Son las siete y media de la mañana. La casa en silencio. Hoy no hay alarma. Toca dormir un poco más, descansar. Hace frío, ¿estará lloviendo? Demasiada pereza para subir la persiana y comprobarlo. Los ojos se cierran de nuevo, qué bien se está en la cama…

De repente unos pasos suenan desde el otro lado del pasillo, se acercan, cada vez con más velocidad. Silencio de nuevo. Se abre la puerta y los gritos invaden la habitación: «¡Máma, papá! ¡Han venido los Reyes Magos! ¡Vamos, vamos! ¡Hay que abrir los regalos!».

Fin. Se acabó la tranquilidad. Hoy es 6 de enero, hoy es el día de Reyes y los niños no pueden disimular su felicidad, sus nervios, sus ganas de abrir los regalos ni su impaciencia por descubrir si sus queridos Reyes Magos les habrán hecho caso y les habrán traído todo aquello que apuntaron en su carta.

Origen y tradición

Se conoce que los Reyes Magos son tres y que todas las noches del día 5 al día 6 de enero pasan por las casas de nuestro país para dejar regalos, pero ¿cuál es su origen?
Reyes Magos de Oriente es el nombre por el que la tradición denomina a los visitantes que acudieron a rendir homenaje al niño Jesús y entregarle regalos de gran riqueza simbólica: oro, incienso y mirra. Esta fiesta, en la cultura cristiana, se llama Epifanía.

En España y también en otros países hispanohablantes existe la tradición de representar a los Reyes Magos como los personajes navideños que traen los regalos que los niños ha pedido durante la época navideña a través de una carta que entregan a los pajes reales, enviados especiales de los Reyes Magos, días antes de la gran noche.

La tarde previa al día de Reyes se celebra la Cabalgata de Reyes, donde Melchor, Gaspar y Baltasar, junto a su séquito, desfilan por las calles de las ciudades españolas repartiendo caramelos a los niños que han ido a darles la bienvenida. Acto seguido, es momento de cenar pronto y preparar un poco de comida y bebida para los Reyes y sus camellos. Es importante colocar un cuenco con agua en la entrada de casa, para los camellos, y unas galletas para los Reyes en el salón.

Aprovechar el papel de regalo

Llega la hora de abrir los regalos. La alegría de los más pequeños invade el salón de casa y lo llena de papeles de regalo, lazos, cajas y cartones.

RECORTAR EL PAPEL DE REGALO EN TIRAS PARA TENER CONFETI TODO EL AÑO

¿Qué hacer con los envoltorios? Uno de los propósitos de Año Nuevo debe ser el cuidado del planeta, reciclar y dar una segunda vida a cualquier material es vital.

Para ello, hay varias ideas como recortar el papel de regalo en tiras pequeñas y tener confeti para todas las fiestas de cumpleaños, construir figuritas para decorar la habitación de los más pequeños con los trozos de cartón de las diferentes cajas de regalo o adornar las coletas y trenzas de las niñas con los lazos.

De esa manera, además de aprovechar todo lo que, en otras circunstancias, se tiraría, puedes entretener a los niños con manualidades que aumentan su creatividad.

Tras una hora larga abriendo regalos, deshaciendo lazos, rompiendo papeles y cantando villancicos, es hora de reponer fuerzas con un gran desayuno. La tradición manda una taza de chocolate caliente y un trozo de roscón de reyes. Ahora no hay quien se resista al último dulce permitido de las Navidades, porque existe una gran variedad: relleno de nata, de trufa o de cabello de ángel. Con fruta escarchada o con almendras. Para ocho personas o individuales. E incluso hay quien se atreve a prepararlo en casa. Sea como sea, es el desayuno perfecto para pasar una mañana en familia disfrutando de la esencia de la Navidad.

Cuando no han sido buenos

Otro momento de la mañana es cuando los niños se dan cuenta de que hay un trozo de carbón dentro de su zapato.

Es costumbre colocar un zapato de cada miembro de la familia en el salón para que los Reyes sepan dónde dejar los regalos. Junto a los paquetes, dejan un detalle que simboliza si el niño se ha portado bien o no: el carbón. Aquellos niños que tengan carbón en su zapato es que se han portado mal durante el año. pero, si tienen chocolatinas u otros dulces, comprenderán que se han portado bien.

Aunque parezca que es algo para niños, el carbón es una decoración perfecta para preparar un postre para la comida de Reyes que gustará a todos. Únicamente hace falta triturar el carbón hasta que tenga una textura similar al polvo y decorar con ello y algún trocito entero de carbón una bola de helado de nata. Se consigue un postre divertido, rápido y fácil que sorprenderá a los invitados y ayudará a vaciar la despensa de dulces y chocolatinas acumuladas durante la Navidad. Para descubrir cómo aprovechar las sobras de las diferentes comidas durante las fiestas, Diario de Ibiza propone recetas de aprovechamiento en la página 14.

¿Y si toca?

El día del niño lo es en todos los sentidos: los regalos, la ilusión de los más pequeños abriendo regalos e incluso el enfado de alguno por encontrar carbón en su zapato.

Pero no hay que olvidarse del otro niño, la Lotería del Niño. La ilusión de ese décimo comprado durante esa escapada a Gijón o regalo de ese amigo que estuvo este verano por Málaga. Ese número compartido con una hermana o la rivalidad entre compañeros porque «el tuyo no tocará, pero el mío seguro que sí».

EL GORDO DEL NIÑO REPARTIRÁ 2 MILLONES
DE EUROS POR SERIE

El 6 de enero es el fin de las vacaciones, el fin de la Navidad, el fin del descanso y el retorno al trabajo pero también es la manera más dulce, más mágica y más divertida de empezar el año. Y quizás no toque nada en la Lotería del Niño, quizá haya carbón en el zapato y el haba en el trozo de roscón, pero ¿y la ilusión de los niños abriendo sus regalos? ¿y lo buena que estaba la taza de chocolate? ¿y lo divertida que ha sido la comida?
Sin duda el día de Reyes es el día del niño, pero todos acaban jugando. Y más si al mayor de la familia le toca el rey en su trozo de roscón.

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