Ya sea de norte a sur, viceversa o solo una parte del país, no hay nada como empezar el año con un viaje a Vietnam. Parece ser un destino que está muy lejos, pero con previsión y organización es la mejor manera de enriquecerse. Serán sus paisajes, su historia, su gastronomía o simplemente la esencia que transmite, pero un viaje a Vietnam es mucho más que irse de vacaciones.

HANOI

Situada en el norte de Vietnam, Hanoi es la capital del país y una de las dos ciudades más pobladas junto a Ho Chi Ming. Es una ciudad un poco caótica, así que lo más recomendable es visitarla a través de excursiones organizadas con previsión y guiadas. Además, más allá del idioma, al formar parte de una cultura tan diferente y con tanta historia, un guía será la mejor manera de no perderse nada. La historia reciente de la ciudad esta marcada por la famosa Guerra de Vietnam y la liberación tras la lucha liderada por Ho Chi Ming.

Junto al enorme lago Ho Tay se encuentra el mausoleo de Ho Chi Ming y el Palacio Presidencial, un edificio colonial francés que sirvió de residencia real del imperio. El Palacio Presidencial alberga los jardines botánicos donde está la casa que sirvió de refugio al líder vietnamita durante los bombardeos. Este atractivo turístico es el único para el que hay que pagar para entrar. Para conocer más sobre la historia de la guerra, hay que visitar el Museo de la Guerra de Hanoi, donde se encuentran manuscritos, periódicos, cascos, balas y demás recuerdos de esa etapa.

Además, la ciudad de Hanoi tiene muchos otros atractivos turísticos: el casco antiguo, el barrio colonial francés, la pagoda de Tran Quoc Pen, el Templo de la Literatura o el lago Hoan Kiem.

BAHÍA DE HALONG

Bahía de Halong.
Bahía de Halong.

A 146 kilómetros de Hanoi se encuentra la bahía de Halong. Es una maravilla de la naturaleza y lo más común suele ser recorrerla en barco y en silencio para disfrutar solo del sonido del motor y el mar y las impresionantes vistas a los diferentes montículos.

Declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1994 y, desde noviembre de 2011, una de las siete maravillas naturales del mundo, la bahía de Halong recorre 120 km de costa en una extensión de agua de 1.500 km2.

Cuenta la leyenda que cuando los vietnamitas luchaban contra los invasores chinos, que entraban en el país a través del mar, el emperador de Jade envió a unos dragones celestiales para defender el país. Los dragones escupían joyas y jade que se convirtieron en los diferentes islotes que conforman la bahía para hundir a los navíos y proteger la tierra. «Ha Long» significa dragón descendente y es por esta razón que la bahía lleva este nombre.

EL CONSEJO DE @TheWorldHooper

Más allá de los viajes, a Felipe Planells le apasiona la fotografía: Foto: Felipe Planells
Más allá de los viajes, a Felipe Planells le apasiona la fotografía: Foto: Felipe Planells

«A lo largo de los años, Vietnam ha logrado resurgir de un oscuro pasado hasta convertirse en uno de los destinos más codiciados del sudeste asiático. Vietnam es sinónimo de aventuras extremas, experiencias inolvidables, bahías mágicas y una gastronomía que te hará la boca agua, que dejaría hasta el más fiel amante de comida thai fascinado. Pero si lo que quieres es envolverte en la cultura vietnamita, prepárate para adentrar en el misterio de las fascinantes colinas del país. El destino es Sapa, un encantador pueblo de montaña donde residen cinco grupos étnicos vietnamitas, ubicado al norte del país, rodeado por campos de arroces y una belleza natural inspiradora. Dentro de la amplia propuesta de experiencias que podrás vivir en Sapa, se encuentra la posibilidad de hacer un trekking a la montaña más alta de Vietnam llamada Fan Si Pan. No es necesario ser un experto en montañismo para ascender, pero tener buena resistencia es imprescindible. No olvides tus botas de montaña, un chubasquero, tu cámara y uno que otro juguete o golosina para los niños autóctonos que se ganan la vida vendiendo artesanía a los turistas».

- Publicidad -