La ciudad se alumbra ahora sólamente con lámparas de petróleo
La ciudad se alumbra ahora sólamente con lámparas de petróleo

Las calles de Ibiza se encuentran prácticamente a oscuras por la noche a causa de la deficiente iluminación pública, que se limita a las débiles, oscilantes y siempre peligrosas luces de los quinqués de petróleo.

En enero, el señor Baldomero Poli presentó en una reunión pública celebrada en la sociedad de Socorros Mútuos de Ibiza su proyecto para implantar la iluminación por gas. La iniciativa prevé instalar un total de 800 luces en la ciudad a un precio económico y con las ventajas que tiene este sistema en cuanto a mayor luminosidad, constancia y seguridad. Para poner en marcha el alumbrado por gas debería crearse una fábrica en las afueras de la ciudad, de la que partirían las cañerías hasta las casas y calles. Las autoridades insulares, con el diputado D. Pedro Tur y Palau a la cabeza, han creado una comisión encargada de concretar el proyecto.

Sin embargo, en marzo surgía otro plan para lograr el mismo propósito de iluminar la ciudad, pero esta vez mediante la ‘Electricidad’. Sus responsables, un ingeniero de Reus y un ibicenco, decían sobre el gas: “La idea es altamente lisonjera y digna de aplauso, pero consideren sus promovedores que estamos en los albores del siglo XX, donde la idea de progreso aparece por todas partes”. Los promotores de la electricidad calculan que al cabo de un año habrá ya en la ciudad de Ibiza 3.000 focos de lus. Para demostrar el mejor precio de la electricidad, sus mentores explicaron que iluminar una tienda con comedor y cocina costaría 39,8 pesetas mediante el gas y sólo 19,0 pesetas con electricidad.

(Texto reelaborado)
Diario de Ibiza.
marzo de 1901

 

&nbsp