Sol y sombra

Cuando llega el buen tiempo a todo el mundo le apetece desayunar al sol y cuando quedas para comer en un restaurante, es raro que haya alguien que diga que prefiere sentarse dentro o a la sombra. Sin embargo, cuando alguien lo propone suele haber una razón de peso detrás.

Jimena L. Ansótegui

Envidio a la gente que puede ponerse al sol durante horas y acabar con un hermoso color en su piel. Creo que la mayoría de ellos no son conscientes de la suerte que tienen de no acabar llenos de manchas solares, o rojos como carabineros. De todas maneras, como siempre me gusta buscar el consuelo o mejor dicho, encontrar el lado positivo al asunto, teniendo en cuenta cómo se las juegan los rayos UV últimamente, no está de más ser precavido y tomar el sol con cuidado. Pero lo cierto es que cuando llega el buen tiempo a todo el mundo le apetece desayunar al sol y cuando quedas para comer en un restaurante, es raro que haya alguien que diga que prefiere sentarse dentro o a la sombra. Sin embargo, cuando alguien lo propone suele haber una razón de peso detrás.

«Cada año se diagnostican unos cien casos de melanoma en balears según
la conselleria
de salud»

Es probablemente el más blanquito y más consciente del daño que sufrimos cuando nos exponemos al sol sin protección. Para quienes quieran dejar de sentirse unos rancios cuando deciden no sentarse a pleno sol sin protegerse aquí está el dato: «Cada año se diagnostican unos cien casos de melanoma en Balears» según la conselleria de Salud. Nuestras islas tienen además una incidencia mayor al resto de España de cáncer de piel con lo que, no es para tomárselo a broma.

 

Puede que para algunos sean raritos los que se esconden del sol o se embadurnan de crema para darse un baño a mediodía, sin embargo son los más cuerdos de todos. Con la salud no se juega y tampoco con el sol. Además, protegiéndonos prevenimos el envejecimiento prematuro de la piel, conseguimos un color más dorado y nos cuidamos de pelarnos como reptiles. Algo que hace unos años era bastante normal que nos ocurriera durante las vacaciones de verano y nadie veía el peligro en quemarse y pelarse después. Se prevenía por estética y comodidad, pues tener la piel quemada duele y no es nada agradable. Por suerte, la moda está de nuestra parte y los sombreros y las pamelas son tendencia entre las mujeres y para los hombres hay infinidad de modelos de gorras y gorros de paja, con lo que no hay excusa para cuidarse y prevenir las quemaduras solares esta temporada.

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