Eva García
Psicóloga, coach, consultora estratégica y socia de MEHRS

Como seres humanos todos tenemos estrés, sea de forma consciente o inconsciente. Como dijo Epícteto, «Los hombres no se perturban por las cosas, sino por la opinión que tienen de éstas». Podemos entender, de este modo, que el estrés forma parte de nuestra vida y, en un mundo altamente competitivo, exigente, incierto, volátil y ambiguo, nadie está libre de él.

El estrés afecta a las capacidades de la persona y tiene un gran impacto en la salud y en el rendimiento. Si no se aborda a tiempo, puede generar problemas a nivel físico y emocional que pueden llegar a ser permanentes.

Son muy pocos los sectores que dependen tanto de la presión temporal como es el sector del turismo y todos sus servicios vinculados. Asimismo, el sector hotelero es uno de los que más dependen de trabajadores de temporada.

Dos turistas reciben información en Formentera. p.m.

La agitada temporada de verano hace que muchos restaurantes, hoteles y resorts deban aumentar su fuerza de trabajo a través del refuerzo con empleados temporales que permitan manejar los picos de demanda de los clientes y satisfacerlos.

las largas jornadas laborales suelen agotar al trabajador de temporada

Estos puestos temporales, mediante las distintas tipologías contractuales, ofrecen grandes ventajas para los empleados, ya que les permiten ganar un dinero extra sin, en muchos casos, mantener su compromiso de manera anual.

Como todo en tipo de trabajos, existen ventajas y desventajas asociadas con el trabajo estacional en la industria hotelera. Por su propia naturaleza, los puestos de trabajo suelen ser bastante estresantes. Los trabajadores tienen que tratar con una mayor demanda y exigencia de los clientes y, el proceso de desempeñar su función, puede convertirse en un desafío desalentador.

la presión que tiene que soportar el empleado estacional puede derivar en estrés

Parte de los factores estresores a los que se ven sometidos los empleados vienen determinados por la distancia que mantienen con su círculo social más cercano, básicamente formado por su familia y amigos, a quienes, en muchas ocasiones, deben renunciar. Bien sea por incompatibilidad horaria o por emplazamiento geográfico. A ello se le une el hecho de estar en contacto con personas (los clientes) que están disfrutando de sus vacaciones y, por supuesto, esperan un trato exquisito por parte de las personas que les atienden.

Los clientes esperan un trato exquisito por parte de los trabajadores de hostelería. sergio g. cañizares

Sin embargo, el trato que recibe quien sirve por parte del cliente, ya sea recepcionista, camarero o director, no siempre es el adecuado. Hay clientes que desprecian la profesión del que sirve y dejan de ver a una persona que les hace agradable su tiempo, para ver simplemente una máquina para complacerles, a quien se puede ignorar, ningunear, exigir y, si hace falta, gritar y/o tratar con desprecio viendo, en ocasiones, peligrar su puesto de trabajo y, por lo tanto, su fuente de ingresos.

la formación es una buena oportunidad para resolver situaciones en su trabajo

Además, a todo ello debemos sumarle largas jornadas laborales, agotadoras horas de trabajo físico, mandos que no siempre saben liderar a su equipo de colaboradores, pocos descansos, etc.

Por lo tanto, aunque la posición del empleado vaya a desarrollarse en un entorno de corto plazo, puede desencadenar un fuerte estrés o exceso de presión. Con el fin de acompañar al empleado en su vida diaria en temporada alta, existen algunas pautas como las que hacemos referencia a continuación.

Formación

Aunque la formación pueda ser algo aburrida, es muy importante que el empleado sepa utilizar toda la información que se le proporciona. Es muy importante que el proceso formativo sirva para tener claros los objetivos y las responsabilidades del puesto de trabajo.
La formación es una buena oportunidad para resolver situaciones y contingencias que se puedan presentar en el desarrollo de su función y, por tanto, para delimitar cómo llevar a cabo actuaciones concretas ante peticiones, quejas y reclamaciones de los clientes.

El sector de la hostelería aumenta sus plantillas en temporada. j.a.r.

Lidiar con el conflicto

se recomienda encontrar pequeños momentos libres durante la jornada

Es posible brindar un servicio excelente sin entrar en política, conflicto y otras disputas que puedan plantear tanto los clientes como la organización. Para ello, basta con centrarse en los objetivos y la responsabilidad del puesto de trabajo y, por otra parte, tener claro que los hechos, se producen de forma masiva en temporada alta.
Para ello, también es imprescindible la colaboración de los superiores quienes, a parte de conocer los entresijos y las implicaciones de su trabajo y, sin olvidar la satisfacción del cliente, deben tener amplios conocimientos de gestión de personal y un gran control emocional que deben transferir a sus colaboradores.

Focalizarse en su propósito

Para minimizar el estrés, una de las mejores maneras es enfocarse en el propósito que cumple el empleado en su día a día, manteniéndolo claro y presente en la mente. Así podrá relativizar las presiones a las que está sometido a diario y podrá ofrecer la calidad del servicio que tanto el establecimiento como el cliente requieren.

centrarse en el ‘hoy’ puede ser clave para reducir el estrés, pensar a corto plazo

Los trabajadores soportan mayor exigencia de los clientes en verano. s.g.c.

Tiempo libre

La temporada alta es muy dura en la industria hotelera. Existen dobles turnos, horas extraordinarias, horas de cierre a altas horas de la madrugada, etc. Una manera de evitar el agotamiento físico y, sobretodo, el psicológico, es reservar unos minutos durante la jornada para realizar un poco de ejercicio, hacer pasatiempos o, simplemente relajarse durante 10 minutos.

Pensar en el corto plazo

Es importante pensar en el hoy para centrarse en la tarea y reducir el estrés. Todos los trabajos aportan buenos momentos aunque también comportan frustraciones que deberán aceptarse y superarse.

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