El Ayuntamiento de Sant Joan promociona en Fitur 2019 su oferta de deporte y naturaleza que diferencia a este municipio del norte de Ibiza del resto de la isla. Lo hace a través de la promoción de sus seis rutas de senderismo, de sus pruebas de atletismo y de ciclismo, de su senda ciclista, recién inaugurada y, por supuesto, de los parajes naturales propios de este enclave con la naturaleza virgen como elemento principal. ¿El objetivo? Ofrecer más actividades al aire libre en la isla de Ibiza.

Este año, el consistorio promocionará un total de siete rutas, todas ellas digitalizadas y disponibles para descargarse a través de la página web municipal www.sanjuanibizatravel.com, que permiten al visitante adentrarse, durante todo el año, en el corazón del norte de la isla: desde campos de almendros poblados de flores, hasta parajes abruptos pegados al mar, en los que alguna ola podría salpicar a quien emprenda dicho camino.

Estas rutas cuentan con matrículas PR (pequeño recorrido) que la Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada (Fedme) ha homologado, y que cuentan además con un código QR que permite a los usuarios acceder al recorrido desde sus teléfonos móviles, haciendo un seguimiento de su posición en tiempo real, para seguirlo con mayor comodidad.

Caminatas guiadas

Las rutas se complementan con el calendario de 13 caminatas guiadas que arrancan el domingo 27 de enero con una ruta desde Sant Joan a Cala Xarraca, precisamente a través de sus imponentes campos de almendros, y que continuará con una ruta mensual que recorrerá prácticamente todas las parroquias que conforman el municipio: Sant Llorenç, Sant Miquel, Portinatx y, por supuesto Sant Joan.

La oferta deportiva se complementa con pruebas que el Ayuntamiento impulsa desde el pasado año como la primera Ruta Norte CxM, que se realiza con la colaboración del Consell d’Eivissa, la Federación española de Trideporte, y la Federación Balear de Montañismo y Escalada, y que presenta dos modalidades, una de 20 km y otra, más corta de tan solo 5 km. Una prueba que en los que los tramos de asfalto o pavimento no supera el 25% total del recorrido, y que en su primera edición tuvo como vencedor absoluto masculino a Anass Bourass y como vencedora femenina a Atteneri Tur.

Ciclismo por la isla

Además el Ayuntamiento de Sant Joan organiza, a lo largo del año, varias pruebas de Mountain Bike a lo largo del municipio, como el Campeonato Pitiuso de Carretera, que tendrá lugar el 10 de febrero, con salida desde la localidad de Sant Joan y con un recorrido de 15 kilómetros, al que se deberán dar cinco vueltas hasta completar los 75 que comprenden la prueba, o el Trofeo BTT Portinatx, que tendrá lugar en noviembre y que consta de un recorrido de 24 kilómetros con salida y llegada al Campo de Fútbol de Sant Miquel.

Novedad

Este año Sant Joan acoge, por primera vez, el sendero turístico de Labritja, de 16,2 kilómetros y que incluye la señalización de una treintena de elementos patrimoniales, y que trascurre por tramos del antiguo camino de Sant Joan de Labritja, en un recorrido por donde se pueden encontrar norias de los siglos XIX y XX, puentes y lavaderos.
Se trata de una ruta especialmente destinada al cicloturismo y al senderismo combinando caminos rurales y algún tramo de carretera.

La señalización incluye códigos QR que enlazan al blog de Patrimonio del Consell d’Eivissa donde hay una descripción de los elementos patrimoniales que se encuentran en el camino: el conjunto histórico de Sant Joan, los puentes de can Covetes, de Labritja, de Can Coroner, de sa Llosa, de Can Font, de Can Llàtzer y de Cas Roigs; y las norias de Can Refila, de hierro, de Joan Sord, de Can Pere Sord de Baix, de Can Moreno, de Can Jordi, de Can Reiet y de Can Creu, entre otros.

Rincones únicos

En esa ruta también puede encontrarse rincones únicos como el lavadero del sistema hidráulico del pozo de Labritja, la caseta de huerto, el lavadero des Polvorí, el molino de agua de Can Jordi y de Can Reiet, Can Correu y Can Mossènyer. Las norias se construían sobre un pozo que no solía superar los nueve metros de profundidad.

Con este sistema se podía obtener agua para el riego o para acumular en un lavadero, un elemento muy importante de la agricultura tradicional ibicenca, ya que permitía obtener agua suficiente para las explotaciones de los campesinos.

- Publicidad -