Visitas escolares. Alumnos de ESO del instituto Santa Maria posan delante del edificio de Diario de Ibiza en 2010. D. I.
Alumnos de ESO del instituto Santa Maria posan delante del edificio de Diario de Ibiza en 2010. D. I.

Lo primero de todo, un diario para cada estudiante. Después, a destriparlo de la mano de la directora, Cristina Martín, delante de los ordenadores en los que los redactores escriben las noticias. «Lo que veis en la pantalla es el alzado, que son las páginas del diario con la publicidad que va en cada una. Sin esto no podemos empezar a trabajar, es como la columna vertebral de la edición impresa: primero se colocan los anuncios y después se ordena la información», explica Martín, que les anima a pinchar encima de cada recuadro para que comprueben que los anuncios de la pantalla son los que aparecen en el ejemplar en papel que tienen en su mano.

Grupos de estudiantes de institutos pitiusos visitan a lo largo del curso las instalaciones de Diario de Ibiza para conocer cómo se hace el periódico, guiados por la directora, que les abre las tripas del diario y les muestra paso a paso el complejo proceso en el que participa un equipo de unas 70 personas a lo largo de casi 24 horas.

Los jóvenes aprenden cómo es el complejo proceso de publicación de diario de ibiza

¿Para qué sirve un diario? Para informarnos, pero también hay otros contenidos que nos resultan muy útiles, añade la directora: por ejemplo, la cartelera del cine, la agenda de actos culturales del día, los resultados de las competiciones deportivas, las farmacias de guardia, el tiempo, la programación de televisión… En Ibiza es tradición publicar las esquelas en el diario, y así es como se entera la gente de quién ha muerto y cuándo es el entierro. Los adolescentes van abriendo el diario por una sección y por otra, algunos con cierta torpeza, quizás porque es la primera vez que hojean un periódico.

Visita de estudiantes de un intercambio europeo en 2018. J. A. Riera
Visita de estudiantes de un intercambio europeo en 2018. J. A. Riera

Los estudiantes aprenden que hay tres partes que deben estar bien diferenciadas en un periódico: la información, la opinión y la publicidad. Y que ésta, junto con las ventas de los diarios, proporciona los ingresos necesarios para pagar al personal y los gastos. «Diario de Ibiza es un periódico local dedicado a lo que pasa en Ibiza y Formentera. Mirad las noticias de la portada, son todas cuestiones cercanas, que nos interesan a los habitantes de las islas. Por eso nuestros redactores se centran en informaciones locales, las nacionales o internacionales nos llegan por agencia», continúa la directora, que les anima a buscar en Efe o Europa Press las últimas noticias que se han producido en el mundo o la previsión del tiempo para las islas. Los adolescentes se entretienen buscando en el archivo digital fotos sobre lo que se les ocurre: equipos de fútbol, su instituto, su pueblo.

También se descargan una maqueta y se ríen al ver que está toda escrita en latín. Todo el texto se tiene que sustituir por el bueno, que va en cajas. «Utilizamos el programa de edición Quark Xpress», añade Martín.

Los estudiantes buscan en los ordenadores la web de Diario de Ibiza. Descubren que esa misma mañana ha habido un accidente laboral y que ya está colgada la noticia, un avance con los primeros datos que hay. La directora les explica que un fotógrafo y un redactor están a punto de llegar al lugar, y desde allí mandarán fotos, vídeo y más información para completar la noticia. La web es información continua. Pero también entretenimiento: la cartelera del cine, planes para el fin de semana, artículos sobre juegos de ordenador o series de televisión; ahí podemos encontrar las galerías de fotos que en el papel no caben, los vídeos…

Un grupo de adolescentes en el Club Diario en 2014. D. I.
Un grupo de adolescentes en el Club Diario en 2014. D. I.

Los ojos se centran en una pantalla que está colgada en la redacción: «Ese número nos dice cuántas personas están viendo en este momento una noticia, foto o vídeo en nuestra web. Podemos saber también cuántos usan el móvil, cuántos el PC y cuántos la tableta. Y cuántos lectores tienen ahora las noticias con más tráfico, y cuáles son», continúa Martín.

La gestora de home, Verónica Carmona, enseña a los estudiantes cómo se cuelga una noticia en la web. Es pronto y aún no han llegado los redactores, por lo que la redacción permanece vacía y todavía en calma. Por poco tiempo.

Los estudiantes ven un vídeo en el club diario en el que aparece la espectacular rotativa

Martín les explica también que las redes sociales son una fuente importante para los medios de comunicación para captar lectores, por eso se comparten las informaciones importantes y las que más tirón pueden tener. La directora aprovecha para advertirles de que hay que tener cuidado con las noticias que nos llegan por las redes porque pueden ser falsas: «Tenéis que ser críticos y pensar ¿quién manda esto? Si es un medio de comunicación conocido es una garantía, porque no publicamos nada sin comprobarlo antes. O no deberíamos. Aunque nos podemos equivocar, pero cuando cometemos un error lo decimos», continúa. Lo de «lo he visto en Facebook» es la versión moderna de las antiguas leyendas urbanas, que empezaban con «un amigo de un amigo…». ¿Quién nos asegura que la foto de ese accidente, por ejemplo, se ha tomado en Ibiza? Cuidado.

Profesores y estudiantes en una exposición en el Club en 2006. J. A. Riera
Profesores y estudiantes en una exposición en el Club en 2006. J. A. Riera

Muy pocos quieren ser periodistas, pero de vez en cuando algún estudiante levanta con timidez la mano y confiesa que quiere dedicarse a la fotografía o a la comunicación, y se advierte un brillo en sus ojos. «Hay que leer mucho, y tener curiosidad, y preguntarse cosas sobre lo que nos rodea. La curiosidad es importante para ser periodista», continúa Martín, que les explica que cada verano varios becarios hacen prácticas en Diario de Ibiza, que es una gran cantera de informadores y fotógrafos. Una de las preguntas más frecuentes es si se gana mucho. La respuesta, invariable, es que se trata de un oficio vocacional, y que quien quiera ganar dinero mejor que busque otro camino.

Un estudiante del instituto Xarc en la redacción en 2016. Sergio G. Cañizares
Un estudiante del instituto Xarc en la redacción en 2016. Sergio G. Cañizares

Tras recorrer la redacción, los estudiantes se sientan en las butacas del auditorio del Club Diario, donde ven un vídeo en el que aparecen un redactor y un fotógrafo haciendo un reportaje sobre el mercadillo navideño de Las Dalias. Las imágenes recorren todo el proceso hasta que se publica el periódico. También aparece la rotativa, situada en una nave del polígono de Montecristo, una máquina gigantesca y muy sofisticada con un extraño poder hipnótico. La directora les explica cómo se mandan los pdf de las páginas a la rotativa, cómo después se hacen las planchas, se colocan en los rodillos y el papel inmaculado de las enormes bobinas va cogiendo velocidad y se convierte, tras pasar por los distintos rodillos y las máquinas cortadora y plegadora, en pilas de periódicos que salen ya empaquetadas, listas para que los repartidores las distribuyan por toda la isla.

Los estudiantes acaban la visita en la sala de exposiciones del Club, y se llevan de recuerdo un diario, un libro de Alba (de Prensa Ibérica, el grupo al que pertenece Diario de Ibiza) y la experiencia de una mañana diferente. Y algunos, quizás, la semilla de una futura vocación.