Repaso final. ¿Crema solar? Sí. ¿Gafas de sol? Sí. ¿Libro? En la bolsa. ¿Sombrilla? La lleva mamá. ¿Agua? En la neverita. Vale, todo listo, es hora de ir a la playa. Es domingo y toca ir a pasar el día en el agua, pero si no chequea la lista de los imprescindibles para la playa antes de salir de casa, uno puede olvidarse lo más importante y lo que no lo es tanto, pero sin ello, la playa no es lo mismo. ¿Qué sería de la playa sin una sombrilla para echar la siesta después de comer? Hace falta práctica y mucha previsión, pero así cuando uno llega a la playa y tras minutos de análisis y estudio geográfico encuentra el mejor sitio, solo queda una cosa: disfrutar.

Los imprescindibles son, sin duda, una buena crema solar adaptada al tipo de piel de cada uno y agua fría. Sin ellos no se puede salir de casa, ya que uno protege la piel de los rayos y la otra hidrata el cuerpo por dentro. A partir de ahí, en función de lo completo que es el kit se va subiendo el nivel de dominguero. El siguiente nivel se compone de una sombrilla, una toalla y unas gafas de sol, lo que permite prolongar la estancia en la playa sin sufrir una insolación. Pero hay más. Quienes van a la playa en busca de tranquilidad, añadirán a su kit un libro, unos auriculares para escuchar música y un sombrero (que siempre queda bien). Las redes sociales se han transformado en un auténtico pasatiempos, pero donde esté un buen libro, no habrá fotos que se interpongan. En caso de no saber qué libro empezar, hay ciertos títulos que están en boca de todos. Tras el éxito de sus obras anteriores, ‘La desaparición de Stephanie Mailer’ es el nuevo libro de Jöel Dicker. ‘El cuento de la criada’, de Margaret Atwood, es otra recomendación. Con el terrorismo islámico como coartada, unos políticos teócratas se hacen con el poder y, lo primero que hacen es deshacerse de la libertad de prensa y los derechos de las mujeres. María Dueñas cuenta, como nadie, la emigración de los españoles a Nueva York durante los años 30 en ‘Las hijas del capitán’.

Quienes acuden a la playa, pero necesitan moverse, unas palas o un balón hinchable son algunos de los accesorios más sencillos, aunque año tras año aparecen nuevos deportes como el pádel surf. ¿Y los que van con niños? Ahí hace falta más espacio para el cubo, la pala y todo aquello que les guste a los más pequeños de la casa para que puedan jugar durante todo el día sin aburrirse.

¡Hambre!

Los tentempiés frescos son ideales para llevar a la playa.
Los tentempiés frescos son ideales para llevar a la playa.

Pasan las horas bajo un sol radiante y todo parece ir bien, pero de repente, ¡hambre! Para ello, una recomendación es llevar siempre una nevera con hielos para mantener frías las bebidas y frescos los tentempiés para calmar el estómago hasta la hora de comer. Ya sea fruta fresca o un sandwich, lo más importante es que sean alimentos frescos y con una gran cantidad de agua, ya que durante la exposición al sol el organismo requiere de una hidratación constante a través de la crema solar, pero también a través de agua, zumos y alimentos como la sandía, que casi el 95% de su peso es agua.

Aportar agua al organismo es esencial, pero otro truco para no deshidratarse es evitar todos aquellos alimentos que contienen mucha sal o grasas saturadas. Se trata de los snacks fritos, de los procesados y de los embutidos. Así que, en caso de llevar un sandwich a la playa para tomar a media mañana, se recomienda rellenarlo con productos frescos como las espinacas, el tomate, queso fresco o pepino entre otros. Así, no solo evitaremos tener más sed, sino también aportar más agua mientras se come el tentempié.

Cuando se acaba la jornada en la playa, hay dos cosas a tener en cuenta: recoger todos los envases y restos que se han generado para dejar la playa tal y como estaba e hidratar el cuerpo con una crema especial para después del sol, así la piel lucirá sana, brillante y conservará ese precioso bronceado.

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