las murallas de Ibiza no sirven para nada; no nos defienden de nada; al contrario, la ciudad tiene falta de aire, luz y ventilación, higiene, limpieza, elegancia y comodidades, todo ello por culpa de ellas».

Futbolines en un local de la ciudad de Ibiza. A. Schwarz
Futbolines en un local de la ciudad de Ibiza. A. Schwarz

En 1904 Diario de Ibiza criticaba la pifia cometida por la Administración central, cuando publicó los tres nuevos colegios que iban a construirse en Sant Josep: uno en el pueblo, otro en Benimussa, otro en Cas Serres y otro en… el islote des Penjats. Se preguntaba el periodista si ello sería «con el saludable propósito de que se vayan instruyendo los atunes que pasan por es Freus», aunque el error podía deberse también «a pura asnería de Su Excelencia o de sus asesores, que deberían saber que este islote sólo lo habitan los dos torreros del faro y algunas lagartijas».

Los redactores de Diario de Ibiza se indignaban en 1906 por lo mal que trabajaban los cajistas del periódico, es decir, los encargados de poner los tipos de plomo en la linotipia para componer los textos: «Estos cajistas son el demonio. Unas veces les da por comerse una letra, otras se tragan una palabra y a veces se engullen un párrafo entero y verdadero. Uno de nuestros cajistas se comió ayer de golpe y porrazo nada menos que trescientas pesetas», en alusión a una indemnización acordada en un juicio. «Conste la rectificación y conserve el cajista su apetito para cosas más apetitosas», concluía la reseña.

Los cotilleos ocupaban también su espacio y, antes como ahora, eran de lo más leído. Al parecer, una pareja fue pillada in fraganti en pleno acto sexual en la cubierta de un barco en el puerto de Ibiza, después de una fiesta en junio de 1909. Así lo explicaba el Diario: «Es comentadísimo en ciertos círculos un aparte que hubo ayer en la popa del vapor ‘Lulio’ entre una bellísima y distinguida señorita y un bizarro, apuesto y melenudo oficial del Batallón de Cazadores de Ibiza».

Aspecto que presentaba el puerto (zona del actual Martillo) en 1960. Albert Schwarz
Aspecto que presentaba el puerto (zona del actual Martillo) en 1960. Albert Schwarz

Los primeros cruceros

También por aquellos años, concretamente en 1913, llegaban los primeros cruceros turísticos a la isla. Ahora bien, nada tenían que ver con los actuales, que pueden llegar a traer a 2.500 pasajeros al mismo tiempo. «Conforme anunció el Diario, esta mañana ha venido, procedente de Mahón, el hermoso vapor ‘Ile de France’, conduciendo á unos 160 excursionista de una sociedad científica de París», relataba el redactor.

En 1914 es diari destacaba la presencia de un automóvil en la isla, pero solo de paso

Otra de las novedades que destacaban entonces, año 1914, era la aparición de los primeros automóviles en Ibiza. Un vehículo llegó a la isla por unos días: «Volvemos a tener automóvil en Ibiza, pero tendremos el pesar de verlo embarcar de nuevo. El señor Gobernador, joven de buen gusto y de gran cultura, ha traído uno magnífico para visitar los pueblos de la isla», informaba el periódico. Sin embargo, el mal estado de esos caminos llevaba ya lustros animando al Diario a defender la construcción de una carretera de circunvalación que rodeara toda la isla.

Y es que en esos años el transporte terrestre se hacía aún con caballos, mulas o asnos, tirando de carros. Ello provocaba que estos animales fueran habituales en la vía pública: «Constituye un abuso bajo todos los conceptos intolerable que las caballerías permanezcan estacionadas en medio de calles y plazas, convirtiendo esta población en verdadero estercolero. ¿Con qué objeto fue construido el atadero público? ¿Es posible que no pueda ponerse coto a hecho tan vergonozoso?», publicaba el Diario.

En 1920 se disputaba uno de los primero partidos de fútbol en Ibiza, desde luego de forma totalmente informal. La noticia aún incorporaba los anglicismos propios de la materia en aquella época: «Ayer tarde tuvo lugar en el campo que la Congregación Mariana de Jóvenes posee cerca de la playa d’en Bossa una especie de partido de foot ball entre unos cuantos jóvenes de esta ciudad y algunos marineros de la goleta brasileña ‘Meriam’. El partido quedó 6 goals a 2, debiendo tener en cuenta que nuestros paisanos hace mucho tiempo que no juegan y, en cambio, los brasileños están entrenados».

Una pareja fue pillada ‘in fraganti’ en pleno acto sexual en un barco en 1909

Y a veces se producían los típicos enfrentamientos entre los periódicos de la isla. Así respondía Diario de Ibiza a las críticas recibidas desde la competencia de entonces, el rotativo Renovación: «Los cobardes, los canallas; ebrios de su equivocado valimiento, insultan a quienes creerían mancillado su honor al tener que rozar con ellos. Sepa ese papelucho vil que titulan ‘Renovación’, que en la Redacción de Diario de Ibiza no hay borrachos, estafas, ni gentuza que se traga la saliva que en público se les echa a la cara. ¿Estamos?».

Dos hombres conversando en el puerto. Albert Schwarz
Dos hombres conversando en el puerto. Albert Schwarz

En 1934 aparecía una noticia que podría parecer de hoy mismo: «¡Serpientes en Ibiza!». «Ha sido hallada en el campo una especie de culebra, o serpiente, que si no de cascabel, ha producido más ruido que los campanilleros. La fantasía popular se ha exteriorizado y estos días corría la voz que eran ya cuatro las culebras cazadas, que mataban cuantos animales alcanzaban… Este pobre animal, venga de donde venga, bien las raíces de los árboles que se traen para sembrar, bien en alguna barca pesquera, o tal vez oculto en algún equipaje, no ha hecho sino poner una nota de variedad a la cotidiana y monótona vida del pueblo. Y que la entierren y Sanseacabó».

La Guerra Civil española

Con la Guerra Civil española, las noticias se tiñeron de negro y desaparecieron este tipo de anécdotas y curiosidades. De hecho, durante la posguerra también escasearon, pues hasta las verdaderas noticias también eran escasas, víctimas del nuevo régimen autoritario y dictatorial.

Pero en 1953 ya se alertaba de lo que, durante muchos años, constituiría una verdadera plaga: los OVNI, que encontraron en las páginas de Diario de Ibiza cómodo refugio. «Los redactores de todos los periódicos del mundo empezamos a estar hartos de todos los platillos volantes que en este mundo han sido y siguen siendo. Ayer mismo, sin ir más lejos, a las 20,30 horas, y la cara se nos llena de vergüenza al decirlo, nosotros estuvimos siguiendo durante un buen rato las evoluciones por el cielo de uno de estos artefactos».

En 1934 salía una noticia que podría parecer de hoy mismo: ‘¡Serpientes en Ibiza!’

El primer ascensor de Ibiza se instaló en julio de 1959 en el Hotel Noray, en los andenes del puerto de la ciudad. Dos años después, ya en 1961, se instalaba el primer teléfono en Formentera, concretamente en el Ayuntamiento.

Con la llegada de los beatniks, predecesores de los hippies, Diario de Ibiza mostraba su escasa tolerancia hacia ese movimiento. Era 1965 se leía: «Ayer por la tarde fuimos testigos de una escena que merece el aplauso de todos. Un grupo de sucios y estrafalarios melenudos, cuya indumentaria iba desde los «vaqueros» rotos a una capa estilo Drácula, fueron acompañados hasta el muelle por una pareja de la Policía Armada y embarcados en el buque correo que salía para Barcelona. Una medida que, en buena hora, puede suponer el remedio a esa plaga de tipos indeseables que tanto desentonan de la mayoría de visitantes que recibe la isla y tan poco favor hacen al prestigio turístico de Ibiza».

Una mujer mira un cargamento de aves listo para embarcar. A. Schwarz
Una mujer mira un cargamento de aves listo para embarcar. A. Schwarz

Y ya en 1969 aún se detenía a personas «por homosexualidad»,. «Por la Guardia Civil se tuvo conocimiento de la llegada a esta isla de dos individuos que practicaban la homosexualidad, por lo que encaminaron las gestiones para la localización de los mismos, consiguiéndolo en la mañana del día 4 del actual, en una pensión de esta ciudad, compartiendo la misma habitación».
Son algunas de la infinidad de curiosidades que han salpicado las páginas de este diario en sus primeras décadas.